el plan final

Parlamento israelí vota a favor de anexionar la Cisjordania ilegalmente ocupada

La expansión ilegal de colonos israelíes en territorios palestinos acaba de obtener un respaldo legislativo: Israel revela sus planes para apoderarse de territorios de Cisjordania, que pertenecen a Palestina según el Derecho Internacional.

Benjamin Netanyahu estuvo presente en la votación y celebró el resultado.
Benjamin Netanyahu estuvo presente en la votación y celebró el resultado.

En la fecha del 23 de julio de 2025, la Knesset, Parlamento de Israel, votó a favor de una moción no vinculante que respalda la idea de anexar la totalidad de la Cisjordania ocupada. La resolución fue promovida por partidos políticos cercanos al Gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu y obtuvo 71 votos a favor, con 13 en contra.

La moción no tiene carácter legal, pero refleja una postura política que busca consolidar cambios en la delimitación territorial israelí en el territorio palestino, ilegalmente ocupados por Israel desde hace décadas. Además, dicha iniciativa busca presionar al Ejecutivo para incrementar sus esfuerzos en la implementación de una política de soberanía sobre Cisjordania, territorio que Israel controla parcialmente desde 1967.

El respaldo tuvo un amplio apoyo en la mayoría del Legislativo, ya que 84 parlamentarios se abstuvieron de votar, una actitud que sugiere cierta ambivalencia dentro del Congreso. La abstención también demuestra la división interna en la política israelí acerca del método y el alcance de la ocupación en los territorios palestinos.

El plan final de la colonización de los territorios palestinos

El texto aprobado por la Knesset establece que Cisjordania —también conocida como Judea y Samaria— constituye “una parte inseparable de la tierra de Israel”, y hace referencia a la historia, cultura y espiritualidad del pueblo judío en esa región. Se exhorta al Gobierno a avanzar en la asunción de soberanía sobre estos territorios, incluyendo el Valle del Jordán y otras zonas.

En un discurso posterior a la votación, Amid Ohana, portavoz del Parlamento e integrante del partido Likud, afirmó que “en 1967, la ocupación no comenzó, sino que terminó, y nuestra tierra fue devuelta a sus legítimos propietarios”. La declaración refuerza la narrativa oficial de retorno a una tierra histórica, reforzando el argumento de soberanía total.

Por su parte, el primer ministro Netanyahu, uno de los principales promotores de la moción, estuvo presente durante la sesión, reafirmando su postura en apoyo de la anexión. La participación de Netanyahu en la votación indicó su interés en consolidar la política expansionista y territorial del Ejecutivo, alineada con la propuesta del bloque de partidos de derecha.

La extrema derecha reinó en la votación colonialista

La moción fue impulsada por políticos de tendencia derecha, como Simcha Rothman del partido Sionismo Religioso, Dan Illouz del Likud y Oded Forer de Yisrael Beitenu. Estos actores consideran que la anexión de Cisjordania sería un paso legítimo y necesario en la protección de los derechos históricos del pueblo judío.

Mientras tanto, las formaciones árabes y los partidos progresistas manifestaron su rechazo, votando en contra. La oposición principal dentro del Parlamento, agrupaciones como Yesh Atid y Azul y Blanco, optaron por abstenerse, evidenciando una postura de reserva frente a la iniciativa. La fragmentación política refleja las distintas perspectivas en torno al futuro y la legalidad del proceso.

La Autoridad Palestina repudió la decisión

Desde la Autoridad Palestina, controlada por Fatah, el rechazo fue categórico. La organización denunció que Israel mantiene una política de desplazamiento forzado y expansión de asentamientos en la zona. Además, advierten que estas acciones aumentan las tensiones y perpetúan un escenario de conflicto y violaciones internacionales.

Ahmad al Deek, asesor político del Ministerio de Asuntos Exteriores de Palestina, expresó: “El Gobierno israelí libra una guerra diaria contra la posibilidad de establecer un Estado palestino”. La declaración refleja la percepción de Palestina acerca de la constante ocupación y la supresión de sus derechos nacionales.

La diplomacia palestina emitió un comunicado en el que condena la moción como una violación de los acuerdos internacionales y la considera una política de apartheid. Se argumenta que estas acciones socavan la posibilidad de una solución de dos Estados, basada en negociaciones. La condena internacional apunta a que la medida viola principios jurídicos y derechos humanos.

Diversos países occidentales, incluyendo Reino Unido y Francia, manifestaron su preocupación por la escalada de acciones militares y políticas llevadas a cabo por Israel en Cisjordania y Gaza. La comunidad internacional en general ha expresado su inquietud ante la continuidad de los asentamientos y las operaciones militares en los territorios ocupados.

En 2024, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) dictaminó que Israel debería revocar leyes que favorecieran la ocupación en Cisjordania, catalogando como ilegales los asentamientos y las acciones como ilegal la expansión de los colonos. La decisión de la CIJ refuerza el marco jurídico internacional en contra de las políticas de asentamiento y ocupación israelí en los territorios palestinos.

Sin embargo, Israel ha rechazado en varias ocasiones este fallo, argumentando que no es vinculante y que sus acciones se basan en consideraciones de seguridad y derechos históricos.

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