crimen de guerra

Confirman que un misil estadounidense destruyó la escuela en Irán y mató a 160 menores

Una investigación preliminar del Pentágono concluyó que el ejército de EE.UU. usó datos obsoletos de inteligencia para atacar una base iraní junto a una escuela primaria y asesinó a decenas de niñas y niños.

Madres y familiares lloran a las niñas y niños asesinados por el bombardeo de la alianza entre Estados Unidos e Israel
Madres y familiares lloran a las niñas y niños asesinados por el bombardeo de la alianza entre Estados Unidos e Israel. Foto de los medios estatales iraníes

Una investigación preliminar del Pentágono concluyó que Estados Unidos fue el responsable del ataque con misiles Tomahawk que destruyó la escuela primaria Shajarah Tayyebeh en la ciudad de Minab, en el sur de Irán, el 28 de febrero, primer día de la ofensiva militar conjunta entre Washington e Israel contra territorio iraní. El hallazgo, revelado este miércoles por The New York Times en base a declaraciones de funcionarios estadounidenses, sacude los cimientos de la narrativa oficial que el gobierno de Donald Trump había sostenido durante diez días.

El error fue, en esencia, de inteligencia. Oficiales del Comando Central de Estados Unidos, Centcom, elaboraron las coordenadas del blanco utilizando datos desactualizados suministrados por la Agencia de Inteligencia de Defensa. El objetivo real era una base de las fuerzas navales de los Guardianes de la Revolución, el brazo militar ideológico de la república islámica, que se encuentra en la misma manzana que el edificio escolar.

Lo que los planificadores del ataque no registraron, o no verificaron, es que entre 2013 y 2016 la escuela había sido separada de la instalación militar mediante una valla. Lo que alguna vez fue parte del perímetro castrense era, en la fecha del ataque, un aula llena de niñas.

Expertos confirman que un misil Tomahawk de EE.UU. asesinó a las 168 niñas iraníes

Un video revisado por peritos y expertos en verificación de material fílmico muestra un misil…

El resultado fue una masacre: todas víctimas inocentes

Las autoridades iraníes informaron más de 150 muertos. Otras fuentes elevan la cifra a 180, en su mayoría estudiantes. Expertos de Naciones Unidas y la organización Human Rights Watch calificaron lo ocurrido como un posible crimen de guerra. Irán lo denominó un acto bárbaro.

La investigación sigue en curso. Los analistas del Pentágono aún intentan determinar por qué la información desactualizada no fue verificada antes del lanzamiento y quién falló en ese proceso de control. Son preguntas que, en otro momento, habrían recaído naturalmente sobre las oficinas de supervisión interna del Departamento de Defensa.

Sin embargo, esas oficinas ya no existen: el secretario de Guerra, Pete Hegseth, las desmanteló el año pasado, incluido el Centro de Excelencia para la Protección Civil, el organismo encargado específicamente de minimizar el riesgo para civiles durante operaciones militares.

La cadena de responsabilidades se vuelve, entonces, más difusa. Y la opacidad política complica aún más el panorama. Trump, quien días atrás había insinuado que los propios iraníes podrían ser responsables del ataque —llegando a sugerir, sin fundamento, que Irán posee misiles Tomahawk, un sistema de armas que solo manejan Estados Unidos y un puñado de aliados—, fue confrontado este miércoles por periodistas. Su respuesta fue escueta: «No sé nada al respecto». Antes había dicho que aceptaría el resultado de la investigación, fuera cual fuera.

La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, no ofreció disculpas ni reconoció errores. Se limitó a señalar que la investigación sigue abierta y que «el presidente tiene derecho a compartir sus opiniones con el público estadounidense». No respondió a la pregunta concreta de por qué Trump afirmó falsamente que Irán tiene acceso a los Tomahawk.

Irán culpó directamente a EE.UU. e Israel

Desde Teherán, el presidente Masud Pezeshkian no dejó margen para la ambigüedad y responsabilizó directamente a Estados Unidos e Israel. Israel, por su parte, negó reiteradamente cualquier participación o conocimiento previo del ataque. El secretario de Estado Marco Rubio había dicho la semana pasada que Washington no atacaría intencionalmente una escuela, declaración que la propia investigación preliminar convierte ahora en irrelevante: no hubo intención, pero sí hubo negligencia en la cadena de mando.

El Times también publicó esta semana un análisis de un video difundido por la agencia iraní Mehr en el que se observa un misil Tomahawk impactando contra un edificio descrito como una clínica médica dentro de la base naval. La columna de humo visible en las imágenes se extiende también sobre el edificio de la escuela. El ejército de Estados Unidos es la única fuerza en este conflicto que opera con esa clase de misil.

Lo que queda es una investigación en marcha, más de 150 muertos que eran niñas y una pregunta que ningún funcionario en Washington ha respondido todavía: cómo se lanza un Tomahawk contra coordenadas que nadie verificó.

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