Doble desplante en vivo: Milei no saludó a su vicepresidenta ni a Jorge Macri
La secuencia, captada en vivo en los canales de televisión argentinos, muestra el momento exacto en que el presidente ignora a Villarruel y Macri. Justificación en redes aviva la polémica.
El gesto agrio y el rictus enojado de Milei al no saludar a Jorge Macri ni a Villarruel revelan mucho más que malhumor: muestran la transición definitiva hacia el tirano. No es sólo odio y resentimiento. Es la convicción psicótica de que todo debe girar en torno a su voluntad.… pic.twitter.com/svPjj12Wli
— César Biondini (@BiondiniCesar) May 25, 2025
El presidente argentino, Javier Milei generó controversia al evitar saludar a la vicepresidenta Victoria Villarruel y al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, durante el Tedeum del 25 de mayo en la Catedral Metropolitana. El hecho ocurrió durante su ingreso al acto, acompañado por el ministro de Defensa, Luis Petri, y su hermana, Karina Milei.
Testigos observaron que, tras saludar a figuras como Santiago Bausili y José Luis Espert, Milei omitió responder al saludo de Macri. Villarruel, ubicada junto al jefe porteño, tampoco recibió reconocimiento. Las cámaras captaron el momento en que el mandatario dirigió su mirada hacia otro lado, sin interactuar con ambos.
Horas después, Milei abordó el incidente en su cuenta de X. “Roma no paga traidores”, escribió, citando un proverbio histórico. Agregó: “Si se es bueno con los malos […] se termina siendo muy malo con los buenos”. El mensaje incluía un video de la secuencia y una mención despectiva hacia figuras mediáticas.
El tuit generó interpretaciones sobre posibles conflictos internos. Fuentes cercanas al Gobierno señalaron que la relación entre Milei y Villarruel atraviesa un “distanciamiento político y personal”. Aunque desde el Senado se habrían intentado gestos de acercamiento, el entorno presidencial los calificó de “invitaciones a la desconfianza”.
Antecedentes de un vínculo fracturado para siempre
En 2023, Milei y Villarruel habían ingresado al mismo acto agarrados del brazo, simbolizando unidad. Este año, la vicepresidenta llegó por separado, vistiendo un traje rosa, y se ubicó en un sector distinto. Según asesores de la Casa Rosada, existía conciencia previa del “impacto” que generaría la falta de interacción.
Mientras tanto, Jorge Macri respondió con ironía al gesto de Milei. Tras saludar al arzobispo Jorge García Cuerva, participó en el homenaje a José de San Martín, posando junto a autoridades en una foto protocolar. Su reacción fue catalogada como discreta frente a la omisión presidencial.
En mensaje del arzobispo porteño y los palos para Milei
Durante el tedeum del 25 de mayo en la Catedral de Buenos Aires, el arzobispo Jorge García Cuerva abordó la desigualdad y la exclusión en Argentina. En presencia del presidente Javier Milei y su gabinete, señaló que el país “sangra de inequidad” y alertó sobre el avance de discursos de odio y polarización.
El religioso enfatizó la urgencia de fomentar el diálogo y el encuentro entre sectores divergentes. Sin nombrar a figuras específicas, cuestionó a quienes “viven de privilegios” y se distancian de la realidad cotidiana. Sus palabras contrastaron con la actitud del mandatario, quien evitó saludar a la vicepresidenta Victoria Villarruel y al jefe de gobierno porteño Jorge Macri.
Previo al discurso, García Cuerva y Milei rindieron homenaje a San Martín en el atrio de la catedral. El arzobispo inició su intervención aclarando que sus reflexiones buscaban aportar a la “luz de la Palabra de Dios”, aunque anticipó que podrían ser manipuladas para alimentar divisiones.
Citando el evangelio de San Marcos, García Cuerva afirmó que en Argentina “se está muriendo la fraternidad” y la tolerancia. Advirtió que la pérdida de esperanza colectiva amenaza el futuro del país, especialmente tras años de “promesas incumplidas y estafas electorales” que generaron desinterés en la participación ciudadana.
Mencionó directamente a los jubilados que reclaman pagos dignos, así como a víctimas del narcotráfico y familias afectadas por inundaciones. “Nuestro país sangra: hermanos en la marginalidad, jóvenes en las drogas, personas en situación de calle”, enumeró, instando a soluciones inmediatas para evitar que nuevas generaciones hereden estos problemas.
Sobre la clase política, criticó a quienes están “alejados de la gente de a pie” y no comprenden el costo real de la vida. Según el arzobispo, esta desconexión alimenta la indiferencia ante el sufrimiento ajeno y perpetúa ciclos de desesperanza social.
García Cuerva condenó la “guerra de palabras” en redes y medios, citando al papa Francisco: “Hay que decir no a la violencia comunicacional”. Alertó sobre la normalización de agresiones verbales y difamaciones, que según él erosionan el tejido social y obstaculizan la reconciliación nacional.
Propuso una “transfusión de memoria” inspirada en el Nobel Elie Wiesel, combinando aprendizajes del pasado con logros históricos que fortalezcan la unidad. “Imaginemos el abrazo que negamos al que piensa distinto”, exhortó, pidiendo superar resentimientos acumulados durante la pandemia y conflictos políticos recientes
En tono de plegaria, instó: “Argentina, levántate, basta de odio y descalificaciones”. Rechazó el “sálvese quien pueda” y abogó por políticas públicas con “rostros concretos”, aludiendo a casos como el acceso a medicamentos para adultos mayores y la contención de adicciones en barrios vulnerables.
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