España retiró su embajadora de Israel: el acceso al estrecho de Ormuz fue determinante

España retiró a su embajadora en Israel en medio de acusaciones de Tel Aviv sobre un vínculo con Irán

Pedro Sánchez, presidente de España. Foto: La Moncloa
Pedro Sánchez, presidente de España. Foto: La Moncloa

El Gobierno de España formalizó el 11 de marzo el cese de Ana María Sálomon como embajadora en Israel, decisión que se produce seis meses después de que fuera llamada a consultas en un período de escalada entre los dos países. La medida llega en un momento en que Madrid mantiene una posición pública de oposición a la ofensiva militar que Israel, con el respaldo de Estados Unidos, desarrolla contra Irán.

El titular del Ministerio de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, justificó la decisión con base en las «injurias y calumnias» que, según el Ejecutivo español, altos cargos israelíes habrían dirigido de forma reiterada contra el Estado español. La llamada a consultas que precedió al cese formal respondía, según la misma fuente, a «acusaciones calumniosas» contra España y a lo que Madrid calificó como «inaceptables medidas» adoptadas por Tel Aviv contra las ministras Yolanda Díaz y Sira Rego, de las carteras de Trabajo y de Juventud e Infancia, respectivamente.

El balance diplomático entre ambos países queda ahora en un nivel equivalente. Desde 2022, cuando Israel retiró a su embajadora en España tras el reconocimiento español del Estado de Palestina, la representación israelí en Madrid recae en una encargada de negocios, Dana Erlich. Albares precisó que la embajada española en Tel Aviv continuará operando «al servicio de la colonia española en Israel».

El debate sobre la motivación real de la decisión

Desde Tel Aviv, la lectura oficial del cese difiere. El ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Sa’ar, publicó en sus redes sociales una pregunta que resume la posición del Gobierno israelí: «España retira a su embajadora en Israel apenas dos días después de que la Guardia Revolucionaria Islámica iraní anunciara que condiciona el acceso al estrecho de Ormuz a la ruptura de relaciones con Estados Unidos e Israel. ¿Coincidencia?».

La referencia de Sa’ar apunta a un anuncio de la Guardia Revolucionaria de Irán —conocida por sus siglas en inglés como IRGC— en el que la organización condicionó el libre tránsito de buques bajo cualquier bandera a que el país correspondiente expulsara a los embajadores de Estados Unidos e Israel. El Estrecho de Ormuz es una vía marítima crítica para el transporte de petróleo y gas a nivel global. El embajador estadounidense en España, Benjamín León, tomó posesión a mediados de febrero y no existen indicaciones de que vaya a abandonar su cargo.

El Ministerio de Exteriores español no se pronunció públicamente sobre la conexión planteada por el funcionario israelí. La justificación oficial de Madrid se mantiene en el terreno de las relaciones bilaterales y las conductas diplomáticas de funcionarios israelíes hacia España.

Reacciones desde Hamás e Irán

El mismo día en que Sa’ar publicó su cuestionamiento, añadió una segunda declaración tras conocerse que el movimiento Hamás celebró públicamente el cese de la embajadora. «Cuando Hamas y el régimen iraní conforman el mayor club de fans del presidente del Gobierno español, el pueblo español debería preguntarse por qué», escribió el canciller israelí.

El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, había expresado el 4 de marzo una valoración positiva de la postura española en términos que el Gobierno de Madrid no respaldó públicamente. Según la declaración oficial iraní, Pezeshkian afirmó que «la conducta responsable de España en su oposición a las flagrantes violaciones de los derechos humanos y agresiones militares cometidas por la coalición Sionista-Americana contra países, incluido Irán, muestra que la ética y la conciencia despierta existe todavía en Occidente. Felicito a los oficiales españoles por su postura». El Ejecutivo de Pedro Sánchez no emitió respuesta oficial a ese elogio.

Estado actual de la relación bilateral España-Israel

La relación entre España e Israel acumula una serie de fricciones formales que preceden al cese de Sálomon. El reconocimiento del Estado de Palestina por parte de España marcó un punto de quiebre en 2022 que derivó en la reducción mutua del nivel de representación diplomática. La posición del Gobierno Sánchez sobre lo que ha denominado «genocidio» en la Franja de Gaza ha sido objeto de respuestas directas desde Tel Aviv en distintos momentos del conflicto.

El cese formal de la embajadora no implica el cierre de la misión diplomática. Según Albares, la embajada en Tel Aviv mantendrá su funcionamiento ordinario. Ningún funcionario español ha confirmado si existe intención de designar un sustituto para el cargo de embajador, ni en qué plazo podría producirse esa designación.

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