Colonia Express obtuvo autorización para operar desde Montevideo, pero Buquebús rechaza compartir el pontón
La resolución del MTOP del 30 de julio de 2026 habilita la ruta con carácter precario y revocable; sin embargo, el único pontón disponible pertenece a Buquebus, que se niega a compartirlo.

La competencia en el corredor fluvial más transitado del Río de la Plata enfrenta un obstáculo estructural que ninguna resolución administrativa resolvió. Colonia Express, operador de Lumary S.A., recibió la autorización para unir Montevideo con Buenos Aires con su catamarán Montevideo Express, de 600 pasajeros y capacidad para 70 a 80 vehículos. Pero la habilitación quedó condicionada a la operabilidad portuaria y ahí aparece el conflicto: no existe infraestructura pública disponible para el embarque de automóviles en la capital uruguaya.
El pontón flotante que permite subir y bajar vehículos en la terminal montevideana fue construido por Buquebus en 1996, durante su concesión de la terminal. Cuando la Administración Nacional de Puertos (ANP) rescindió esa concesión en 2016 y asumió el control del edificio y los muelles, el pontón fue clasificado como «artefacto flotante» y quedó fuera del paquete de bienes transferidos. Ese vacío legal se convirtió en la traba central para que la competencia autorizada sea efectiva.
Un permiso que no se puede usar
La resolución del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) llegó tras gestiones iniciadas por Colonia Express en 2023. El texto oficial habilita la ruta con carácter «precario y revocable», una fórmula administrativa que permite revisar la autorización si las condiciones operativas no se cumplen. Y hoy no se cumplen.
Sebastián Planas, director de Colonia Express, argumenta que el pontón «está unido al muelle por cadenas y una rampa» y que, por lo tanto, debería considerarse parte de la infraestructura necesaria para operar. Su posición es que la ANP cobra una tasa de 11,29 dólares por vehículo embarcado utilizando un bien que formalmente no figura como público. Ese desajuste, según la empresa, revela una inconsistencia administrativa con consecuencias prácticas.
Buquebus, controlada por Los Cipreses S.A. del empresario argentino Juan Carlos López Mena, rechaza el uso compartido. La compañía acusa a Colonia Express de «competencia desleal» y sostiene que el Montevideo Express, fabricado en 1995, es tecnológicamente obsoleto por utilizar combustibles fósiles reciclados. También advierte que abrir el pontón a dos operadores generaría un «caos total» en la operativa portuaria.
La posición de la ANP y el vacío regulatorio
La ANP, por su parte, se desentiende del fondo del asunto. Según su interpretación, la disputa por el pontón es «entre privados» y no corresponde al organismo intervenir, porque el artefacto flotante no integra la infraestructura pública. Además, la administración afirma que no recibió documentación formal sobre la autorización otorgada por el MTOP.
El resultado es una paradoja regulatoria: el Estado habilita un nuevo operador en una ruta donde el competidor dominante controla el único punto de embarque vehicular. La autorización existe en el papel, pero la infraestructura que la haría viable permanece bajo control privado de quien tiene incentivos directos para bloquearla.
Planas adelantó que, si no hay una solución administrativa, la empresa recurrirá a la Justicia con una medida cautelar y un recurso de amparo. El argumento jurídico probablemente se centre en la afectación del derecho a competir en condiciones de acceso a infraestructura esencial.
La jugada paralela de Buquebus
Mientras se discute el uso del pontón actual, Buquebus avanza con un proyecto de mucho mayor alcance. En marzo de 2026, la ANP declaró de interés una iniciativa privada presentada por la empresa para invertir entre 66 y 100 millones de dólares en la reconstrucción del muelle Maciel, de 380 metros, y en la modernización integral de la terminal de pasajeros. El plan incluye un puente elevado de conexión con la ciudad y una concesión a 50 años.
La ministra de Transporte, Lucía Etcheverry, dio luz verde al proceso licitatorio con aval del presidente Yamandú Orsi. Por tratarse de una iniciativa privada propia, Buquebus tendrá preferencia en la licitación. Si se concreta, la empresa que hoy bloquea el acceso de su competidor al pontón actual quedaría nuevamente a cargo de la terminal completa durante medio siglo.
La urgencia estacional de Colonia Express
Colonia Express busca resolver la situación antes del verano austral, cuando la demanda alcanza su pico máximo. Entre enero y julio de 2026 circularon por el corredor fluvial más de 500.000 pasajeros y 57.000 vehículos, un incremento de 70.000 movimientos respecto al mismo período del año anterior. Esa presión estacional explica el apuro de la empresa por destrabar el acceso al pontón.
El caso expone una tensión estructural del sistema portuario uruguayo: la competencia se autoriza por resolución, pero la infraestructura crítica sigue en manos del operador históricamente dominante. Sin una definición clara sobre el estatus jurídico del pontón o una inversión pública que garantice acceso equitativo, la autorización otorgada a Colonia Express corre riesgo de quedar como un gesto administrativo sin efectos concretos en el mercado.
LARED21 contactó con Buquebus por medio de su área de comunicación, pero dijeron que “Por ahora no tenemos declaraciones al respecto”, y prefirieron esperar a ver el desarrollo de los eventos.
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