Asedio a Gaza es “una abominación que humilla y degrada a personas desesperadas”, dice la ONU
La ONU urge distensión ante escalada entre Irán e Israel, al tiempo que pide con apremio frenar la crisis humanitaria en Gaza.

Altos funcionarios de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) reiteraron este sábado su llamamiento a la moderación urgente luego de que Israel atacara a Irán, violando el derecho internacional, pero principalmente por la invasión a Gaza y el empeoramiento de la situación humanitaria palestina.
La ONU dice que el llamamiento a la desescalada busca evitar una mayor inestabilidad regional, ya que Israel viene agrediendo a varios países desde hace décadas.
En un llamamiento conjunto para rebajar la tensión tras el ataque israelí y la respuesta iraní, las agencias advirtieron sobre posibles consecuencias. Un nuevo conflicto podría provocar más desplazamientos en una región ya castigada. Décadas de guerra e inestabilidad agravan el panorama actual.
La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) señaló un impacto humano inmediato. Los ataques militares han forzado a población de ambos países a huir de sus hogares. Buscan seguridad ante los ataques con misiles de represalia mutuos.
Gaza, en medio de las migraciones forzosas y el riesgo constante de morir
«Se han registrado movimientos desde Teherán y otras partes de Irán», declaró la agencia. Agregó que «algunas personas han optado por cruzar a países vecinos». Mientras, «los bombardeos han llevado a la población de Israel a buscar refugio». Muchos israelíes se movieron dentro del país o al extranjero.
El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Filippo Grandi, expresó grave preocupación. «Esta región ya ha soportado más que suficiente guerra, pérdidas y desplazamientos», afirmó. Añadió: «no podemos permitir que se produzca otra crisis de refugiados«. Hizo un llamado urgente a la calma.
«Ahora es el momento de rebajar la tensión. Una vez que las personas se ven obligadas a huir, no hay forma rápida de volver», advirtió Grandi. Subrayó que «con demasiada frecuencia las consecuencias perduran durante generaciones». El llamado enfatiza el impacto humano a largo plazo.
ACNUR insta a respetar derechos y proteger civiles
El ACNUR instó formalmente a los países de la región a cumplir obligaciones internacionales. Solicitó respetar el derecho a solicitar asilo para quienes huyen del peligro. También pidió garantizar el acceso humanitario a todas las personas afectadas por la violencia.
La agencia realizó un llamado explícito a todas las partes en conflicto. Les urgió a proteger a la población civil y las infraestructuras civiles esenciales. Este principio es fundamental según el Derecho Internacional Humanitario. Su incumplimiento agrava las crisis humanitarias.
El riesgo de una escalada mayor preocupa profundamente a la comunidad internacional. Los desplazamientos ya registrados son una señal de alarma temprana. La ONU busca evitar una catástrofe humanitaria de mayores proporciones en Medio Oriente.
Riesgo nuclear tras ataques a instalaciones iraníes
El conflicto se recrudeció tras ataques aéreos israelíes contra instalaciones iraníes. Varios objetivos incluían sitios nucleares la semana pasada, según confirmó el OIEA. Entre ellos, un taller de fabricación de centrifugadoras en Isfahán fue alcanzado.
«Esta es la tercera instalación de este tipo que ha sido atacada en la última semana», confirmó el director general Rafael Mariano Grossi. Señaló que la instalación estaba bajo vigilancia del OIEA como parte del JCPOA. Este es el acuerdo nuclear de 2015 del que EE.UU. se retiró en 2017.
Grossi ofreció un análisis inicial sobre el ataque en Isfahán. «Conocemos bien esta instalación. No había material nuclear en este emplazamiento», afirmó. Concluyó que «el ataque no tendrá consecuencias radiológicas». Sin embargo, emitió una severa advertencia.
Grossi advirtió que los continuos ataques socavan gravemente la seguridad nuclear. «Aunque hasta ahora no han provocado una fuga radiológica que afecte a la población», declaró, «existe el peligro de que esto ocurra». El riesgo de un incidente nuclear es real y creciente.
El OIEA ha estado realizando seguimiento a los daños en instalaciones claves. Monitorea los sitios de Isfahán, Arak, Karaj, Natanz y Teherán. Esta labor comenzó tras el inicio de la campaña militar israelí contra Irán el 13 de junio.
La agencia proporciona información actualizada al Consejo de Seguridad de la ONU. Este órgano aún no ha alcanzado un consenso sobre cómo responder a la escalada. La división internacional complica la búsqueda de una solución diplomática efectiva.
Gaza: hambre y crisis humanitaria extrema
El viernes, embajadores debatieron la escalada en una reunión de emergencia en Nueva York. Escucharon al secretario general de la ONU, António Guterres, emitir una grave advertencia. Alertó que intensificar los combates podría «encender un fuego que nadie podría controlar».
Esta creciente crisis regional se superpone a la guerra en Gaza. Allí, las condiciones humanitarias siguen deteriorándose de manera alarmante. La población civil palestina enfrenta niveles catastróficos de necesidad.
El sábado, el director de UNRWA, Philippe Lazzarini, describió la situación en Estambul. Habló ante la Organización de Cooperación Islámica. Pintó un panorama desolador de la vida en el enclave tras meses de conflicto intenso.
Desesperación y hambre en el enclave sitiado
«En Gaza, dos millones de personas están pasando hambre», afirmó Lazzarini sin rodeos. Criticó duramente los mecanismos de ayuda actuales: «El recién creado y denominado ‘mecanismo de ayuda’ es una abominación que humilla y degrada a personas desesperadas». Dijo que «es una trampa mortal que cuesta más vidas de las que salva».
Lazzarini fue contundente: el sistema actual «es una trampa mortal». Aseveró que «cuesta más vidas de las que salva». Sus declaraciones reflejan la frustración de las agencias humanitarias. Los obstáculos para entregar ayuda de manera efectiva persisten.
Describió un territorio devastado por casi dos años de conflicto continuo. Citó cifras de más de 55.000 muertos, según autoridades locales de Gaza. La mayoría de las víctimas fatales son mujeres y niños. La destrucción es generalizada, todo consecuencia de los bombardeos constantes de Israel.
Los supervivientes en Gaza, dijo Lazzarini, «son sombras de lo que eran». Explicó que «sus vidas han cambiado para siempre por un trauma indescriptible». Subrayó el impacto de una «pérdida profunda» que marca a toda una generación.
En la Cisjordania ocupada, también hay graves consecuencias. El desplazamiento y la destrucción de infraestructuras públicas alteran la demografía. Esto afecta particularmente a los campamentos palestinos, según el jefe de UNRWA.
Lazzarini vinculó estas acciones con objetivos políticos más amplios. Las describió como parte de un esfuerzo por borrar la perspectiva de un Estado palestino. Esto socavaría la solución de dos Estados respaldada por la ONU. También buscaría despojar a palestinos de su condición de refugiados.
UNRWA bajo presión y con financiación crítica
«La UNRWA se ha convertido en un objetivo de esta guerra», advirtió Lazzarini. Citó múltiples factores: la muerte de al menos 318 miembros de su personal en Gaza. Esto ocurrió tras el ataque del 7 de octubre por Hamás y otros militantes contra Israel.
Además, mencionó la expulsión del personal internacional de UNRWA por Israel. Alertó sobre una campaña de desinformación destinada a paralizar su financiación. Estas presiones buscan debilitar operaciones esenciales.
A pesar de estas enormes dificultades, UNRWA sigue operando. Presta servicios vitales dentro de lo posible en Gaza. Estos incluyen más de 15.000 consultas sanitarias diarias. También gestiona residuos y ofrece apoyo en alojamiento para desplazados.
La situación financiera de UNRWA es ahora «desesperada», afirmó Lazzarini. «Sin financiación adicional, pronto tendré que tomar decisiones sin precedentes». Estas decisiones afectarían sus operaciones en toda la región, incluyendo Gaza, Cisjordania, Jordania, Líbano y Siria.
Hizo un llamamiento apremiante a los Estados miembros para que actúen con urgencia. «La pérdida o reducción repentina de los servicios de UNRWA solo agravará el sufrimiento», advirtió. La desesperación aumentaría en todo el territorio palestino ocupado.
Lazzarini alertó sobre posibles consecuencias regionales: «Podría desencadenar disturbios en los países vecinos». Concluyó con severidad: «Esto es algo que la región no puede permitirse, especialmente ahora». La estabilidad de Medio Oriente está en juego.
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