Escándalo Adorni: renunció como jefe de Gabinete y denunció «carnicería mediática
En la misiva dirigida a Milei, el renunciante manifestó su gratitud: "Gracias. Gracias por entender las razones y entenderme a mí: por primera vez desde aquel 10 de diciembre de 2023 estoy yendo en contra de sus deseos. Gracias por esta vez sí haber aceptado mi renuncia al cargo".

Adorni renunció al gobierno de Milei tras tres meses de escándalo patrimonial
Manuel Adorni finalizó su gestión como jefe de Gabinete en el gobierno del presidente argentino Javier Milei. La renuncia se concretó luego de tres meses y medio de controversia vinculada al exagerado incremento de su patrimonio personal durante su ejercicio en la administración pública (presunto enriquecimiento ilícito), situación que derivó en una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito.
El momento elegido para formalizar su salida guardó relación con el calendario futbolístico mundial. Un día antes del inicio de la Copa del Mundo, Adorni brindó declaraciones en el canal LN+ y presentó su declaración jurada patrimonial. Durante la ceremonia inaugural del torneo, la documentación fue publicada en el sitio web de la Oficina Anticorrupción. Este sábado, horas previas al encuentro entre Argentina y Jordania, el funcionario confirmó su alejamiento del cargo. La decisión comenzó a tomar forma el jueves pasado, en un contexto marcado por fuertes roces entre el oficialismo y la oposición.
La carta de renuncia y los agradecimientos al Presidente
A través de sus redes sociales, el ahora exfuncionario difundió una carta de renuncia dirigida al mandatario. «Gracias por su confianza, presidente. Ha sido un verdadero honor», expresó Adorni, cerrando con su característico «fin».
En la misiva dirigida a Milei, el renunciante manifestó su gratitud: «Gracias. Gracias por entender las razones y entenderme a mí: por primera vez desde aquel 10 de diciembre de 2023 estoy yendo en contra de sus deseos. Gracias por esta vez sí haber aceptado mi renuncia al cargo».
Adorni señaló en su texto que comprendía «todo lo que sufrió durante todo este tiempo» y dedicó un extenso fragmento a cuestionar el tratamiento periodístico recibido: «Los interminables ataques mediáticos que he soportado me han llevado a tener que pedirle que esta vez me acompañe, para poder cerrar este ciclo en pos de protegerme a mí y a mi familia. Las operaciones mediáticas han ido al extremo, no solo contra mí, sino contra mi mujer, mis pequeños hijos, mis amigos, mi familia y hasta mis vecinos y allegados», se victimizó.
Denuncias de falsedades y defensa de su honorabilidad
El exjefe de Gabinete enumeró lo que calificó como acusaciones infundadas: «Las mentiras que se han dicho fueron de lo más variadas: viajes que nunca existieron, gastos astronómicos y suntuosos, contratos inexistentes y falsos de mi mujer con el Estado o con empresas públicas, mansiones y autos lujosos, ‘granjas cripto’ operadas en complicidad con la custodia presidencial, nepotismo, gastos personales pagados con fondos públicos, la existencia de un supuesto pendrive ‘lleno de dólares’ (sí, presidente, un pendrive ‘lleno de dólares’), sociedades en Uruguay, cirugías estéticas de miles de dólares y decenas de falsedades más. Incluso han sugerido que he pagado millones para que no hablen de mí».
En su comunicado, Adorni se quejó de haber sido catalogado como «delincuente y corrupto» pese a que no existiría «un solo hecho de corrupción» comprobado en su contra.
El funcionario saliente continuó su descargo: «Llegaron a decir que mi permanencia en el cargo respondía a que los tenía extorsionados a usted y a la secretaria general de la Presidencia.
También atacaron mi vida personal: se metieron con mis hijos, con mi mujer, con mi familia, con mis amigos y con cada uno de mis afectos. Confundieron lo público con lo privado e íntimo. Inventaron amantes, hijos, hermanos, divorcios y hasta un padre biológico distinto al real. Se metieron con lo más profundo de un ser humano, o al menos lo que cualquier persona de bien preferiría elegir antes que todo lo demás. El resguardo de mis afectos como prioridad es precisamente lo que estoy reafirmando hoy».
Manteniendo ese argumento, Adorni planteó: «El ensañamiento tiene un límite y yo he descubierto el mío».
Entre halagos a Milei y críticas al periodismo
Respecto a su desempeño, aseguró haberlo «dado todo» en los ámbitos laboral, familiar y espiritual. «Tal vez simplemente ocurre que a la gente común no le permiten estar en estos lugares. O tal vez sí: usted es la única esperanza para la Argentina», expresó dirigiéndose al presidente, y agregó: «Ya no se lo digo desde adentro, sino ahora desde afuera. Mi vida antes de la vida pública siempre estuvo en línea con lograr el objetivo de que mis hijos en el futuro puedan irse a buscar un futuro mejor a otras tierras. Desde que asumimos solo trabajé para que ocurra lo contrario: para que nunca deban irse del país. Es usted la única garantía de que eso ocurra».
En su escrito, Adorni manifestó su deseo de que la ciudadanía continúe respaldando a Milei «siempre» y «cada día», comprometiéndose a hacerlo desde donde le corresponda. «Todo lo que pude aportar para el país y las ideas ya lo he hecho, de la mano suya. Lamento que el hostigamiento, la mentira y el constante intento de los medios de arruinar mi honorabilidad nos hayan querido hacer tanto daño, pero no puedo seguir exponiendo a gran parte de la gente que quiero a esta carnicería mediática», insistió.
Se definió como «un simple ciudadano» que buscó colaborar con un proyecto «que está poniendo a la Argentina en la cima del mundo», según su perspectiva. «Un ciudadano de a pie, con una vida que no es ni más ni menos que la que tuve siempre. Por desgracia, no todos quieren lo que nosotros queremos, señor presidente», deslizó como quien no sabe que decir y es completamente ambiguo en la respuesta o recién se entera cómo es la realidad que debe manejarse el dinero que cobra como funcionario de estado.
Adorni también manifestó sentirse orgulloso de haber formado parte de esta gestión a pesar de las circunstancias y de haber acompañado al mandatario. «Me alegro de haber estado al lado suyo de la secretaria general de la Presidencia, pilar fundamental de cada paso que hemos dado», escribió en referencia a Karina Milei. «También he cumplido a rajatabla y hasta el último día aquel pedido especial que me hizo aquella noche en la Quinta de Olivos, minutos después de ofrecerme asumir como jefe de Gabinete de ministros de su gobierno», comentó sin precisar a qué se refería.
Un eco del caso Amado Boudou
Amado Boudou fue el Ministro de Economía (2009-2011) y más tarde el Vicepresidente de la Nación (2011-2015) durante los dos mandatos de Cristina Fernández de Kirchner.
Boudou fue acusado y condenado a 5 años y 10 meses de prisión por los delitos de cohecho pasivo (recibir sobornos) y negociaciones incompatibles con la función pública en el caso conocido como el Caso Ciccone.
La investigación determinó que Boudou, aprovechando su cargo como vicepresidente y exministro de Economía, utilizó su posición para quedarse con el control de la imprenta privada de billetes Ciccone Calcográfica a través de testaferros.
El objetivo era que la empresa fuera levantada de su quiebra y pudiera obtener contratos millonarios con el Estado.
La mismísima BBC detalla cómo esta red de influencias se llevó a cabo a través de la sociedad The Old Fund. En el año 2020, la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme la sentencia, agotando las instancias de apelación, tal como informan desde Chequeado.
Diego Santilli toma las riendas de la Casa Rosada
El viernes, Karina Milei coordinó los detalles del relevo de autoridades. El ministro del Interior, Diego Santilli, quedará a cargo de la Jefatura de Gabinete, aunque su nombramiento oficial aún no fue confirmado por los canales institucionales del Gobierno.
Adorni se mantuvo en su posición con el aval presidencial y justificaciones que resultaron insuficientes para contener la crisis. Milei intentó sostenerlo hasta el último momento. El viernes por la mañana, durante su gira por España, el Presidente aseveró que solo destituiría a su jefe de Gabinete si la Justicia lo hallara culpable de corrupción. Sin embargo, desde el jueves y particularmente el viernes, con la secretaria general en funciones activas en la Casa Rosada, el clima cambió notoriamente: se instaló la convicción de que Adorni tenía sus horas contadas.
Santilli asumirá el control de la dependencia más relevante de Balcarce 50 después de los hermanos Milei. Esta es la segunda ocasión en que funge como amortiguador en momentos críticos para la administración libertaria: previamente había reemplazado a José Luis Espert cuando fue bajado de la candidatura a diputado nacional.
La restructuración administrativa
El Ejecutivo reactivaría la estructura de Vicejefatura de Gabinete que funcionó con la dupla Guillermo Francos-Lisandro Catalán. En paralelo al ascenso de Santilli, promocionarían a Ignacio Devitt, hasta ahora secretario de Asuntos Estratégicos, para ocupar la vicejefatura, que absorbería las funciones del Ministerio del Interior.
Durante el jueves, los funcionarios que siempre negaron que Adorni abandonaría el Gobierno comenzaron a responder con evasivas. Posteriormente, ya entrada la tarde, esos mismos colaboradores confirmaron que había llegado la hora del alejamiento.
«No se puede gestionar así», refirieron desde las más altas esferas de Balcarce 50, según consignó el diario argentino LA NACION, como justificación de la salida del funcionario, cuando aún no era de conocimiento público.
El rol clave de Karina Milei en la decisión
La participación de la secretaria general fue determinante para concretar el desplazamiento. Adorni formaba parte de su círculo más cercano de confianza.
En los espacios del estratega Santiago Caputo advertían desde tiempo atrás acerca del impacto negativo que representaba mantenerlo en el Gobierno, pero temían que su sucesor fuera incluso más vinculado a Karina que el exvocero. Santilli representa un equilibrio político.
Mientras se ultimaban los pormenores de la salida, Milei se encontraba en su regreso desde España. Para comunicarle las novedades esperaron su arribo.
Un nuevo acontecimiento esta semana ilustró cómo la administración se vio complicada por la decisión de retener a Adorni en su función. En el Senado, el bloque oficialista no logró imponer el debate sobre la ley de propiedad privada porque, de habilitar el quórum, la oposición avanzaría con la interpelación y la moción de censura en su contra.
Igualmente, dentro del Gobierno existía una convicción sólida de que el miércoles siguiente, cuando la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado tratara la interpelación, el hasta entonces jefe de Gabinete no podría evitar un resultado desfavorable.
«No pasa el Senado», comentaron en los pasillos de la Casa Rosada antes de ejecutarse formalmente la salida, aunque ya estaba decidida.
Otra singularidad de estos últimos días fue la dimisión del secretario de Prensa, Javier Lanari, colaborador directo de Adorni. El desenlace se aceleraba.
Justamente el mismo día en que quedó definida la partida de Adorni, la Casa Rosada presentó por la mañana una nueva narrativa con el lanzamiento público del vocero Adrián Ravier.
Las revelaciones sobre compras cuestionables
La llegada del dúo Ravier y Fabián Fernández, en sustitución de Lanari, no logró despejar del debate las revelaciones respecto a las adquisiciones del jefe de Gabinete.
El viernes mismo, Adorni había adquirido en agosto aparatos para videojuegos utilizando tarjetas de crédito de dos funcionarios que laboraban bajo su dirección, por $5.848.589, en un momento en que su ingreso bruto alcanzaba los $3.584.006.
A lo largo de los meses, hubo inicialmente en el Gobierno un intento por instalar que el tema se desvanecería y lograrían así retomar la iniciativa, como sucedió con otros escándalos, tales como $LIBRA, Espert y Andis.
Pero eso no ocurrió. Las novedades vinculadas a la controversia coparon completamente la escena mediática, motivadas principalmente por las contradicciones en el discurso de quien había sido la principal voz de la comunicación libertaria: predicaba austeridad, pero su existencia no concordaba con ese mensaje.
Un repaso del inicio del escándalo patrimonial
Todo comenzó en marzo, cuando —para la Argentina Week— Adorni incluyó a su esposa, Bettina Angeletti, en un viaje oficial hacia Estados Unidos. En aquel momento, el exvocero —quien había criticado duramente estas prácticas por parte de la oposición y que supo lucirse ante medios y redes sociales— cometió un error: manifestó que estaba «deslomándose» y que requerría la compañía de su cónyuge. Esa expresión se convirtió en centro de burla cuando la polémica eclosionó.
Posteriormente circuló un video suyo cuando se dirigía a Punta del Este, Uruguay, en la aeronave privada que su amigo y contratista de TV Pública, Marcelo Grandio, había reservado para pasar un fin de semana extendido.
Una vez que el asunto ingresó a la órbita judicial, gradualmente emergieron distintos gastos y desplazamientos de Adorni desde que asumió sus funciones públicas, así como también la existencia de fondos y bienes sin declarar ante la Oficina Anticorrupción.
En uno de sus últimos movimientos, el saliente jefe de Gabinete rectificó sus anteriores declaraciones juradas y concedió una entrevista a LN+ en la cual procuró justificar su nivel de vida alegando un incremento de patrimonio supuestamente originado en inversiones en bitcoins. Poco antes, tanto él como su pareja se adhirieron al Régimen Simplificado de Ganancias, paso previo y fundamental para acceder al blanqueo.
Desde ese momento, la totalidad del Gabinete no cesó en impulsar su expulsión. Indignados y seguros de que la continuidad de Adorni obstruía la gestión, los ministros ejercieron presión para lograr su partida, mientras que los hermanos Milei lo incluían en fotografías y actividades oficiales para ratificarlo.
La oposición, desde el Congreso, actuó en la misma dirección. Pero Milei constantemente alegó que no abandonaría a quien consideraba honesto y disparó crítica s contra los medios, a quienes acusó de impulsionar su alejamiento.
La voz de mayor gravitación en la ofensiva interna fue la senadora Patricia Bullrich, jefa de la bancada oficialista




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