Argentina perdería su soberanía energética tras la venta del 49% de NA-SA, la entidad reguladora de Atucha I, II y Embalse
Se trata de la empresa gestora del centro nuclear más grande de América Latina en términos de capacidad de generación de energía, con una potencia combinada que supera los 1.100 megavatios eléctricos, y es un referente en el sector de la región

El plan de privatización de centrales nucleares y todos los recursos manejados por el Estado Argentino avanza con firmeza
El gobierno del economista Javier Milei está llevando adelante un plan inédito y, para muchos, alarmante: la venta del 49% de Nucleoeléctrica Argentina (NA .SA), la empresa encargada de operar las principales centrales nucleares del país vecino. Entre ellas, las hidro centrales Atucha I, Atucha II y Embalse, que constituyen pilares fundamentales en la matriz energética nacional.
¿Qué es Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NA-SA)?
Es una sociedad anónima pública responsable de la generación y comercialización de energía nuclear en el país. Opera las centrales nucleares Atucha I, Atucha II y Embalse. Tiene la misión de generar energía de forma segura, limpia, eficiente y competitiva.
¿Qué es el Complejo Nuclear Atucha?
Es un centro donde funcionan las centrales nucleares Atucha I y Atucha II.
Está situado en la localidad de Lima, partido de Zárate, a unos 100 km de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a orillas del río Paraná.
Atucha I: es la primera central nuclear de América Latina, conectada al sistema eléctrico nacional en 1974.
Atucha II: alcanzó su primera criticidad en 2014.
La energía generada por estas centrales contribuye a la matriz energética argentina, ayudando a la descarbonización y al suministro de electricidad con energía limpia.
Estas plantas producen aproximadamente el 7,35% de la energía que consume Argentina, con una potencia instalada de 1.763 MW.
La transferencia de control a manos del sector privado y además extranjero implicaría que Argentina perdería el manejo de un recurso estratégico, lo que aumentaría la vulnerabilidad frente a intereses externos y condicionamientos internacionales.

Conflicto con reservas de uranio y riesgos futuros
De acuerdo con informaciones divulgadas por Política Online y Econojournal, detrás de esta operación se escondería un acuerdo con Estados Unidos para vender uranio argentino. Argentina posee reservas de aproximadamente 34.000 toneladas, de las cuales solo consume unas 220 anuales.
Este excedente de uranio tiene un potencial estratégico de gran valor para el futuro energético del país, pudiendo ser una fuente de autonomía, o, en cambio, terminar en manos de actores externos sin control nacional.
Cambios internos en NA-SA, un movimiento polémico
En lo que refiere al personal y estructura de la empresa nuclear, Demián Reidel, presidente del Plan Nuclear y hombre cercano a Karina Milei, llevó a cabo una limpia radical en Nucleoeléctrica Argentina, desplazando a gerentes clave en un intento por facilitar la privatización.
Este cambio interno genera inquietudes respecto a la transparencia y el proceso en marcha.
La venta del patrimonio histórico y militar en la mira
Además, Milei continúa con su ofensiva mediante la venta del histórico Regimiento de Patricios, un patrimonio del Ejército Argentino con una vasta historia.
La operación, que según el diputado Miguel Ángel Pichetto alcanza un valor de 81,7 millones de dólares, fue calificada por el legislador como una “traición a la Patria”.
La venta de este patrimonio remite a una pérdida significativa de memoria histórica y de recursos culturales y militares.
Historia de las centrales nucleares operadas por NA-SA:
Atucha I: Inició su construcción en junio de 1968, convirtiéndose en la primera central nuclear de potencia en Argentina y América Latina.
Atucha II: La construcción de esta central comenzó en 1982, pero fue paralizada en 1994, siendo reactivada y finalizada bajo la dirección de NA-SA en 2014.
Embalse: NA-SA también es responsable de la extensión de vida de esta central, lo que indica que ya existía y fue operada por la compañía.
¿Es esta la reestructuración que necesita Argentina?
Para algunos, no se trata solo de una reestructuración, sino de una verdadera entrega del patrimonio nacional y de la soberanía energética del país a intereses privados y extranjeros.
La estrategia de Milei parece encaminada a consolidar el control del sector energético en manos del capital privado, poniendo en riesgo no solo recursos estratégicos como el uranio, sino también el control soberano de recursos fundamentales para el país.
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