¿se moderniza más la iglesia?

Cardenal Luis Antonio Tagle: el perfil del favorito para suceder al papa Francisco

Luis Antonio Tagle, cardenal filipino, lidera las chances para suceder a Francisco. Su perfil reformista "bergogliano" podría ser el camino que la iglesia tome, para continuar modernizándose.

Cardenal Luis Antonio Tagle, uno de los favoritos para ser el próximo sumo pontífice de la Iglesia Católica
Cardenal Luis Antonio Tagle, uno de los favoritos para ser el próximo sumo pontífice de la Iglesia Católica

El Cardenal Luis Antonio Tagle, de 67 años, emerge como principal candidato para ocupar el solio pontificio tras el fallecimiento del Papa Francisco el 21 de abril de 2025. Su alineación con la agenda reformista y su experiencia en cargos clave del Vaticano lo posicionan como continuador del legado del pontífice argentino, según análisis de expertos en el Vaticano.

Y es que la Iglesia Católica ahora se debate mirando hacia el jardín de los senderos que se bifurcan: ¿Deben volver a ser la entidad ultraconservadora, cuasimedieval, o deben seguir modernizándose, en el camino progresista que siguió Francisco?

Nacido en Manila en 1957, Tagle ha sido Arzobispo de Manila (2011-2020) y actualmente ejerce como Pro-Prefecto para la Evangelización. Su dominio de siete idiomas, incluidos chino y coreano, y su enfoque en comunidades marginadas le han valido el apodo de «El Francisco Asiático», según medios internacionales que lo bautizaron así.

Tres factores clave sustentan su candidatura: alineación ideológica con Francisco, representación geográfica de Asia —región con el 60% de católicos proyectados para 2050— y respaldo de 100 cardenales nombrados por el difunto papa. Plataformas de predicción como Polymarket le asignan un 32.8% de probabilidades, superando a otros aspirantes.

Sí, y Polymarket es una casa de apuestas al mismo tiempo, y hay quienes ya están apostando a que Tagle será el ganador.

Su gestión en la Congregación para la Evangelización de los Pueblos y presidencia de Caritas Internacional (2015-2022) refuerzan su perfil administrativo. «Es un puente entre tradición y modernidad», señaló un artículo de Them, destacando su postura conciliadora hacia personas LGBTQ+ y divorciadas.

El cardenal Tagle y las controversias que nublan su camino

Su historial no está exento de críticas. En 2019, su participación en el ritual amazónico de Pachamama generó acusaciones de sincretismo religioso. Además, organizaciones como Crux cuestionan su manejo de casos de abuso clerical en Filipinas, donde permitió que un sacerdote condenado mantuviera funciones pastorales hasta 2021.

En noviembre de 2022, el Papa Francisco lo removió de Caritas Internacional junto a otros líderes por «deficiencias en la gestión», según Catholic News Agency. Aunque no se especificaron motivos directos, el episodio alimentó dudas sobre sus habilidades organizativas.

Pero esto no le ha restado «puntos» para convertirse en uno de los favoritos a suceder al trono de San Pedro. Su origen filipino podría ser un activo: Filipinas alberga a 86 millones de católicos, el tercer país con más fieles del mundo. «Un papa asiático reflejaría la universalidad de la Iglesia», afirmó un analista de BBC en cobertura previa al cónclave.

Mientras grupos tradicionalistas tildan sus posturas de «ambiguas», organizaciones sociales destacan su trabajo en barrios marginales de Manila. Caritas Filipinas reportó que, bajo su liderazgo, se duplicaron los programas de alimentación entre 2012 y 2020.

Tagle por el pueblo y contra los populismos

Durante su intervención en la Conferencia de Lambeth, el cardenal Luis Antonio G. Tagle abordó los desafíos que enfrenta la Iglesia y la humanidad ante el populismo, la polarización, la migración y la diversidad cultural. A través de una lectura contemporánea de la Primera Carta de Pedro,

Tagle propuso una visión renovada de la comunidad cristiana como una “casa espiritual” abierta a todos, especialmente a los desplazados y excluidos.

Tagle advirtió sobre los peligros del populismo y su instrumentalización de la fe:

“Es triste observar cómo los llamados demagogos populistas utilizan -o abusan- de la religión para sus propios intereses, socavando los esfuerzos por desarrollar relaciones y formar una familia humana”.

En su crítica, subrayó que los medios sociales amplifican este fenómeno, usando los términos “populismo” y “populista” de manera vacía:

“Han perdido cualquier valor que hubieran podido tener y se han convertido en otra fuente de polarización en una sociedad ya dividida”.

Y reiteró que:

“Se intenta clasificar a pueblos, grupos, sociedades y gobiernos enteros como ‘populistas o no’”.

La Iglesia como hogar espiritual en movimiento

Tagle propuso una Iglesia en salida, como lo sugiere el Papa Francisco, que acoge a los distintos sin imponer estructuras cerradas:

“A veces nos atrincheramos tanto en nuestras formas y proyectos que empezamos a pensar en nosotros mismos y a comportarnos como dueños de tierras, pueblos e ideas”.

Y expresó su ideal:

“Sueño con esta casa para la Iglesia, la familia humana y la creación”, añadiendo que “dejemos que el sueño nos purifique hoy”.

El cardenal mostró una especial sensibilidad hacia los migrantes y marginados:

“Las personas que, cuando llegan a un nuevo lugar, no necesariamente mejoran su condición. Como extraños, a menudo son rechazados, marginados y culpados de los males de la sociedad”.

Planteó una pregunta ética fundamental:

“¿Cómo nos enfrentamos a millones de ‘sin techo’? ¿Encontrarán hospitalidad y compasión?”

Todo esto lo llevó a concluir:

“Nos lleva de nuevo a la cuestión de la diversidad en la construcción de nuestra casa común”.

Para convivir y construir comunidad, el cardenal resaltó la importancia de la “inteligencia cultural”:

“A medida que crezco en el conocimiento de cómo mi cultura me ha formado, también trato de entender cómo otras personas expresan su humanidad en sus culturas”.

Y dio una recomendación práctica:

“En el proceso hay que admitir y purificar todo rastro de superioridad cultural y prejuicios”.

Sobre la actitud necesaria para este camino, afirmó:

“La humildad es necesaria para admitir que, aunque carezca de conocimientos sobre muchas culturas, puedo estar dispuesto a juzgar lo que no me resulta familiar”.

 

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje