redistribución

Carlos Grau plantea reforzar el impuesto al patrimonio para financiar políticas contra la pobreza infantil

El economista del CINVE sostiene que una sobretasa al patrimonio del 1% más rico podría recaudar entre US$300 millones y US$400 millones para políticas de infancia.

Carlos Grau. Foto cortesía de FUCVAM
Carlos Grau. Foto cortesía de FUCVAM

El economista Carlos Grau, investigador del Centro de Investigaciones Económicas (CINVE) y docente de la Universidad de la República, sostiene que Uruguay tiene margen para discutir una mayor tributación sobre la riqueza de las personas físicas y destinar esos recursos a combatir la pobreza infantil.

Grau trabajó durante aproximadamente un año en la elaboración de una propuesta de sobretasa al Impuesto al Patrimonio dirigida al 1% de mayor riqueza del país. El planteo, impulsado desde el ámbito sindical y con participación académica, busca obtener recursos específicamente destinados a políticas para la infancia.

Aunque reconoce que la iniciativa encontró resistencia política, el economista considera que el debate está lejos de estar cerrado. Su argumento combina dos elementos: la concentración de la riqueza y una estructura fiscal en la que el consumo y las rentas del trabajo tienen un peso considerablemente mayor que la tributación del capital.

Una propuesta enfocada en el 1% de mayor patrimonio

El diseño defendido por Grau no apunta a gravar empresas ni activos productivos, sino el patrimonio de personas físicas que concentran los mayores niveles de riqueza. Según explicó, incluso la vivienda en la que reside el contribuyente quedaría fuera del esquema previsto.

Ese aspecto es central para el economista porque uno de los cuestionamientos planteados alrededor de la iniciativa es el posible efecto sobre la inversión. Grau rechaza ese argumento y sostiene que el diseño busca precisamente separar el capital productivo de la riqueza que podría quedar alcanzada por la sobretasa.

La propuesta todavía requeriría definiciones reglamentarias sobre los activos alcanzados y las diferentes franjas patrimoniales. Sin embargo, su principio general consiste en reforzar el actual Impuesto al Patrimonio de las personas físicas en vez de crear un tributo que afecte directamente la actividad empresarial.

Grau estima una recaudación de US$300 millones a US$400 millones

Uno de los puntos más concretos de la propuesta es su capacidad potencial de recaudación. Grau considera razonable pensar en una cifra de entre US$300 millones y US$400 millones, aunque recordó que investigaciones académicas previas llegaron a estimar un potencial equivalente a aproximadamente un punto del Producto Interno Bruto.

Según el economista, existen escenarios en los que podrían obtenerse cerca de US$800 millones, aunque la propuesta sobre la que trabajó utiliza supuestos más moderados. Su objetivo es asegurar una fuente considerablemente mayor de recursos para las políticas dirigidas a niños en situación de pobreza.

El diseño contiene además una característica poco habitual: los recursos no ingresarían simplemente a Rentas Generales. La intención es que queden afectados específicamente a políticas de infancia, reduciendo la posibilidad de que posteriormente sean reasignados a otras áreas del presupuesto.

Grau admite que la afectación específica de impuestos no debería convertirse en una regla general, pero considera que en este caso puede justificarse como excepción debido a la magnitud del problema que pretende atender.

Por qué Grau habla de una “emergencia” de pobreza infantil

Para el investigador del CINVE, la urgencia del debate tributario no puede separarse de la situación de los niños durante sus primeros años de vida.

Grau define la pobreza infantil como una “emergencia” porque las privaciones padecidas durante los primeros años pueden dejar consecuencias que resultan difíciles de revertir posteriormente. Su preocupación se concentra especialmente en la etapa comprendida entre el nacimiento y los tres años.

La comparación utilizada por el economista es deliberada. Distingue entre una situación urgente, que requiere una respuesta rápida, y una emergencia, donde demorar la intervención puede producir consecuencias irreversibles.

Desde esa perspectiva, el debate sobre el impuesto no es únicamente fiscal. También involucra nutrición, desarrollo infantil, educación, salud y las futuras condiciones de inserción laboral de quienes actualmente atraviesan situaciones de privación.

Grau incluso plantea el problema desde una lógica estrictamente económica: un país que no garantiza condiciones adecuadas durante la infancia puede terminar teniendo una fuerz

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje