Milei se baja de cumbre del Mercosur para apagar sus incendios y abrazarse a los Bolsonaro
Javier Milei decidió no viajar a la cumbre del Mercosur en Paraguay para quedarse en Buenos Aires, donde recibió a Flávio Bolsonaro, principal opositor de Lula da Silva en Brasil.

El presidente argentino Javier Milei decidió no participar de la cumbre del Mercosur en Asunción, Paraguay, en una jornada marcada por la renuncia de su jefe de Gabinete y un encuentro con el hijo del expresidente brasileño Jair Bolsonaro.
La decisión de no viajar a la cumbre del bloque regional, que se realiza este martes en Asunción, fue comunicada oficialmente como una cuestión de agenda doméstica. Sin embargo, el contexto político inmediato ofrece una lectura muy diferente.
Una crisis interna que condiciona la agenda
El sábado 27 de junio, Manuel Adorni presentó su renuncia como jefe de Gabinete. La salida se produjo luego de cuatro meses de escándalos y una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito que derivó en una moción de censura presentada por la oposición en el Congreso.
Según las investigaciones, Adorni habría incrementado su patrimonio en un 400% real desde su ingreso a la función pública. Los viajes en avión privado a Punta del Este junto a un productor que mantiene contratos con la Televisión Pública, las compras de propiedades y los gastos con tarjetas de crédito muy superiores a sus ingresos como funcionario fueron algunos de los puntos que detonaron la investigación.
El viernes previo a su renuncia, se reveló que Adorni adquirió en agosto pasado aparatos para videojuegos con tarjetas de crédito de dos funcionarios que trabajaban para él, por un valor de $5.848.589, cuando cobraba en bruto $3.584.006.
En su carta de despedida, el ahora exfuncionario señaló: “Los interminables ataques mediáticos que he soportado me han llevado a tener que pedirle que esta vez me acompañe, para poder cerrar este ciclo en pos de protegerme a mí y a mi familia”. El presidente retuiteó el mensaje sin agregar comentarios.
Diego Santilli asume en medio de la tormenta
El reemplazo de Adorni será Diego Santilli, quien se reunió en la Quinta de Olivos con el mandatario y Karina Milei, secretaria general de la Presidencia. La designación se oficializó el mismo domingo, apenas 24 horas después de la renuncia.
La transición ocurre en un momento delicado para la administración libertaria. El nuevo jefe de Gabinete deberá gestionar no solo la crisis interna desatada por el escándalo de su antecesor, sino también las tensiones diplomáticas con Brasil y Venezuela que atraviesan la relación de Argentina con el Mercosur.
Una ausencia que no es la primera
Desde la administración nacional, los motivos oficiales para declinar el compromiso en Paraguay giraron en torno a la agenda de gestión del libertario. “El Presidente no viajará a Paraguay. Permanecerá en el país abocado a trabajar, junto al nuevo jefe de Gabinete y los ministros, en temas de gestión y en la preparación del acto de jura de Santilli. Lo reemplazará el canciller Quirno que ya se encuentra en Paraguay”, precisaron fuentes del gobierno.
La decisión no es inédita. Milei ya había cancelado su participación en la Cumbre de Jefes de Estado celebrada en julio de 2024 en la capital paraguaya. En aquella ocasión, en medio de importantes tensiones con el presidente brasileño Lula da Silva, justificó su ausencia alegando “cuestiones de agenda”.
Lo que está en juego en Asunción
La cumbre de Asunción tiene un peso específico en la agenda del bloque. El encuentro tiene como eje oficial el seguimiento del pacto comercial con la Unión Europea y el inicio de negociaciones formales con Japón, un mercado de más de 120 millones de consumidores.
Argentina agotó en pocas semanas las cuotas preferenciales asignadas al Mercosur para la miel, los huevos y el arroz tras la entrada en vigor provisional del acuerdo el 1 de mayo, encendiendo las alarmas de Paraguay y Uruguay. La vicecanciller uruguaya, Valeria Csukasi, señaló que el reparto de las cuotas dejó de ser una cuestión técnica para convertirse en una decisión política.
La cumbre contará con la presencia de los presidentes Lula da Silva, Rodrigo Paz de Bolivia, el anfitrión Santiago Peña de Paraguay, Yamandú Orsi de Uruguay, José Antonio Kast de Chile y Daniel Noboa de Ecuador. Uruguay, que asume la presidencia pro témpore del bloque, tendrá un protagonismo particular bajo la conducción de Orsi.
El gesto político que lo dice todo
El elemento que le da un sentido político nítido a toda la jornada es la imagen que circuló horas antes del anuncio de la cancelación. El presidente Javier Milei recibió este lunes en la Quinta de Olivos a Flávio Bolsonaro, senador nacional y candidato a jefe de Estado por la oposición en Brasil, en una muestra de apoyo de cara a las elecciones de octubre próximo en el país vecino.
“Se viene la marea azul para Brasil de la mano de Flávio Bolsonaro. VLLC!”, enfatizó Milei en su cuenta de X.
La fotografía difundida tras la reunión adquiere una fuerte carga política debido a que Flávio Bolsonaro es hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien permanece inhabilitado para competir en elecciones luego de haber sido condenado por su vinculación con los hechos que derivaron en el intento de revertir los resultados electorales que consagraron a Lula da Silva en 2022.
El encuentro tuvo además una segunda instancia nocturna. Bolsonaro y Milei tienen previsto participar de la Cumbre de los Caucus Parlamentarios de Aliados de Israel, bajo el objetivo de “expandir y fortalecer” los acuerdos entre Israel y los países de la región denominados “acuerdos de Isaac”, en el Hotel Alvear.
Un mensaje directo a la región
El retrato del libertario con el hijo del expresidente y el principal candidato a disputarle el mando a Lula da Silva debe ser leído como un nuevo gesto de apoyo electoral antes de los comicios del 4 de octubre en Brasil. La señal cobra relevancia además porque se produce en la antesala de la Cumbre del Mercosur.
La lectura de conjunto es clara: Milei llega a esta semana con un gabinete en transición, un ex jefe de Gabinete bajo investigación judicial, tensiones abiertas con Brasil dentro del Mercosur y una apuesta ideológica explícita por la oposición a Lula.
Detrás de la gestualidad se esconden los deseos del libertario de ampliar las alianzas y expandir el predominio de la derecha en la región, lo que denominó como “ola azul”, para dar pie a una reconfiguración de los organismos regionales.
En Asunción, Argentina estará representada por el canciller Pablo Quirno. Pero el mensaje político ya fue enviado desde Buenos Aires, con una foto y un tuit que recorren el continente.
Compartí tu opinión con toda la comunidad