Irán confirma muerte del ayatolá Jamenei por los ataques de EE.UU. e Israel
El líder supremo iraní fue asesinado en un bombardeo de la alianza entre Estados Unidos e Israel, por lo que se declaró un luto de 40 días.

La televisión estatal iraní confirmó el deceso del ayatolá Alí Jamenei durante las primeras horas del domingo, horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informara públicamente sobre su muerte. El líder supremo falleció como consecuencia de los ataques ejecutados conjuntamente por Washington y Tel Aviv en la madrugada del sábado 28 de febrero de 2026.
La agencia estatal Fars informó que Jamenei murió «en su oficina en la casa del líder» mientras «cumplía con sus deberes» en el momento del impacto. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica también emitió un comunicado en el que confirmó el fallecimiento y señaló: «Hemos perdido a nuestro gran líder y lo lloramos. Su martirio en las manos de los más terribles terroristas y exterminadores de la humanidad es un símbolo de su virtud.»
La agencia semioficial Tasnim difundió el siguiente comunicado: «Con gran tristeza y pesar les informamos que, tras el brutal ataque del gobierno criminal de Estados Unidos y el malvado régimen sionista, el Líder Supremo de la Revolución Islámica, Su Santidad el Ayatolá Ali Jamenei, fue martirizado.» La publicación de ese texto coincidió con la aparición de una franja negra en los canales de la televisión pública iraní, que al mismo tiempo comenzaron a emitir imágenes de archivo del líder supremo.
La televisión estatal decretó 40 días de luto nacional en todo el territorio iraní, acompañados de siete días de feriado público. En las primeras horas del domingo, multitudes se congregaron en la Plaza de la Revolución y frente a la Universidad de Teherán, así como en el santuario de Hazrat Fátima Masumeh, donde se escuchó a congregados entonar consignas contra Estados Unidos e Israel.
La operación denominada ‘Furia épica’ y sus objetivos sobre territorio iraní
La operación recibió el nombre de «Furia Épica» por parte de Washington, mientras que el gobierno israelí la denominó «Rugido del León». Los ataques se concentraron en sitios estratégicos ubicados en Teherán, donde se produjeron explosiones de gran magnitud y se elevaron columnas de humo desde zonas que incluían el palacio presidencial y sedes de seguridad del Estado. Las detonaciones también alcanzaron otras ciudades del país.
A diferencia de los ataques registrados en junio de 2025, que concluyeron en pocas horas, la presente operación fue diseñada para extenderse durante varios días con objetivos de mayor amplitud: devastar las fuerzas armadas iraníes, desmantelar el programa de misiles del país y, según fuentes del gobierno estadounidense, allanar el camino para un posible cambio de régimen. Israel, por su parte, indicó que los ataques continuarían sobre instalaciones de defensa aérea, emplazamientos de misiles, cuarteles militares y otros objetivos vinculados a la estructura del régimen.
Los antecedentes de la operación se remontan a semanas de tensión diplomática creciente. El 13 de febrero, Trump declaró que un cambio de régimen en Irán sería «lo mejor que podría suceder». El 14 de febrero, funcionarios estadounidenses informaron que el Ejército se encontraba en fase de preparación para operaciones sostenidas. El 24 de febrero, durante el discurso sobre el Estado de la Unión, Trump acusó a Irán de haber reactivado sus esfuerzos para construir armas nucleares. El colapso definitivo de las negociaciones se produjo luego de que Teherán rechazara discutir cuestiones ajenas al ámbito nuclear, entre ellas el programa de misiles balísticos y el apoyo del régimen a grupos proxy como Hamás, Hezbolá y los hutíes.
Víctimas civiles: la escuela de Minab y el saldo de los bombardeos
Uno de los episodios de mayor impacto dentro de la operación fue el ataque registrado contra una escuela de niñas en la ciudad de Minab, en el sur de Irán. Según los medios estatales iraníes, el número de personas fallecidas en ese ataque ascendió a 118. La cadena CNN geolocalizó el video de la escena y lo situó en la escuela Shajaba Tayyiba, ubicada aproximadamente a 61 metros de una base militar iraní. Las imágenes satelitales disponibles indican que tanto la escuela como la base han estado físicamente separadas desde al menos el año 2016.
Entre las víctimas de los ataques en Teherán figuran también la hija, el yerno y una nieta del propio Jamenei, según reportó la agencia Fars. La pérdida de miembros de la familia directa del líder supremo fue confirmada por fuentes del gobierno iraní sin que hasta el momento se hayan entregado detalles adicionales sobre las circunstancias de sus muertes.
En el frente israelí, el balance provisional de los contraataques iraníes dejó una mujer fallecida —de 60 años, víctima de un fallo respiratorio durante una evacuación— y 456 personas hospitalizadas, de las cuales 86 permanecían ingresadas según los últimos reportes disponibles al cierre de esta edición.
La contraofensiva iraní y la extensión del conflicto a países del golfo
Los ataques de represalia ejecutados por Irán no se circunscribieron al territorio israelí. Teherán dirigió también sus misiles y drones contra Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Arabia Saudita y Bahrein, donde un impacto alcanzó una base militar estadounidense. El aeropuerto de Abu Dabi reportó una persona fallecida y siete heridas tras un ataque con drones, mientras que el aeropuerto de Dubái registró cuatro heridos.
Estas acciones contra los vecinos árabes resultaron, según analistas, contraproducentes para los intereses de Teherán. La ex subdirectora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Beth Sanner, señaló que en lugar de ganar apoyo regional, las acciones iraníes arrastraron a esos países hacia la coalición antiiraní, endureciendo la oposición del Golfo en lugar de ejercer presión sobre los gobiernos de la región para frenar los ataques.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, describió la operación como «no provocada e ilegal» y acusó al gobierno de Trump de haber sido «arrastrado» a un conflicto en el que, según sus palabras, «el único beneficiario» sería Israel. Por su parte, Rusia condenó los ataques calificándolos de «acto de agresión armado premeditado y no provocado». Varias aerolíneas internacionales, entre ellas Air France, Lufthansa, Turkish Airlines, SWISS y Air India, suspendieron sus vuelos hacia Oriente Medio tras el cierre del espacio aéreo en varios países de la región.
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