La ultraderecha bolsonarista tiene un nuevo (y absurdo) enemigo: las sandalias Havaianas
La extrema derecha de Brasil declara la guerra a las sandalias Havaianas por algo que ellos interpretaron como un insulto.

La extrema derecha brasileña, desorientada tras el encarcelamiento de su líder, Jair Bolsonaro, por intento de golpe de Estado, ha encontrado un nuevo y sorprendente objetivo para su ira: las icónicas sandalias playeras Havaianas. La crisis comenzó este lunes después de que Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente, publicara un vídeo en sus redes sociales arrojando un par de estas chanclas a la basura. El detonante fue un anuncio navideño de la marca.
El spot televisivo, protagonizado por la actriz Fernanda Torres (que protagoniza la película «Ainda Estou Aquí«), incluye una frase que ha sido interpretada como una afrenta política por los seguidores bolsonaristas. «Que 2026 no lo empecemos con el pie derecho, sino con los dos pies«, dice Torres. Para este sector, la alusión a no comenzar con el «pie derecho» es un claro ataque simbólico contra sus ideales.
Un manual de boicot importado de Estados Unidos
La reacción no es un fenómeno aislado ni original. Sigue un guion perfeccionado en Estados Unidos por los simpatizantes de Donald Trump. Allí, campañas de cancelación similares han afectado a productos como la cerveza Bud Light, tras un anuncio con la influencer transgénero Dylan Mulvaney; las máquinas de café Keurig; o los cereales Kellogg’s. El objetivo es claro: infligir un castigo económico a empresas cuyas acciones de marketing o posicionamiento se perciben como opuestas a sus valores.
Eduardo Bolsonaro hizo explícita esta conexión en sus declaraciones. «Le voy a decir al equipo de marketing [de Havaianas] que pida consejo al departamento de marketing de Budweiser aquí en Estados Unidos, ellos también perdieron el contacto con la realidad y sufrieron pérdidas por mil millones de dólares«, afirmó el exdiputado, cuyo cargo fue revocado recientemente. Su vídeo, donde señala con desdén la pequeña bandera brasileña estampada en la sandalia, se volvió viral en cuestión de horas.
El impacto financiero inicial fue inmediato. Las acciones de Alpargatas S.A., la compañía propietaria de la marca Havaianas, cerraron con una caída del 4.5% en la bolsa de São Paulo este lunes. Esta disminución representó una pérdida en el valor de mercado de aproximadamente 125 millones de reales brasileños (unos 23 millones de euros al cambio actual). Analistas del mercado consultados por este medio advierten, sin embargo, que la sostenibilidad de este castigo bursátil depende de la duración e intensidad real del boicot entre los consumidores.
La izquierda responde con sátira y campañas solidarias
La respuesta desde sectores opuestos al bolsonarismo no se hizo esperar y adoptó un tono marcadamente burlón. En las redes sociales, activistas y figuras de la izquierda lanzaron la campaña «Dona tu Havaiana«, instando a los seguidores de Bolsonaro a donar sus sandalias «canceladas» a personas en situación de calle en lugar de tirarlas. Otra propuesta que ganó popularidad fue la de intercambiar un par de Havaianas por una tobillera electrónica con los colores verde y amarillo de la bandera brasileña.
La referencia a la tobillera electrónica es un guiño directo al actual encarcelamiento de Jair Bolsonaro. El expresidente perdió el derecho al arresto domiciliario y fue reconducido a una celda de la Policía Federal después de que se le sorprendiera intentando alterar o destruir su tobillera de monitoreo con un soldador. Este episodio, ampliamente difundido, ha convertido el dispositivo en un símbolo recurrente de mofa contra el expresidente y su círculo.
Hasta el momento, ni la actriz Fernanda Torres ni la dirección de Havaianas han emitido ningún comunicado oficial sobre la polémica. Fuentes internas de la empresa, que pidieron guardar el anonimato por no estar autorizadas a hablar, indicaron a este periódico que la estrategia de marketing no tenía ninguna intención política partidista. «El mensaje de comenzar el año con ‘los dos pies’ solo buscaba transmitir una idea de equilibrio y entusiasmo colectivo», explicó una de las fuentes. Añadió que la empresa está monitoreando la situación, pero no prevé retirar la campaña.
Un símbolo nacional en la encrucijada
Las Havaianas, fundadas en 1962, trascendieron hace década su función original de calzado simple para convertirse en un icono global de la cultura brasileña. Son un artículo de consumo masivo, usado por personas de todas las clases sociales e ideologías. Su imagen está asociada a la informalidad, la playa y un cierto orgullo nacional, precisamente por el pequeño pabellón nacional que luce cada sandalia. Esta ubicuidad es lo que hace que el ataque sea significativo: busca fracturar un símbolo percibido como común.
Expertos en comunicación política consultados para este artículo ven en este episodio un síntoma de la polarización actual. «La extrema derecha brasileña necesita mantener a su base movilizada y con un sentido de propósito ahora que su principal líder está en prisión«, explica la profesora Luisa Frey, del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de São Paulo. «Atacar a una marca tan visible y querida genera titulares, refuerza la narrativa de persecución cultural y ofrece un enemigo concreto contra el que actuar, incluso si es una sandalia».
Mientras tanto, en las calles de Brasil, millones de personas continúan usando sus Havaianas, ajenas o indiferentes a la tormenta política. El verdadero test para la marca llegará en los próximos meses, con las cifras de ventas del primer trimestre de 2026. Ellas dirán si este boicot, impulsado desde las redes sociales, logra realmente cambiar los hábitos de consumo en el mundo real, o si, como una moda pasajera, se desvanecerá dejando como único rastro un extraño capítulo en la ya surrealista política brasileña.
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