Presidente Lula propone impuestos internacionales a multimillonarios para combatir inseguridad alimentaria
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, hizo un llamamiento a la comunidad internacional para afrontar la crisis alimentaria global durante su participación en la apertura del 'Foro Mundial de la Alimentación 2025' en la sede de la FAO en Roma.

Lula propone un impuesto global del 2% a millonarios para erradicar el hambre en el mundo
En una conferencia de prensa posterior a la ceremonia de la FAO, Lula expresó con claridad su postura sobre la necesidad de implementar un impuesto global a las grandes fortunas para financiar la lucha contra la desigualdad en el acceso de alimentos y el hambre.
Un plan financiero para acabar con la inseguridad alimentaria
Durante su discurso, Lula destacó que actualmente 673 millones de personas en todo el mundo viven en condiciones de inseguridad alimentaria. El mandatario brasileño explicó que para garantizar que esas personas puedan comer tres veces al día, se requeriría una inversión de 315 mil millones de dólares.
En sus propias palabras: «Eso representa el 12 por ciento de los 2.7 trillones de dólares consumidos anualmente con gastos en armas; estableciendo un impuesto global del dos por ciento sobre los activos de los superricos obtendríamos esa cantidad».
El hambre, vinculado a conflictos y desigualdades
Lula también subrayó que «el hambre es hermana de la guerra», refiriéndose a que los conflictos armados, ya sea a través del uso de armas o mediante medidas económicas como aranceles y subsidios, afectan directamente la disponibilidad de alimentos.
El mandatario hizo alusión a la guerra comercial iniciada por Donald Trump y sus efectos en el escenario global.
Los conflictos armados, además de sufrimiento humano y destrucción de infraestructura, desorganizan las cadenas de insumos y alimentos, y las barreras proteccionistas de países ricos desestructuran la producción agrícola en el mundo en desarrollo – Lula
La crisis en Gaza y el rol de las instituciones multilaterales
Citando la situación en Gaza, Lula puntualizó que «la tragedia» en esa región refleja la parálisis de la Organización Mundial del Comercio, lo que evidencia que el hambre es un «síntoma del abandono» de las reglas y organismos multilaterales. La crisis global, en su visión, se manifiesta en el debilitamiento de los mecanismos internacionales para gestionar la cooperación y la justicia en materia alimentaria y comercial.
El compromiso de Brasil en el combate al hambre y el cambio climático
En el plano nacional, Lula remarcó que Brasil ha logrado sacar al país del Mapa del Hambre de la FAO en dos ocasiones y resaltó su participación en la creación de la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza, iniciativa que se lanzó durante la presidencia del G20 y que ya cuenta con la adhesión de 103 naciones.
Además, alertó sobre el impacto del cambio climático, destacando que un planeta más caliente provocará un aumento del hambre. Lula pidió que la revolución verde implementada en las últimas décadas, basada en tecnología, sea inclusiva y justa para todos.
La próxima cumbre climática y la lucha contra el hambre
Por último, anunció que durante la próxima cumbre COP30, que tendrá lugar en noviembre en Belém do Pará (Brasil), su Gobierno impulsará una declaración que entrelazará las acciones contra el calentamiento global con la lucha contra el hambre.
Lula enfatizó la necesidad de respuestas integradas que aborden ambos problemas, en línea con su visión de un cambio estructural para lograr un mundo más justo y sustentable.
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