crudo venezolano

EEUU le sacó el petróleo a Venezuela para enviarlo a Israel

Un buque cargado en costas venezolanas ha roto un aislamiento histórico. Su destino final revela un cambio geopolítico forzoso, metido a la fuerza por Donald Trump.

Petróleo venezolano llega a Israel por primera vez en 17 años bajo control de EE.UU.
Petróleo venezolano llega a Israel por primera vez en 17 años bajo control de EE.UU.

Durante los primeros días de febrero de 2026, se registró la salida de un buque tanque con crudo venezolano con destino a instalaciones de refinación en Israel. Este movimiento de producto constituye el primer envío de esta naturaleza que ocurre de manera directa entre ambos países en al menos diecisiete años, considerando la ruptura de relaciones diplomáticas decidida en 2009 por el entonces presidente Hugo Chávez.

La operación no responde a un acuerdo comercial bilateral gestionado por Petróleos de Venezuela S.A., sino que se inscribe dentro del esquema de supervisión que el gobierno de Estados Unidos implementó sobre las exportaciones petroleras venezolanas luego de la captura del expresidente Nicolás Maduro en enero de 2026. Voceros oficiales en Caracas han negado cualquier tipo de autorización para esta transacción específica y han calificado la información como parte de una narrativa que buscan desestimar.

La información sobre el cargamento fue divulgada inicialmente por la agencia Bloomberg, que precisó la salida del cargamento desde un puerto venezolano y su ruta hacia el complejo refinador del Grupo Bazán, considerado el de mayor capacidad en territorio israelí. El volumen transportado sería de varios cientos de miles de barriles, aunque no se ha especificado una cifra exacta por parte de las empresas navieras ni de las autoridades portuarias consultadas.

El hecho adquiere relevancia porque durante los años de administración de Nicolás Maduro, y particularmente después del endurecimiento de las sanciones estadounidenses en 2017, los envíos venezolanos se dirigieron preferentemente a mercados como China, India y Cuba, quedando excluido Israel como destino debido a la posición política oficial de Caracas.

Un cambio tras el derrocamiento de Maduro

La estructura bajo la cual se realizó este despacho difiere radicalmente del modelo histórico de comercialización de PDVSA. Desde la intervención militar estadounidense ocurrida en enero de 2026, que derivó en la detención de Maduro y la instalación de un gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez, Washington procedió a un levantamiento parcial y selectivo de las sanciones que pesaban sobre el sector energético venezolano.

Este alivio de las restricciones no implicó, sin embargo, la devolución del control autónomo de las ventas a las autoridades venezolanas. Por el contrario, se estableció un mecanismo donde compañías extranjeras como la española Repsol o los traders Vitol y Trafigura pueden operar bajo licencias especiales, pero con la condición de que los destinos finales del crudo sean aprobados por el gobierno de Estados Unidos.

El senador Marco Rubio, en una declaración reciente ante comités del Congreso estadounidense, confirmó que empresas como Vitol y Trafigura están facultadas para colocar el crudo venezolano en el mercado internacional, pero bajo un régimen de supervisión que impide desviaciones hacia países considerados adversarios por Washington.

Esta supervisión incluye el monitoreo de las flotas de buques, la verificación de las transacciones financieras y la autorización expresa de cada operación de compraventa. Los ingresos generados por estas ventas son depositados en cuentas bancarias bajo seguimiento internacional, con sede en Qatar, y una parte de esos fondos, que fuentes del sector estiman entre el cuarenta y el sesenta por ciento, es destinada a cubrir funciones estatales básicas en Venezuela, como importación de alimentos y medicinas.

El polémico cargamento con destino a Israel y su contexto operativo

El buque que transporta el crudo hacia Israel zarpó en los primeros días de febrero, según la cronología establecida por los reportes de seguimiento marítimo. La carga fue procesada en instalaciones de Puerto La Cruz, una de las principales terminales de exportación del país.

Lo distintivo de este caso es que ni PDVSA ni el ministerio de Petróleo venezolano emitieron comunicado alguno anunciando la operación, lo que contrasta con el procedimiento habitual para este tipo de transacciones. La ausencia de información oficial por parte de Caracas fue suplida por los reportes de las agencias internacionales, que dieron cuenta del hecho basándose en datos de rastreo de buques y confirmaciones de fuentes del sector energético con acceso a las autorizaciones emitidas en Washington.

La decisión de autorizar este envío específico hacia Israel, desde la perspectiva de los analistas citados por Bloomberg y The Jerusalem Post, respondería a la necesidad de Estados Unidos de diversificar las fuentes de suministro de crudo para sus aliados en una coyuntura de tensiones prolongadas en Oriente Próximo.

 

El conflicto entre Israel y Hamas, que se ha extendido con diferentes niveles de intensidad en los últimos meses, ha generado presiones sobre la seguridad energética de la región. Disponer de crudo venezolano, cuya calidad y logística de transporte resultan conocidas para el mercado internacional, permitiría asegurar el abastecimiento de la refinería israelí sin depender exclusivamente de proveedores tradicionales como Kazajistán, Azerbaiyán o los propios Estados Unidos, que enfrentan limitaciones en su capacidad de exportación.

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