No Music For Genocide: Quienes son los artistas que forman parte y cómo sumarse
Presentada como una forma de protesta por las operaciones militares en Gaza, la campaña —que ha sumado más de 1.000 artistas y discográficas— apunta a ejercer presión sobre la industria musical para que adopte un boicot cultural hacia Israel.
No Music For Genocide: los artistas siguen avanzando con el boicot al gobierno de Netanyahu con la campaña de bloqueo geográfico y retirada de catálogos musicales en Israel
Un movimiento artístico internacional que pide medidas concretas contra la ofensiva en Gaza
No Music For Genocide es una iniciativa liderada por músicos y sellos que reclama la retirada y el geobloqueo de catálogos en plataformas digitales con base en Israel.
Presentada como una forma de protesta por las operaciones militares en Gaza, la campaña —que ha sumado más de 1.000 artistas y discográficas— apunta a ejercer presión sobre la industria musical para que adopte un boicot cultural hacia Israel.
Un objetivo claro: aislar culturalmente a Israel
Los organizadores defienden que la meta es aislar y deslegitimar a Israel desde el plano cultural, tomando como referente los boicots culturales que contribuyeron a desmantelar el apartheid en Sudáfrica.
La estrategia busca que la acción colectiva de artistas y sellos reduzca la presencia institucional y simbólica de Israel en el circuito cultural internacional.
Acciones concretas: geobloqueos y retiradas de catálogos
Las medidas reclamadas y adoptadas incluyen solicitudes formales a distribuidores y sellos para editar territorios de lanzamiento o aplicar bloqueos regionales que impidan la reproducción de contenidos dentro de Israel.
Las acciones van desde la eliminación temporal de catálogos hasta la petición de geobloqueos específicos en plataformas de streaming.
Presión sobre la industria y alcance institucional
El movimiento ha puesto en el foco a las grandes discográficas (Sony, Universal, Warner) y a plataformas de streaming (entre ellas Spotify), con la exigencia de que rompan lazos comerciales con el mercado israelí o adopten medidas coherentes con la gravedad humanitaria denunciada por los organizadores.
Además, la campaña se ha extendido a la esfera de los grandes eventos internacionales: los impulsores han llamado al boicot de la participación israelí en Eurovisión, en línea con su estrategia de aislamiento cultural.
Existen distintos casos en donde dichos artistas han despedido a gran cantidad de su personal y figuras poderosas del manejo de la música por oponerse a la decisión de no comercializar su música en Israel o por intentar boicotear esta medida desde dentro del equipo de producción.
Por dar algunos ejemplos: Massive Attack y Dua Lipa rompieron su vínculo profesional con el agente David Levy, quién fuera además representante de Dua Lipa en ese momento. La decisión se tomó luego de que se filtrara que Levy envió una carta privada al festival Glastonbury exigiendo la cancelación del grupo de rap pro-palestino Kneecap.
Otros artistas como Björk, Paramore, Lorde, Clairo y Idles, retiraron y geobloquearon su música de las plataformas de streaming en Israel— el conflicto principal no ha sido con su personal directo, sino con las corporaciones y plataformas tecnológicas.
Por otro lado Dua Lipa no forma parte de la lista de firmantes de No Music For Genocide. Aunque es una de las artistas pop más vocales a nivel mundial en su apoyo a Palestina, no ha retirado su música de las plataformas de streaming en Israel. A pesar de no pertenecer formalmente a este movimiento de boicot musical en particular, la cantante ha estado profundamente involucrada en la conversación global mediante otras acciones paralelas. La cantante usó repetidamente sus redes sociales para condenar las acciones militares en Gaza, calificándolas de «genocidio israelí». Es firmante de otras iniciativas y forma parte activa del colectivo internacional Artists4Ceasefire, donde junto a cientos de celebridades exige un alto al fuego inmediato, entre otras acciones concretas.
Rosalía por ejemplo, tampoco forma parte de No Music For Genocide. Al igual que Dua Lipa, la artista catalana no ha retirado ni bloqueado de manera geográfica su música en las plataformas de streaming de Israel. La postura de Rosalía respecto al conflicto en Gaza ha seguido un camino diferente, marcado por la controversia sobre el «activismo performativo» en las redes sociales y el silencio neutral.
Durante mucho tiempo Sin embargo, la polémica estalló cuando el diseñador de moda Miguel Adrover rechazó públicamente vestirla, acusándola de mantener un «silencio cómplice». Ante las críticas, Rosalía emitió un comunicado aclarando que «condena el genocidio», pero criticó la presión de las redes sociales afirmando que el señalamiento «debe dirigirse hacia arriba (quienes tienen el poder) y no hacia los lados».
Explicó además que prefiere no reducir situaciones tan delicadas a publicaciones superficiales en Instagram. Apoyo en eventos benéficos como participar de forma sorpresa en el concierto benéfico Act X Palestine en Barcelona, un evento destinado a recaudar fondos y visibilizar la crisis humanitaria en Gaza.
Según el listado oficial de No Music For Genocide y la cobertura de medios especializados en el seguimiento del boicot al genocidio, estos artistas que te contamos más abajo figuran entre los más visibles o reiteradamente mencionados como participantes activos en la campaña.
Esta selección no implica un ranking formal de intensidad de participación, pero sí reúne a artistas citados públicamente por haber aplicado geobloqueos o declarado abiertamente su adhesión al boicot cultural contra las políticas del gobierno de Netanyahu en Israel.
- Massive Attack
- Björk
- Lorde
- IDLES
- Paramore
- Rina Sawayama
- Fontaines D.C.
- Primal Scream
- Japanese Breakfast
- Faye Webster
- King Krule
- MØ
- MUNA
- Soccer Mommy
- Wolf Alice
- Clairo
- Lucy Dacus
- Amyl & The Sniffers
- Kneecap
- Denzel Curry
Y muchos más…
Estos artistas musicales son solo algunos de los que aparecen registrados en el listado público de la iniciativa y fueron relatadas o confirmadas por medios internacionales que han seguido la evolución del boicot.
Cómo informarse y sumarse
La plataforma oficial ofrece un formulario y pautas para que artistas y sellos soliciten el geobloqueo y confirmen su adhesión: explica los pasos para editar territorios de lanzamiento, contactar distribuidores y registrar la acción.
También incluye recursos y enlaces para difundir la campaña y orientar sobre alternativas para apoyar a músicos palestinos. Para datos actualizados sobre la lista completa de participantes y materiales de apoyo, conviene consultar la sección de artistas/labels y la página de música en el sitio oficial.
Contexto periodístico y ético
El boicot cultural es una forma de protesta que históricamente ha buscado presionar a estados o regímenes por violaciones graves de derechos humanos.
Los promotores de No Music For Genocide sostienen que la acción colectiva de la comunidad artística es una herramienta legítima para visibilizar la situación en Gaza y exigir responsabilidad a instituciones culturales y empresariales.
Al mismo tiempo, críticos del boicot alertan sobre posibles efectos negativos en el intercambio cultural y en artistas individuales. La iniciativa, en cualquier caso, ha generado un debate amplio en la industria musical y los medios internacionales.
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