Cordillera Argentina: Intentan evadir 15 años de lucha del pueblo contra la megaminería en Mendoza
El Gobierno organizó una audiencia pública para analizar la Declaración de Impacto Ambiental del proyecto San Jorge, que busca construir una mina de oro y cobre en Uspallata, pero sin licencia del pueblo mendocino que desde hace 15 años lucha en contra de la megaminería.

La cita está prevista para el 2 de agosto a partir de las 10 horas. Aunque en lo formal la convocatoria parece seguir el proceso habitual, lo que realmente llamó la atención de vecinos y asambleístas fue el lugar elegido: en medio de la montaña, cerca del yacimiento, en un entorno de difícil acceso.
La lucha social frente a la minería en la cordillera argentina de Mendoza y la resistencia vecinal que persiste
En la localidad de Uspallata, ubicada en la provincia de Mendoza en Argentina, la resistencia contra la minería a gran escala lleva ya 15 años.
La comunidad y los comerciantes de la zona han protagonizado diversas manifestaciones públicas y acciones directas para expresar su rechazo a los proyectos mineros, especialmente al proyecto San Jorge, que buscaba extraer oro y cobre de la cordillera.
Tanto las comunidades, los concientes, curiosos lectores y la ciencia saben todo lo que ello conlleva en detrimento del medioambiente, como ya hemos visto repetidos casos de corrupción y contaminación de ríos y tierras clave por el manejo negligente e impune que tienen las multinacionales mineras.
Todo se remonta a 2010, cuando una audiencia pública en la que se rechazó oficialmente la iniciativa marcó un punto de inflexión en esta larga lucha.
Contexto minero en Argentina
Las megamineras extranjeras que operan en Argentina están robando al país, ya que solo dejan entre un 3% y un 5% de regalías, y encima esos porcentajes están fijados como tope máximo. El gobierno mendocino espera que se creen alrededor de 7.000 puestos de trabajo relacionados a la minería. ¿Pero a qué costo?
En comparación, en Chile, la carga fiscal efectiva llega hasta el 45%, en Perú entre el 35% y 40%, y en Canadá entre el 25% y 30%. Mientras otros países se llevan una parte mucho mayor de las riquezas extraídas, «El libre comercio» argentino permite que las multinacionales mineras se lleven la mayor parte de los beneficios, dejando al país en un lugar de desventaja en un contexto crítico como el de ahora con casi un 40% de pobreza y una clase media que agoniza.
El inicio de la resistencia: una audiencia pública en 2010 que dijo «no»
En 2010, la comunidad de Uspallata expresó su oposición al proyecto San Jorge durante una audiencia pública que tuvo una alta participación popular: 700 inscriptos.
Las expresiones de rechazo fueron contundentes, y después de 14 horas de exposición por parte de funcionarios y empresarios, el resultado fue claro: «Uspallata dijo no», y esto quedó reflejado en la decisión de los vecinos. La movilización también tuvo una gran repercusión política, evidenciándose el rechazo social a la megaminería en la región.
Reafirmación de la postura política y movilizaciones recientes
En agosto de 2011, el entonces precandidato a gobernador Francisco «Paco» Pérez expresó en Twitter: “Acabo de solicitar a mis senadores y diputados del PJ que rechacen de plano en el recinto el proyecto minero San Jorge».
Estas palabras simbolizaban la posición del oficialismo en ese entonces, en un momento en que la discusión sobre la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto cobraba vital importancia en la agenda electoral.
Sin embargo, a pesar del rechazo social, las empresas y el gobierno continuaron impulsando proyectos similares, con otro nombre, como PSJ Cobre Mendocino, presentado por la firma suiza Zonda Metals GmBH y la Argentina Grupo Alberdi, reiterando la intención de reactivar la DIA.
La participación activa de la comunidad en las movilizaciones actuales en contra de la mineria indiscriminada extractivista
En días recientes del mes de junio, una masiva movilización reafirmó la oposición del pueblo de Uspallata a la minería. La comunidad, con cartelera de resistencia a la vista, manifestó enfáticamente su rechazo a la iniciativa minera. Village y asambleístas dialogaron con medios locales para explicar las razones de su postura.
Según expresaron, la comunidad busca proteger su patrimonio natural y cultural, y rechaza los riesgos asociados a la contaminación y al envenenamiento de napas freáticas, como el uso del xantato, sustancia que, al disolverse en agua, se transforma en disulfuro de carbono, un compuesto volátil y peligrosamente contaminante.
Lamentablemente la contaminación alrededor de la megaminería es muy común y es una más de las injusticias ambientales y de derechos humanos menos discutidas por la prensa por miedo o por conflicto de intereses.
La herencia y protección del agua y la naturaleza
Eugenia Segura, una de las vecinas más activas, resaltó: «Hemos entendido los mendocinos, desde nuestros ancestros, que el agua es sagrada. Somos un pueblo de montaña, que quiere vivir en la naturaleza, con el turismo, con un proyecto de área protegida.
Este es un suelo super rico, con un gran patrimonio natural y cultural, y queremos ofrecer eso no metales envenenados». La comunidad apuesta por la protección de su entorno natural y cultural, considerando que la minería envenenaría su invaluable patrimonio.
El rechazo legal y social al proyecto San Jorge
Federico Soria, asambleísta local, recordó que el Proyecto San Jorge «ha sido rechazado en todas las instancias legales y administrativas. Pasan los años y se demuestra que la minera no tiene licencia social. El Gobierno lo sabe y por eso mandan grupos violentos que es la única forma que tienen de imponerlo».
Argentina:

La propuesta de convertir esos territorios en una zona protegida, bajo normativa que prohíbe la minería y promueve actividades como el turismo y la agricultura sana, es vista como una alternativa viable que preservaría el legado histórico y natural de la región, incluyendo la ruta del Qhapaq Ñan, una red de caminos prehispánicos que atraviesa los Andes.
Pacifismo y resistencia comunitaria frente a la amenaza minera y ahora también el espionaje por parte de lMauricio Cornejo, comerciante y vecino de Uspallata, subrayó: «Este es un pueblo pacífico que no quiere megaminería, no quiere que nos destruyan y nos saqueen».a Policía Federal de Patricia Bullrich
La comunidad insiste en mantener su forma de vida, basada en la conservación del entorno y en actividades sostenibles que respeten su historia y patrimonio.
¿Y ahora qué paso?
Audiencia por San Jorge en plena montaña: «Es una trampa diseñada para desalentar la participación»
La decisión del gobernador Alfredo Cornejo de trasladar la audiencia pública sobre el Proyecto San Jorge al interior de la cordillera, en pleno invierno y anunciarlo en medio de una ola polar que asota al país argentino, ha generado una fuerte reacción entre vecinos y activistas.
Las asambleas denunciaron que esta medida responde a una clara estrategia para dificultar y limitar la participación ciudadana y dirigir el resultado del debate al que solo tendrán acceso unos pocos, y que ya ha enfrentado grandes resistencias en el pasado.
Asamblea en Mendoza por megaminería: Una ubicación remota y sin accesos adecuados para la audiencia en plena altura y en medio del invierno más polar de la historia Argentina.
Las coordenadas oficiales sitúan la audiencia cerca del yacimiento en Uspallata, a más de 2.400 metros sobre el nivel del mar, en medio de las montañas mendocinas, en pleno invierno.
La zona, según quienes la conocen, carece de transporte público, caminos seguros, infraestructura suficiente y servicios básicos como sanitarios, lo que podría dificultar significativamente la participación ciudadana. Desde el oficialismo justifican la decisión como parte del proceso institucional, pero opositores y activistas interpretan que se trata de un movimiento táctico para reducir la presencia popular.
El antecedente de protestas de 2010 alimenta las sospechas de que los intereses mineros no buscan el consenso con la comunidad
Lo ocurrido en 2010 todavía resuena en la memoria colectiva de Mendoza. Aquella vez, más de 700 personas se inscribieron para participar en una audiencia en Uspallata, en un galpón de Vialidad Nacional, y las estimaciones indican que la movilización alcanzó las 2.000 personas.
La protesta masiva rechazaba el proyecto de San Jorge, lo que terminó con la anulación de la licencia ambiental y convirtió esa manifestación en un símbolo del rechazo popular a la megaminería en la provincia.
La movilización es aún reivindicada como un momento clave en la lucha ambiental.
La Asamblea por Necesidad y Urgencia de Mendoza no baja la guardia
Luego de conocerse la fecha y el lugar de la audiencia, la Asamblea por Necesidad y Urgencia, que agrupa a activistas ambientales de toda Mendoza, denunció que la estrategia del gobierno busca “esconder la audiencia en la cordillera con nieve hasta la nuca”.
En un comunicado reciente, recordaron la movilización popular de 2019 que frenó la modificación de la Ley 7722, que protege el agua de la minería contaminante, afirmando que “el pueblo mendocino no olvida”. Además, denunciaron la criminalización y hostigamiento a quienes defienden el agua y los glaciares, según informan desde el diario El Editor Mendoza.
El Partido Verde presenta recurso judicial: «Una puesta en escena»
El Partido Verde de Mendoza intervino judicialmente, presentando un recurso administrativo para frenar lo que califican como una “trampa institucional”. La denuncia, firmada por dirigentes como Mario Vadillo, Emanuel Fugazzotto y Dugar Chappel, cuestiona la legitimidad y legalidad de la convocatoria.
Vadillo afirmó que “esto no es una audiencia, es un filtro. Está armada para que la gente no llegue, no hable, no moleste”. Desde el partido sostienen que las condiciones de organización vulneran derechos constitucionales y ambientales, denunciando la falta de transporte, sanitarios, caminos seguros y garantías mínimas de seguridad.
Consideran que todo esto responde a un plan muy claro de invisibilización de la problemática y evitar que la ciudadanía opine sobre el futuro del agua y del ambiente en la región.
Lucha por el agua en Mendoza Argentina: «Una trampa diseñada para desalentar la participación social»
Según el Partido Verde, la organización de la audiencia en esas condiciones tiene como finalidad bloquear la participación social y perpetuar un proceso que busca legitimar un proyecto sin respaldo social ni licencia ambiental. La movilización y el rechazo previo a proyectos similares en Mendoza respaldan estas afirmaciones, ya que se trata de una historia que se repite con cada iniciativa minera en la región.
El proyecto ‘Cobre Mendocino’: mismo conflicto, diferente nombre
Desde su anuncio, el proyecto San Jorge pasó a llamarse oficialmente “Cobre Mendocino”, pero la historia y las protestas permanecen intactas. La posibilidad de construir una mina de oro y cobre en Uspallata continúa siendo un símbolo de conflicto ambiental y político.
Numerosos dictámenes, como los de la Facultad de Medicina, del Conicet a través del IADIZA, de la UNCuyo (que ya había rechazado la mina en 2010) y de la Dirección de Hidráulica, se han pronunciado en contra de la iniciativa, alertando sobre los daños potenciales al agua y los ecosistemas de la zona.






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