medio oriente

Israel rompió el alto al fuego y atacó Beirut: Irán respondió como represalia

Israel bombardeó sin aviso los suburbios del sur de Beirut este domingo, dejando al menos dos muertos y 20 heridos. Irán respondió horas después y vulneró la ya endeble "cúpula de hierro".

Foto cortesía de la agencia iraní IRNA
Foto cortesía de la agencia iraní IRNA

Israel atacó sin previo aviso los suburbios del sur de Beirut este domingo, violando el alto el fuego mediado por Estados Unidos que entró en vigor en abril. Horas después, Irán respondió con proyectiles sobre el norte de Israel.

La agencia oficial de noticias libanesa confirmó al menos dos muertos y 20 heridos en los barrios de Dahiye, considerados el bastión histórico de Hezbollah en la capital libanesa. El ataque israelí alcanzó dos edificios residenciales en la zona, dejando daños en cuatro de sus siete pisos.

La justificación israelí y el contexto del ataque

El primer ministro Benjamín Netanyahu presentó el ataque como una represalia directa. Hezbollah había disparado previamente contra el norte de Israel, lo que el Gobierno de Tel Aviv utilizó como base para actuar sobre Dahiye, una zona que Israel se había comprometido con el Gobierno libanés en respetar dentro del marco del cese de hostilidades.

«Estamos golpeándolos con todo y sabemos que Hezbollah anda corriendo para esconderse», declaró Netanyahu ante su Gabinete.

El ataque se produjo en un momento particularmente delicado: las negociaciones entre Irán y Estados Unidos sobre el programa nuclear iraní avanzan con dificultad, y Washington había pedido explícitamente a Israel que no actuara sobre Beirut.

La respuesta iraní: proyectiles y advertencia directa

Las Fuerzas Armadas israelíes confirmaron el lanzamiento de aproximadamente cuatro proyectiles desde territorio iraní hacia el norte de Israel. El Ejército emitió alertas al sistema de telefonía móvil de la población civil en las zonas afectadas, instruyendo a los ciudadanos a trasladarse a refugios y permanecer hasta nueva orden.

Un portavoz militar israelí informó que la Fuerza Aérea interceptó todos los proyectiles detectados en esa primera oleada, aunque alertó de lanzamientos adicionales en curso.

El general Mohsen Rezaei, asesor militar del líder supremo iraní, formuló la advertencia más explícita hasta el momento: «Hoy los agresores han recibido su respuesta. Cada nueva acción tendrá una respuesta más aplastante y costes más altos.»

El Mando de Jatam al Anbiya, el mando de combate unificado de las Fuerzas Armadas iraníes, fue más específico: si Israel continúa atacando el sur de Líbano o Dahiye, o si responde a las acciones de Irán, «habrá golpes más fuertes, aplastantes y que lamentarán.»

Irán acusa a Israel del uso de armas prohibidas

El Ejército iraní denunció el empleo de bombas de fósforo en los bombardeos sobre el sur de Líbano, calificando su uso como crímenes de guerra. Afirmó que los ataques se produjeron «con el visto bueno y el apoyo de los criminales Estados Unidos y el silencio de las organizaciones internacionales.»

La acusación sobre el fósforo blanco no es nueva en este conflicto. Organismos de derechos humanos habían documentado su uso en fases anteriores de la ofensiva israelí sobre el Líbano, aunque Israel ha negado sistemáticamente que su uso sea ilegal en contextos militares.

El alto el fuego de abril, ya erosionado

El acuerdo de cese al fuego entre Israel y Hezbollah fue anunciado el 17 de abril. Desde entonces, episodios de violencia lo fueron degradando progresivamente. En las últimas semanas, Israel amplió lo que su Ejército denomina una «zona de seguridad» en el sur del Líbano, una expansión que el Gobierno de Beirut rechaza como violación sistemática del acuerdo.

El ministro de Seguridad Interior israelí, Itamar Ben Gvir, líder del partido ultraderechista Poder Judío, reaccionó al ataque iraní exigiendo una respuesta militar inmediata: «¡Hoy Teherán debe arder!»

La escalada retórica contrasta con la posición de la Casa Blanca. El presidente Donald Trump declaró que los ataques israelíes sobre Beirut «no ayudan» al proceso de negociación con Irán, en el que Washington busca un acuerdo sobre el programa nuclear persa. Trump había pedido directamente a Netanyahu que no actuara sobre la capital libanesa.

Las negociaciones nucleares, en el centro de todo

Irán ha condicionado públicamente la firma de cualquier acuerdo con Estados Unidos al cese total de las hostilidades en Líbano. Esta posición convierte cada nuevo ataque israelí sobre territorio libanés en una variable directa que afecta las conversaciones entre Teherán y Washington.

Un legislador iraní advirtió que Teherán «dará una respuesta contundente y dolorosa» en represalia por la operación del domingo, en lo que describe como defensa del «pueblo oprimido de Líbano.»

El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araqchi, publicó en redes sociales una imagen con las banderas de Irán y el Líbano juntas, un gesto de señalización política dirigido tanto a la audiencia interna como a Washington.

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