adiós, capitán

Argentina goleó 3-0 a Benín en la despedida de Lionel Messi: dos asistencias, un gol y una noche histórica

Lionel Messi cerró su historia con la selección argentina de la manera que mejor representa sus más de dos décadas con la camiseta albiceleste: siendo decisivo. Argentina derrotó 3-0 a Benín en un Estadio Monumental colmado, con dos asistencias del capitán y un gol de penal que convirtió el amistoso en una despedida perfecta.

Foto: AFA
Foto: AFA

El resultado fue casi secundario durante buena parte de la noche del martes 6 de octubre de 2026. Más de 85.000 personas llegaron al estadio de River Plate para presenciar el último encuentro de Lionel Messi con Argentina, después de 21 años de una carrera internacional que atravesó derrotas, críticas, finales perdidas y, finalmente, una etapa de títulos que incluyó el Mundial de Qatar 2022 y las Copas América de 2021 y 2024.

Pero cuando comenzó a rodar la pelota, Messi volvió a comportarse como siempre. Buscó el arco, participó del circuito ofensivo y terminó interviniendo directamente en los tres goles argentinos.

Una despedida que comenzó antes del partido

El clima extraordinario se percibió mucho antes del saque inicial. Messi llegó al Monumental visiblemente emocionado y las tribunas lo recibieron como protagonista absoluto de una jornada preparada alrededor de su despedida.

Argentina salió con Emiliano Martínez; Agustín Giay, Cristian Romero, Nicolás Otamendi y Nicolás Tagliafico; Alexis Mac Allister, Rodrigo De Paul y Enzo Fernández; Lionel Messi, Lautaro Martínez y Julián Álvarez. Messi llevó, como durante tantos años, la camiseta número 10 y la cinta de capitán.

La escena más simbólica del primer tiempo llegó exactamente a los 10 minutos. El partido se detuvo y el Monumental entero se puso de pie. Compañeros, futbolistas de Benín y decenas de miles de espectadores homenajearon al capitán mientras desde las tribunas bajaba una prolongada ovación.

El árbitro permitió que el juego quedara suspendido durante unos instantes y los más de 85.000 asistentes corearon el nombre de Messi, acompañados por fuegos artificiales.

La despedida había comenzado oficialmente.

Argentina dominó, pero Benín resistió durante el primer tiempo

Una vez superada la emoción inicial, Argentina comenzó a imponer su juego. La Albiceleste manejó la pelota y buscó permanentemente instalarse cerca del área africana, aunque durante los primeros 45 minutos encontró mayores dificultades de las previstas para convertir esa superioridad en goles.

Messi generó una de las primeras situaciones importantes con un remate que el arquero Marcel Dandjinou logró controlar en dos tiempos. Benín, lejos de limitarse a esperar, intentó explotar los espacios cuando recuperaba la pelota y también consiguió inquietar a la defensa argentina.

La ocasión más clara de Messi antes del descanso llegó a los 31 minutos. Enzo Fernández habilitó a Lautaro Martínez, el delantero atacó el espacio y envió el balón hacia el capitán. Messi apareció dentro del área y remató de primera, pero su definición salió apenas desviada.

Argentina insistió, aunque Benín logró mantenerse ordenado y generó algunas transiciones que obligaron a intervenir a la última línea albiceleste. Cerca del final de la primera mitad, Emiliano Martínez también tuvo que responder ante una aproximación del conjunto africano.

El descanso llegó con un inesperado 0-0.

Argentina había tenido las oportunidades más claras, pero no había conseguido traducir su dominio en el marcador. Benín había cumplido con su objetivo durante 45 minutos: mantener el partido abierto y aprovechar cada posibilidad de contragolpe.

Otamendi abrió el partido tras otra asistencia de Messi

Todo cambió apenas comenzó el segundo tiempo.

A los 47 minutos, Argentina dispuso de un tiro de esquina. Messi se hizo cargo de la ejecución y envió la pelota hacia el área. Allí apareció Nicolás Otamendi, otro futbolista que vivía una noche especialmente emotiva con la selección, para imponerse y marcar el 1-0.

El gol rompió la resistencia de Benín y tuvo un componente simbólico difícil de ignorar: en la despedida del capitán, la primera ventaja argentina nació directamente de su pie izquierdo.

A partir de entonces el encuentro tomó otra forma. Argentina jugó con mayor tranquilidad, encontró espacios y comenzó a mover la pelota con más velocidad frente a un rival obligado a abandonar parte de la estructura defensiva que había sostenido durante la primera mitad. Y Messi volvió a aparecer.

Nico Paz entró y Messi le entregó el segundo

A los 60 minutos, la ventaja se amplió. Messi recibió nuevamente protagonismo en la construcción y habilitó a Nico Paz, quien acababa de ingresar. El futbolista del Como acomodó el cuerpo, abrió el pie y sacó una definición precisa para colocar la pelota lejos del alcance del arquero.

Fue el 2-0 y la segunda asistencia de Messi en la noche. La jugada también tuvo una carga simbólica: uno de los futbolistas llamados a integrar la nueva generación argentina convirtió después de recibir el pase del hombre que durante más de dos décadas había ocupado el centro del proyecto de la selección.

Con Benín cada vez más replegado y Argentina controlando completamente el desarrollo, el Monumental comenzó entonces a pedir lo que faltaba: el gol del número 10.

Messi tuvo su gol: penal y 3-0

La oportunidad llegó a los 70 minutos. Argentina dispuso de un penal y no hubo ninguna duda sobre quién debía ejecutarlo. Messi tomó la pelota, se colocó frente al arquero y convirtió para establecer el 3-0.

El estadio explotó. Después de haber participado directamente en los dos primeros goles, Messi consiguió el suyo y completó una actuación ideal para una noche concebida como homenaje.

El tanto fue además el 126° de Messi con la selección mayor argentina, después de haber llegado al partido con 125 goles en 207 presentaciones. Su despedida terminó así en la aparición número 208 con la Albiceleste.

La imagen del capitán celebrando por última vez un gol con la camiseta argentina terminó de convertir el amistoso en una ceremonia colectiva.

Argentina administró la ventaja hasta el final

Con el partido resuelto, los minutos restantes transcurrieron entre ataques argentinos, homenajes desde las tribunas y una expectativa inevitable por el pitazo final.

La selección de Lionel Scaloni continuó manejando el balón y pudo aumentar la diferencia, pero el marcador ya no volvió a modificarse.

Después de 90 minutos y tres de descuento, terminó el encuentro: Argentina 3, Benín 0.

Messi había participado directamente en cada uno de los goles: asistencia a Otamendi, asistencia a Nico Paz y penal convertido para sellar la goleada.

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