Aumenta la presión para que Marcos Israel deje el INDDHH por sus posiciones sionistas y proisraelíes
Marcos Israel llegó a la INDDHH postulado por el Comité Israelita. del Uruguay y, desde púlpitos que se le ofrecieron, consecuencia de su cargo, defendió al sionismo y a Israel. Decenas de organizaciones presionan para que sea removido.

El contador Marcos Israel Cúneo enfrenta desde abril de 2026 un pedido formal de destitución como director de la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo (INDDHH). Veinte organizaciones sociales, encabezadas por colectivos de derechos humanos, sindicatos y agrupaciones vinculadas a la causa palestina, lo acusan de utilizar su cargo para impulsar una agenda alineada con el Estado de Israel y el movimiento sionista.
La controversia escaló el 28 de agosto durante la 15ª Asamblea Nacional de Derechos Humanos en Maldonado, donde un grupo de activistas abandonó la sala cuando Israel tomó la palabra para responder a las críticas. El episodio reavivó un debate que excede la figura del director y pone en cuestión los límites de la actuación institucional en temas de política internacional.
El origen del conflicto se remonta a 2024, cuando la INDDHH firmó un convenio con el Observatorio Web del Congreso Judío Latinoamericano, organización dedicada a vigilar el antisemitismo en la región. Sectores críticos señalan ese acuerdo como el primer antecedente de una gestión orientada a promover una agenda específica: el lavado de cara de Israel ante el mundo, mientras comete un genocidio, algo que se define como “hasbará”, o sea, propaganda.
Sin embargo, el punto de quiebre fue la creación, en abril de 2026, de un Grupo de Trabajo sobre Antisemitismo dentro de la INDDHH. La iniciativa surgió a instancias de Israel, a partir de un relevamiento presentado por organizaciones de la comunidad judía sobre casos de antisemitismo en Uruguay y de un pedido del Parlamento para que la institución prestara atención al tema.
La decisión generó resistencia inmediata. La presidenta de la INDDHH, Mariana Mota, se abstuvo de votar la creación del grupo por considerar que partía de “una mirada muy sesgada”. La Asociación de Funcionarios de la propia INDDHH cuestionó la integración, metodología y conducción del grupo, señalando que la designación de Israel como referente “compromete la imparcialidad” institucional, y que predominaban ampliamente organizaciones afines a la perspectiva inicial, sin la pluralidad exigida.
Más de veinte organizaciones sociales —entre ellas PIT-CNT, Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, REDES-Amigos de la Tierra y SERPAJ— firmaron un comunicado de rechazo. El grupo tuvo su primera reunión el 28 de mayo de 2026.
El episodio del CURE en detalle
El enfrentamiento más visible ocurrió en el Centro Universitario Regional Este (CURE) de Maldonado. La agenda formal de la 15ª Asamblea Nacional de Derechos Humanos incluía infancia y adolescencia, salud mental y ambiente, pero en la sesión de cierre varias organizaciones leyeron una proclama contra el Grupo de Trabajo sobre Antisemitismo y con críticas directas a Israel por sus declaraciones sobre Gaza. Denunciaron además que esas expresiones violaban la ley 18.446, la ley orgánica de la INDDHH, que prohíbe a los directores expresarse públicamente y a título personal sobre temas de incumbencia institucional sin autorización del Consejo.
Cuando Israel tomó la palabra para responder, un grupo de activistas se retiró de la sala antes de que pudiera hacerlo. En su intervención, el director acusó a “los nostálgicos de la revolución de los 60” de usar el antisionismo para “traer vientos de totalitarismo”. Es una posición cercana a la que vienen instalando otros grupos de presión proisraelí, con la que intentan equiparar el antisionismo con el antisemitismo, a pesar de que son dos conceptos separados e incomparables.
Luego defendió el sionismo como “el derecho del pueblo judío, que es el pueblo originario de la Tierra de Israel-Palestina, a la autodeterminación”, y calificó de “vergüenza” que exista un movimiento antisionista en Uruguay. La frase exacta, registrada por el fotógrafo Juan Ángel Urruzola en un video difundido ese fin de semana, fue: “No es la primera vez que tenemos la vergüenza de escuchar, en el marco de la INDDHH, la apelación a un tema de antisemitismo, a un tema de odio que reiteradamente se ha traído a colación: el antisionismo”.
El pedido de destitución fue incrementando con el tiempo
Organizaciones como BDS Uruguay, Comité Palestina Libre, Coordinación por Palestina Uruguay, Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos, Cotidiano Mujer, la Asociación Civil Maestra Elena Quinteros y la Agremiación Federal de Funcionarios de la Universidad de la República (AFFUR) firmaron una proclama publicada por el semanario Brecha los días 21 y 26 de abril.
El texto señalaba: “Rechazamos en especial que el señor Marcos Israel (expresidente del Comité Central Israelita del Uruguay) utilice su actual cargo en la INDDHH para impulsar los intereses, el discurso y la agenda del Estado de Israel y del movimiento sionista mundial”. El comunicado mencionaba además el convenio de 2024 con el Observatorio Web como prueba de esa orientación.
La base legal del pedido de cese se apoya en el artículo 52 de la ley 18.446, que establece la destitución de un miembro de la INDDHH “por asumir una conducta que lo hiciere indigno de la investidura”, “por actuar con notoria negligencia en el cumplimiento de las obligaciones del cargo”, “por haber incurrido en falta grave a los deberes inherentes al cargo” o “por incompatibilidad superviniente en caso de que no hubiera presentado renuncia o dejado sin efecto la misma”.
La organización “Judíos y Judías Uruguayas contra el Genocidio del pueblo palestino” exigió el cese de Israel, sosteniendo que incurrió en una “falta grave a los deberes inherentes a su cargo” y recordó que una de las tareas de la INDDHH es la búsqueda de detenidos desaparecidos, por lo que la institución “debe ser neutral y transparente”.
Del otro lado, B’nai B’rith Uruguay calificó lo ocurrido en Maldonado como un acto en el que Israel fue “insultado” y consideró vulnerado su derecho a ser escuchado, sosteniendo que se lo cuestiona “no por lo que dice, sino por ser quien es”. El Comité Central Israelita del Uruguay expresó su “preocupación” por el hecho y habló de una “cancelación reprobable”. En el Parlamento, el diputado colorado Gabriel Gurméndez llevó el episodio a la Cámara de Diputados calificándolo de “acto de intolerancia”.
El recorrido de Marcos Israel hacia la INDDHH
Israel llegó a la INDDHH en agosto de 2022, cuando la Asamblea General del Parlamento eligió a los cinco integrantes del nuevo Consejo Directivo para el período 2022-2027. Postulado por el Comité Israelita del Uruguay, del que era presidente, obtuvo 121 votos, con respaldo principalmente del Partido Nacional. En la asunción quedó además como presidente rotativo de la INDDHH, sustituyendo a Juan Faroppa. Junto a él asumieron María Jimena Fernández, Carmen Rodríguez, Bernardo Legnani y Wilder Tayler, que fue reelecto.
El semanario Brecha publicó una respuesta punto por punto cuestionando la distinción entre antisionismo y antisemitismo planteada por Israel, calificándola de “vieja práctica propagandística sin sustento”. BDS Uruguay, por su parte, difundió un comunicado que sintetiza la postura de los sectores críticos: “ANTISIONISMO NO ES RACISMO NI ANTISEMITISMO: Es libertad de expresión y de conciencia. Es una postura política y ética legítima contra un régimen colonial, genocida y de apartheid. ¡BOICOT, DESINVERSIÓN Y SANCIONES A ISRAEL HASTA QUE PALESTINA SEA LIBRE!”.
El jerarca también cuestionó que un sector amplio de las organizaciones sociales centre de forma casi monográfica sus esfuerzos en el conflicto de Medio Oriente, omitiendo crisis humanitarias regionales de mayor escala numérica, como la ocurrida en Siria durante la última década, en lugar de abocarse estrictamente a los cometidos ciudadanos para los cuales fueron constituidas.
Te recomendamos
patrulleros opv
Uruguay negociará de Estado a Estado para adquirir patrulleras oceánicas tras el escándalo Cardama, dijo Lazo
El Poder Ejecutivo decidió abandonar el esquema de licitación con privados para la compra de patrulleras oceánicas y apostar por acuerdos bilaterales entre gobiernos, una modalidad que la ministra Sandra Lazo justificó como “la que nos da más...
Compartí tu opinión con toda la comunidad