“La independencia económica de las mujeres es central para resolver el problema de la violencia basada en género”
Carina Zeballos vive en el asentamiento Villa Edén (Puntas de Manga) tiene una hija, está separada y estudia magisterio. Pertenece al Grupo de Mujeres de la Coordinadora de Asentamientos.
Desde 2020 conformaron el grupo de mujeres de la Coordinadora Nacional de Asentamientos y forman parte de la Intersocial Feminista.
Respecto a la decisión del PIT CNT de convocar para el 8M a un Paro Nacional y no a un Paro de Mujeres, señaló “es más productivo seguir con nuestra agenda y no tirar más leña al fuego”.
¿En el marco del Día Internacional de la Mujer, que es este grupo de mujeres de la Coordinadora Nacional de Asentamientos?
Esta Coordinadora de Asentamientos, tiene como antecedente los años 90, funcionaba durante un tiempo y se caía por todas las vulnerabilidades que nos atraviesan a las personas que vivimos en asentamientos. En 2018 la reactivamos y realizamos más de 30 asambleas. Identificamos que la mayoría de las que intentaban hacer algo por el barrio eran mujeres, no todos pero en su gran mayoría. El 27 de mayo de 2020, armamos este grupo de mujeres. En menos de dos años, pasamos de ser 3 a ser 44 mujeres de 38 asentamientos. Hemos realizados más de 10 charlas, “mujeres y afrodescendencia”, “mujer y desigualdad”, “mujer y violencia”, etc. Hicimos muchas charlas, la primera fue con una sicóloga sobre frustración por lo difícil que es hacer en determinados contextos y sin recursos de ningún tipo. Nos hemos ido empoderando, ya muchas mujeres traían años de militancia en su barrio, también habíamos las que veníamos de otras organizaciones, en mi caso del movimiento sindical.
Trabajo desde los 13 años hasta la Pandemia, que como estaba cerrada la escuela, no tenía como resolver el cuidado de mi hija, soy separada, y dejé de trabajar. También soy estudiante de Magisterio.
En tu caso ¿estudias, trabajas?
Trabajo desde los 13 años hasta la Pandemia, que como estaba cerrada la escuela, no tenía como resolver el cuidado de mi hija, soy separada, y dejé de trabajar. También soy estudiante de Magisterio, hace 7 años que comencé, estoy en segundo, trabajaba y estudiaba de noche, ahora estoy más complicada, estudiaba de a una materia, pero ahora no puedo hacer eso, estudio cuando ella está en la escuela. Estoy desocupada y doy clase de apoyo escolar.
¿En qué asentamiento vivís?
En el asentamiento Valle Edén (Puntas de Manga) son 200 viviendas, unas 400 familias. Lamentablemente sigue habiendo personas en situación de hacinamiento. Tenemos situaciones muy crudas, hace unos días una vecina me decía si no conocía algún ranchito porque quería salir de donde estaba, porque vivía entre las ratas.
Hace poco, el mismo Manini (senador Manini Ríos) ha dicho que los asentamientos han ido creciendo.
¿En tu zona los asentamientos han ido en creciendo?
Hace poco, el mismo Manini (senador Manini Ríos) ha dicho que los asentamientos han ido creciendo. Al haber más desocupados y en su mayoría mujeres, implica que el que antes podía pagar un alquiler, ahora ya no puede, y peor aún con los “desalojos express”, esto sería un tremendo retroceso, que perjudicaría muchísimo en particular a los que viven en asentamientos.
Con el apoyo de la Intersocial Feminista, le salvamos la vida a una vecina.
En este contexto, este 8 marzo ¿con qué plataforma van?
Nosotras estamos muy agradecidas a la Intersocial Feminista, estoy desde el inicio. Con el apoyo de la Intersocial, le salvamos la vida a una vecina. Lamentablemente si no estamos vinculadas con otros colectivos que tienen mayores recursos, para nosotras es muy difícil, por eso es muy saludable que estemos unidas. Cada una aporta desde su lugar, estoy en la coordinación y otras aportan en la “olla”, para el día del niño, para reyes, ahora juntando útiles escolares, ahí vamos. Ayer me llamaba una vecina para contarme que estaba con una situación de violencia doméstica, y hoy estábamos intentando llevarle una canasta de alimentos. En el barrio, cuando empezó la Pandemia, organizamos una olla, fue durante un mes, pero no me daba el físico, si estás en la coordinación de todo, no podes estar al frente de la olla, porque estar frente a una olla te requiere todo el día y más si estas de lunes a lunes.
Nosotras luchamos contra el modelo capitalista y patriarcal. Hay que identificar bien contra qué luchamos, que es un monstruo racista, aporofóbico e individualista.
¿Cómo ven ustedes el debate acerca del 8M si debe ser un paro general o un paro de mujeres?
Nosotras luchamos contra el modelo capitalista y patriarcal. Hay que identificar bien contra qué luchamos, que es un monstruo racista, aporofóbico e individualista. El movimiento feminista es muy rico, muy diverso y es muy saludable que sea así. Nosotras tenemos tantas “mochilas” y tantas vulnerabilidades, no queremos vivir entre las ratas, no tenemos saneamiento. Incluso hay quienes no tienen ni baño, ni siquiera pozo negro. Una vecina ayer me contaba que a su hijo ayer lo había mordido una rata, tenemos la violencia basada en género, es brutal. A las mujeres las golpean estando embarazadas. Una vecina me contó que su hija nació con secuelas de los golpes que ella recibía. El colectivo Otras, luchan para que las embarazadas no transcurran el embarazo en las wisquerías, para mencionarte los casos más complicados. Los colectivos afro, las migrantes, las disidencias, las trabajadoras sexuales, las que vivimos en asentamientos, las privadas de libertad, las que tienen discapacidad, las instituciones violentan a las mujeres y mucho de todo esto no queda en ninguna estadística. Nosotros peleamos por nuestra agenda y por nuestras demandas.
El presupuesto del Ministerio de Vivienda es raquítico, no alcanza, y encima ahora lo bajaron del 0.6% del PBI al 0.5% del PBI.
Han pasado todos los partidos políticos por el gobierno, sin embargo la situación de los asentamientos no ha cambiado. Hay una deuda de todo el sistema político ¿Cómo lo ven ustedes?
Sí, es así, el presupuesto del Ministerio de Vivienda es raquítico, no alcanza, y encima ahora lo bajaron del 0.6% del PBI al 0.5% del PBI. Para quién no entiende de economía pareciera que no fuera tanto, sin embargo son 100 millones de dólares menos en el Ministerio de Vivienda. Encima una herramienta que teníamos para derivar los casos de mayor vulnerabilidad, los SOCAT (Servicio de orientación, consulta y articulación territorial) que desde 2018 decimos que hay que fortalecer y los cerraron. Nosotros pedimos entrevista en el Ministerio de Vivienda y en el MIDES para dar nuestros argumentos, también pedimos mesas interinstitucionales de políticas sociales que hagan un abordaje integral en los asentamientos. No es un problema solo de vivienda.
¿El 8M como se movilizarán, como se van a integrar?
Nosotras concentramos en la Plaza Cagancha con la Intersocial Feminista y nos sumamos con muchos colectivos a la movilización central. El 8M y el 25 de noviembre en 18 de julio, se suman muchos colectivos de mujeres.
¿Los varones tienen que acompañar? ¿Deben ir o solo mujeres?
Estoy militando en la Intersocial hace dos años, pero hay compañeras que vienen de antes y han hecho planteos, una cosa es la Intersocial y otra es el PIT CNT. Nosotras podemos sugerir, presionar e incluso generar conciencia, pero no votamos en la Mesa Representativa
¿Ustedes preferirían que los hombres no concurrieran?
Sí lo que se está convocando a nivel internacional es que el paro y la marcha sean solo de mujeres
A ustedes les dolió que el PIT CNT convocara a un Paro General?
Me parece más productivo seguir con nuestra agenda, y no tirar “leña al fuego”.
¿Qué temática quieren visibilizar?
La precariedad de la vida de las mujeres. Es central la independencia económica, para que no sufran violencia basada en género. Uno de los primeros casos que me tocó vivir en la militancia en el barrio, una vecina un día me dice “no sé qué le pasa a mi marido, me tiro el mate por la cabeza”, y al otro día lo estaba llamando porque era el único ingreso que había en la casa. De esas situaciones muchas. El tema es ¿cómo resolvemos esa independencia económica? Y no estamos de acuerdo que sea a través de trabajos precarios. Son situaciones muy distintas la de una emprendedora, que una mujer que sale con un carro, con los chiquilines y sale a vender o a reciclar, o limpiar zanjas, ahí lo que estás promoviendo es trabajo precario. Esto es volver a 1850, cuando los niños trabajaban en las fábricas y las mujeres en la vestimenta. No estamos de acuerdo en promover el trabajo precario. Incluso porque eso implica que los chiquilines de 12 años terminan cuidando a los más chicos, haciendo de niñeras. Cuando hicimos las asambleas vimos que había mujeres que no sabían ni leer ni escribir, pedían manden audio al grupo porque no sabemos leer ni escribir. Una mujer que tiene niños en edad escolar tiene disponibilidad horaria entre tres y siete horas, dependiendo de las distancias. Sin saber leer ni escribir, con tres horas, que oportunidad de trabajo y de resolver el problema de la vivienda puede tener esa mujer. Para esas mujeres, pedimos becas de estudio, hay otras mujeres que ya criaron cinco hasta 10 chiquilines que tienen problemas de salud, que todavía cuidan hijos con problemas de salud mental y adicciones, tiene que haber un serio abordaje. Para esas mujeres tiene que haber una reparación, criaron a sus hijos solas, soportando violencia para poder tener un ingreso. Por último, las que tienen niños que no están en edad escolar. La que recién decía que vive en un ranchito, entre las ratas, tiene dos niños y está embarazada, esa mujer todo el día ocupado. Muchas veces tiene que salir sola a la emergencia con los gurises y sin un peso, caminando para todos lados, para ellas tiene que haber un reconocimiento al trabajo que hacen. Están trabajando aunque no se les reconozca y no se los paguen, tampoco tienen seguridad social. Hay situaciones en las que tienen la madre, pero en muchas situaciones no tienen a nadie. Tenemos que resolver la independencia económica de las mujeres como cuestión central, para que haya una salida al problema de la violencia basada en género
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