El Partido Nacional debe $165.303 en Impuesto de Primaria por la Casa de los Lamas
Si bien las organizaciones políticas pueden solicitar la exoneración de impuestos, esta sede del PN no ha realizado los trámites ni hecho el pago de lo adeudado.

Un nuevo comprobante de deuda emitido por la Dirección General Impositiva (DGI) con fecha 6 de julio de 2026 confirma que el Partido Nacional, a través del sector Movimiento Nacional de Rocha, mantiene una deuda de $165.303 por el Impuesto de Enseñanza Primaria correspondiente al inmueble ubicado en Avenida Uruguay 1324, Montevideo.
El documento, al que accedió este medio, detalla que el partido adeuda los ejercicios fiscales completos de 2021 ($16.201), 2022 ($17.401), 2023 ($19.133), 2024 ($19.875) y 2025 ($20.932), más la primera y segunda cuota del ejercicio 2026 ($7.274 cada una).
A eso se suman una multa de $19.435 y un recargo de $37.778, que elevan el total a $165.303. El vencimiento para el pago figura el 31 de agosto de 2026.
La deuda no es nueva. En mayo de 2025, el mismo sector ya había sido señalado por adeudar $174.238 en concepto de Impuesto de Primaria por los ejercicios 2019 a 2024. El nuevo comprobante muestra que, lejos de regularizarse, el pasivo se ha mantenido y actualizado con los ejercicios posteriores.
¿Se dan cuenta que el Partido Nacional debe el Impuesto de Primaria de su local desde 2021 y se hacen los indignados si otros lo deben? Son lo más falluto y cara dura que hay… pic.twitter.com/zBaDH2TnrY
— Ricardo Yelpo 🇺🇾 🌱 (@RicardoYelpo) July 7, 2026
La exoneración que nunca se pidió
El presidente del Movimiento Nacional de Rocha, Gastón Cossia, reconoció públicamente en 2025 que la deuda existía y aseguró que “asumimos la deuda, eso se paga”. Sin embargo, también planteó que el partido debería estar exento del tributo amparado en la Ley N° 18.485 de Partidos Políticos, que establece que “los partidos políticos están exonerados de todo tributo nacional si están destinados en forma exclusiva a actividades partidarias”.
Pero la ley no otorga una exoneración automática. El propio Cossia lo admitió: “Para esas exoneraciones, el partido debe hacer esas gestiones. Lo hemos venido reiterando hace tiempo”. Es decir, el partido no solicitó formalmente la exención ante la DGI, a pesar de que la sede lleva años siendo utilizada para actividades políticas—incluyendo un “encuentro popular” organizado el 24 de abril de 2025 para promover la campaña de Martín Lema a la Intendencia de Montevideo.
La presidenta del Directorio del Partido Nacional, Macarena Rubio, afirmó por entonces estar al tanto de la situación y dijo que estaban “revisando la titularidad y administración del padrón”. Cinco años de deuda y aún no se ha determinado quién debe pagar.
¿Quién paga impuestos y quién no?
El contraste con otras fuerzas políticas es llamativo. Según información oficial de la DGI, la sede del Frente Amplio, conocida como la Huella de Seregni, no registra deudas por el Impuesto de Enseñanza Primaria.
En cambio, el Partido Colorado también adeudaba el año pasado $141.288 por su sede en Andrés Martínez Trueba 1271, correspondiente a los mismos ejercicios fiscales.
La situación se da en un contexto donde el gobierno y la oposición han cruzado críticas por el incumplimiento de obligaciones tributarias. Recientemente, se conoció que el presidente Yamandú Orsi acumuló una deuda del Impuesto de Primaria por su vivienda—que ya saldó—y que no registró en Catastro una obra en el patio de su casa. El senador del MPP Daniel Caggiani minimizó la polémica y recordó los escándalos del gobierno anterior para denunciar un “doble estándar ético”.
Pero en el caso del Partido Nacional, no se trata de un particular ni de un error administrativo menor. Es una deuda que comenzó en 2019 y que, según el propio dirigente del sector, podría haberse evitado si el partido hubiera hecho la gestión correspondiente.
Un problema de gestión y de coherencia
El Partido Nacional es la fuerza política más antigua de Uruguay y de América Latina. Ha gobernado el país en múltiples períodos y sus dirigentes han ocupado los más altos cargos públicos. Que una sede partidaria acumule cinco años de Impuesto de Primaria impago—un tributo destinado a financiar la educación pública—plantea preguntas incómodas.
No es un asunto menor. El Impuesto de Enseñanza Primaria es un tributo que pagan los propietarios de inmuebles urbanos y rurales sin explotación agropecuaria en Uruguay. Su recaudación financia la educación primaria pública. Cuando un partido político no lo paga, no está evadiendo al fisco en abstracto: está dejando de contribuir a la educación de los niños uruguayos.
La dirigencia del Partido Nacional argumenta que la ley los exonera. Pero la ley exige una gestión que nunca hicieron. Y mientras tanto, la deuda crece: de $174.238 en 2025 a $165.303 en 2026 (la diferencia se explica por el pago de algunos ejercicios y la actualización de otros). Los recargos y multas ya suman $57.213, más de un tercio del total adeudado.
Lo que dice la ley
La Ley N° 18.485, sancionada en 2009, establece en su artículo 5 que los partidos políticos están exonerados de “todo impuesto nacional”. Pero la jurisprudencia y la práctica administrativa de la DGI han interpretado que esta exoneración no opera de oficio: el partido debe solicitarla y acreditar que el inmueble se destina exclusivamente a actividades partidarias.
El propio Cossia reconoció que han intentado “que se gestione esa exoneración para el MNR” sin éxito. Es decir, saben que el procedimiento existe pero no lo han completado. El resultado es que la DGI sigue emitiendo facturas, aplicando multas y recargos, y el partido sigue sin pagar.

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