El Frente Amplio repudia violencia política y de género contra Lustemberg y Valverde
El Secretariado Ejecutivo del Frente Amplio emitió este lunes una declaración en la que repudia “de forma contundente” las agresiones verbales dirigidas contra la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, y la subsecretaria del Ministerio del Interior, Gabriela Valverde.

El Frente Amplio salió al cruce este lunes con una declaración pública que no deja margen para la duda: la fuerza política no tolerará más la escalada de agresiones verbales contra sus integrantes, especialmente cuando se trata de mujeres con responsabilidades de gobierno.
El Secretariado Ejecutivo repudió “de forma contundente” los ataques del senador nacionalista Martín Lema contra la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, y los dichos del senador Carlos Camy hacia la subsecretaria del Interior, Gabriela Valverde, a quien calificó como “expresada a través de una frase de carácter amenazante”.
“La descalificación sistemática como táctica de oposición, especialmente cuando constituye situaciones de violencia política basada en género, representa una agresión que busca silenciar y amedrentar a las compañeras, a nuestra fuerza política, y erosiona la convivencia en la sociedad y nuestra democracia”, señaló la dirección frenteamplista.
El episodio que destapó la polémica ocurrió el jueves pasado en el Parlamento. Durante la comparecencia del Ministerio del Interior ante la Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda del Senado, Camy aprovechó el cierre de la sesión para reclamarle a Valverde por declaraciones que ella había realizado el 25 de agosto, en las que vinculó la consigna “hay orden de no aflojar” del fallecido exministro Jorge Larrañaga con problemas de salud mental y suicidios en la Policía.
Camy, uno de los dirigentes más cercanos a Larrañaga —fallecido en 2021—, le exigió a la subsecretaria que se retractara. Y luego cerró con la frase que desató todas las alarmas:
“La subsecretaria es mujer, es una señora. Lo dejo por acá y en estos términos, porque si hubiera sido otro el caso, capaz que lo resolvíamos de otra manera; porque a quien no está para defenderse, los defienden los amigos”.
El ministro del Interior, Carlos Negro, intervino en la propia sesión para aclarar que Valverde iba a responder por sí misma y que no necesitaba que un hombre la defendiera. Acto seguido, la subsecretaria reiteró sus disculpas por los dichos sobre Larrañaga y aclaró que sus palabras fueron sacadas de contexto.
La reacción del Frente Amplio no se hizo esperar. La Mesa Ejecutiva Nacional de la Vertiente Artiguista, sector que integra Valverde, calificó las expresiones de Camy como “inadmisibles” y sostuvo que evidencian “el machismo que todavía persiste en la política”. En un comunicado, el sector planteó que decir “como es mujer lo dejo por acá” no es una muestra de consideración sino una amenaza, porque establece una diferencia en el trato por la condición de mujer de Valverde, la desvaloriza y la coloca en una situación de desigualdad dentro del debate político.
El sábado, Camy pidió disculpas públicamente a través de su cuenta de X. “En el fragor de mis palabras, si alguna de ellas pasaron el límite debido pido disculpas. El diálogo y el respeto siempre son el camino”, escribió. Sin embargo, mantuvo que había sido correcto pedirle a Valverde que se retractara por sus dichos sobre Larrañaga, algo que ella ya había hecho días antes en una entrevista en TV Ciudad.
El presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, fue más allá el lunes y calificó lo dicho por Camy como “de las cosas más machistas” que había escuchado, ampliando el reclamo y sumando a Lustemberg en el mismo paquete de agresiones. “No estamos dispuestos a dejar que tengan actitudes tan violentas como han tenido con la ministra Lustemberg y la subsecretaria Gabriela Valverde; son actitudes que ya no deberían pasar ni en el Uruguay ni en ninguna parte”, sostuvo Pereira.
Si bien no hubo un episodio puntual contra Lustemberg en los últimos días, el Frente Amplio la incluyó en la declaración en términos generales, recordando antecedentes como el del entonces senador electo Sebastián Da Silva en 2024, quien la cuestionó diciendo “después se quejan de que los traten de cabeza de termo”.
El respaldo a Lustemberg también llegó desde su propio sector. El Abrazo (Lista 949) emitió una declaración en la que cuestionó “una forma de hacer política que comienza a repetirse: frente a decisiones de gestión o transformaciones visibles, la discusión sobre el contenido es desplazada por la descalificación personal”. El sector destacó que “el ruido desplaza a los hechos. Tiene mayor difusión un insulto que una política pública”, y recordó que “solamente en agosto se incorporaron 12 medicamentos al sistema de salud; se vacunó contra el meningococo a 87.000 niños, niñas y adolescentes”.
La declaración del Secretariado Ejecutivo del Frente Amplio exhorta a “reflexionar sobre estos hechos” y apela “a la responsabilidad de todas las fuerzas y dirigentes políticos para desterrar el insulto, el agravio y la confrontación violenta”.

El contexto no es menor, ya que un informe de ONU Mujeres reveló que el 81,3% de las candidatas electas al Parlamento uruguayo experimentó al menos una forma de violencia durante la campaña electoral de 2024.
La violencia política basada en género, advierten los organismos internacionales, “no se expresa únicamente a través de amenazas o insultos expresamente sexistas. También puede operar mediante mecanismos de exposición, hostigamiento y disciplinamiento que buscan desacreditar o desplazar las voces de las mujeres del debate público”.
Compartí tu opinión con toda la comunidad