México: Sheinbaum acuerda aumento salarial y reducción de jornada ante inflación controlada del 3%
En un contexto de inflación controlada al 3%, el gobierno de México selló este jueves un pacto histórico con el sector empresarial: un alza del 5% al salario mínimo y una reducción gradual de la jornada laboral a 40 horas semanales.

En un hito para los derechos de los trabajadores mexicanos, el gobierno federal anunció hoy, tras intensas negociaciones con el sector empresarial, un incremento del 5% al salario base mínimo y una reducción gradual de la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas. Este acuerdo, impulsado en un contexto de inflación estabilizada en torno al 3%, representa un avance significativo en la mejora de las condiciones de vida y el equilibrio entre trabajo y familia para millones de asalariados en el país.
La noticia, dada a conocer en una conferencia conjunta entre la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), representantes de la iniciativa privada y sindicatos, ha sido recibida con optimismo por expertos y organizaciones obreras. «Es un paso histórico hacia la justicia social en un momento económico favorable», declaró María Elena López, presidenta de la Confederación de Trabajadores de México (CTM). El pacto se enmarca en la Ley Federal del Trabajo reformada en 2019, que ya contemplaba la posibilidad de acortar la jornada, pero que hasta ahora enfrentaba resistencias del sector patronal.
Detalles del acuerdo: Beneficios tangibles para los trabajadores
El incremento salarial del 5% aplicará de manera inmediata a partir del 1 de enero de 2026 y beneficiará directamente a más de 6 millones de trabajadores que perciben el salario mínimo, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Con la inflación proyectada en un modesto 3% para el cierre de 2025 –la más baja en dos décadas, gracias a políticas monetarias del Banco de México–, este ajuste no solo contrarresta el encarecimiento de la canasta básica, sino que eleva el poder adquisitivo real en un 2% aproximado.
Por su parte, la reducción de la jornada laboral se implementará de forma escalonada: un corte inicial de 2 horas semanales en 2026, llegando a las 40 horas plenas para 2030. Esta medida, inspirada en modelos europeos como el de España, busca combatir el agotamiento laboral y fomentar la productividad. «Reducir horas sin perder sueldos significa más tiempo para la familia, la educación y la salud mental», enfatizó el secretario de Trabajo, Javier López Casarín, durante el anuncio.
El sector empresarial, representado por la Coparmex, inicialmente reticente por preocupaciones sobre competitividad, cedió ante evidencias de que países con jornadas más cortas –como Alemania o Dinamarca– registran mayor eficiencia y menor rotación de personal. «Este es un win-win: trabajadores más motivados y empresas más innovadoras», señaló Gustavo de Hoyos, presidente de la Coparmex.
Impacto económico y social: Un impulso a la recuperación postpandemia
Analistas del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) estiman que el aumento salarial inyectará unos 150 mil millones de pesos adicionales a la economía nacional, estimulando el consumo en sectores clave como el comercio y la agricultura. En regiones como el sur de México, donde el salario mínimo ronda los 250 pesos diarios, este cambio podría reducir la pobreza laboral en un 8%, según proyecciones preliminares.
Sin embargo, no todo es euforia. Críticos como el economista José Luis de la Cruz advierten que la implementación requerirá un monitoreo estricto para evitar abusos en microempresas. «El diablo está en los detalles: ¿cómo se fiscalizará que no haya despidos encubiertos?», cuestionó en su cuenta de X.
Organizaciones como la Red de Trabajadoras Sexuales y el Frente Nacional por los Derechos Laborales celebraron el acuerdo como un «triunfo colectivo», recordando las protestas de 2024 que presionaron por reformas similares. Para las mujeres, que representan el 45% de la fuerza laboral formal, la reducción de horas promete un alivio en la doble jornada doméstica.
Mirando al futuro: ¿Un modelo para América Latina?
Este convenio llega en un año marcado por la estabilidad macroeconómica: el PIB creció un 2.5% en el tercer trimestre, y el tipo de cambio se mantiene por debajo de 20 pesos por dólar. El presidente Claudia Sheinbaum, en un breve mensaje, felicitó a las partes involucradas y reiteró su compromiso con «un México donde el trabajo dignifique, no agote».
Con elecciones intermedias en el horizonte, este logro podría consolidar la agenda laboral del gobierno de la Cuarta Transformación. Mientras tanto, para los trabajadores mexicanos –desde obreros en maquiladoras hasta empleados de servicios–, el mensaje es claro: sus voces han sido escuchadas, y el cambio, aunque gradual, ya está en marcha.
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