CONVICCIÓN POR LA VIDA FUTURA

Un agricultor de 86 años dijo que no a US$15 millones y blindó sus tierras contra futuros proyectos destructivos

La tierra por encima del dinero. El agua vale más que el oro.

El granjero que le dijo no a US$ 15 millones por una convicción aún más valiosa.
El granjero que le dijo no a US$15 millones por una convicción aún más valiosa.

En Pensilvania, Estados Unidos, un productor rural le puso freno a lo que le decian ser el negocio de su vida, pero para él, lo que harían con esas tierras después de ser vendidas, no era un dato menor para tomar la decisión correcta y que le resulte en un verdadero negocio para el futuro de su familia y la del vecindario.

Mervin Raudabaugh, de 86 años, rechazó una propuesta que superaba los US$15 millones por sus dos chacras, que juntas suman unas 106 hectáreas.

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La oferta llegó en febrero de 2026, cuando un grupo de desarrolladores buscó comprarle el predio para instalar un centro de datos, ese tipo de emprendimientos que las tecnológicas multiplican sobre el campo.

“No me interesaba destruir mis campos”

El hombre lleva casi 60 años arando esas tierras y no estuvo dispuesto a verlas convertidas en otra cosa. “No me interesaba destruir mis campos. Esa era la cuestión principal”, contó a Fox 43.

Ahí levantó desde los cimientos a su familia junto a su esposa, Anna Mae, y crió a sus hijos. Con los años, el avance del cemento en las zonas rurales vecinas empezó a inquietarlo.

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Resignó US$13 millones por una convicción y logró algo admirable para las futuras generaciones

En lugar de vender, cedió los derechos de desarrollo mediante el programa de preservación de tierras de Silver Spring Township y cobró US$1,9 millones. Así blindó ambos predios frente a futuros proyectos inmobiliarios y aseguró que sigan produciendo.

La jugada le costó más de US$13 millones pero se mantuvo firme y aseguró: “Amo esta tierra. Ha sido mi vida”, afirmó, con la ilusión de que mañana otras familias puedan trabajarla.

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