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Robert Morris, pastor y amigo de Trump, culpable de abusar de una menor de edad

El popular pastor evangélico abusó de una menor de edad en la década de los ochenta: deberá descontar seis meses en prisión por su delito.

Robert Morris, el fundador de la megaiglesia Gateway en Texas —una de las congregaciones más influyentes del país con más de 100.000 fieles semanales—, ha admitido su culpa en el abuso sexual de una niña de 12 años en la década de 1980. El veredicto, emitido este martes en un tribunal de Pawhuska, Oklahoma, lo condena a solo seis meses en una cárcel del condado, una sentencia que ha desatado furia entre víctimas de abuso y escrutinio sobre los lazos entre el poder religioso y político en la era Trump.

Morris, de 64 años, compareció ante el juez con una expresión serena, casi desafiante, mientras declaraba «inapropiado» su comportamiento con Cindy Clemishire, la menor que hoy, como adulta, lo acusa de haberla violado repetidamente durante cuatro años en su hogar familiar en Oklahoma. Los hechos ocurrieron entre 1982 y 1987, cuando Morris era un joven predicador itinerante de 20 años.

Según el testimonio de Clemishire, el abuso comenzó con toques «inocentes» que escalaron a actos sexuales explícitos, todo bajo el manto de una «mentoreo espiritual» que el pastor usó como coartada. «Era mi pastor, mi confidente. Me dijo que era un secreto entre Dios y nosotros», relató Clemishire en una entrevista con NBC News, donde detalló cómo el trauma la persiguió durante décadas.

De líder religioso a abusador convicto: la caída del pastor Morris

La historia no es nueva, pero su resolución sí lo es. En junio de 2024, Clemishire rompió el silencio en un blog personal, lo que forzó la renuncia de Morris como líder senior de Gateway Church, la megachurch que él fundó en 2000 en Southlake, un suburbio próspero de Dallas. La congregación, con campuses en todo Texas y un presupuesto anual de decenas de millones de dólares, se jactaba de ser un faro de «fe práctica» y prosperidad evangélica.

Sin embargo, el escándalo reveló grietas profundas: investigaciones internas de la iglesia admitieron que sabían del abuso desde 2005, cuando Morris lo confesó vagamente como «conducta sexual inapropiada con una joven», pero optaron por el silencio para proteger su imagen.

El fiscal del condado de Osage, en Oklahoma, no procesó el caso en su momento debido a la prescripción del delito, pero una revisión reciente de evidencias —incluyendo cartas de Morris y testimonios de la familia de la víctima— llevó a su imputación en marzo de 2025 por cinco cargos de «actos lascivos o indecentes con un menor«. El acuerdo de culpabilidad evitó un juicio completo, pero la sentencia de seis meses —más probation y registro como delincuente sexual— parece un chiste cruel para muchos.

«Seis meses por destruir una vida entera. ¿Dónde está la justicia divina?«, tuiteó Clemishire tras la audiencia, sumándose a un coro de críticas de grupos como Survivors Network of those Abused by Priests (SNAP), que ven en esto un patrón de impunidad en iglesias evangélicas.

Robert Morris solamente descontará seis meses de prisión por el delito sexual cometido contra una menor de edad.
Robert Morris solamente descontará seis meses de prisión por el delito sexual cometido contra una menor de edad.

Un aliado y consejero espiritual de Donald Trump

Pero el verdadero terremoto político llega con los lazos de Morris con Donald Trump, el expresidente que ha cultivado a los evangélicos como su base inquebrantable. Morris no era un aliado periférico: fue consejero espiritual de Trump durante su primer mandato, parte del «Consejo Evangélico Presidencial» que asesoraba en temas de fe y política. En junio de 2020, Trump visitó Gateway Church en Dallas para un evento sobre «transición a la grandeza», alabando a Morris como «un gran líder» ante miles de fieles.

«He oído hablar de este lugar. Gran trabajo«, dijo Trump desde el podio, rodeado de banderas estadounidenses y biblias abiertas. Morris, a su vez, respaldó públicamente a Trump en elecciones pasadas, predicando sobre «líderes ungidos por Dios» y organizando eventos de oración por su reelección. Gateway se convirtió en un bastión MAGA: sermones contra el aborto, el matrimonio gay y la «agenda woke», alineados con la retórica trumpista.

Morris, con su carisma televisivo y libros de autoayuda como «The Blessed Life«, encarnaba el evangelismo próspero que Trump cortejó para ganar el «voto evangélico blanco» en 2016 y 2020 —un bloque que representó el 80% de su apoyo. El pastor participó en caceroladas de oración en la Casa Blanca y usó su púlpito para amplificar teorías conspirativas sobre la elección de 2020, acusando a demócratas de «robo satánico«. Tras el asalto al Capitolio, Morris minimizó la violencia, enfocándose en «perdón cristiano» —un eco de la defensa trumpista de sus aliados controvertidos.

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