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Pequeños comercios se endeudan con PedidosYa: Se tomaron US$6,4 millones en créditos rápidos

El financiamiento a pequeños negocios vía PedidosYa crece sin freno en el país. Pero el debate que atraviesa Argentina —con repartidores endeudados y denuncias de usura— aún no llegó a Uruguay. ¿Se expandirá el modelo o el marco regulatorio uruguayo lo frenará en seco?

PedidosYa ofrece préstamos a pymes en Uruguay
PedidosYa ofrece préstamos a pymes en Uruguay

En agosto de 2026, PedidosYa confirmó que ya prestó más de US$ 6,4 millones a comercios uruguayos a través de su línea PedidosYa Créditos. Más de 1.000 negocios utilizaron la herramienta desde su lanzamiento en el país, y los montos pueden alcanzar los US$ 52.000 por solicitud, dependiendo del desempeño de cada comercio dentro de la plataforma.

El mecanismo es simple y 100% digital, ya que el comercio solicita el préstamo desde su perfil, la plataforma evalúa su historial de ventas y, tras la aprobación, el dinero llega en hasta 48 horas. El repago se descuenta automáticamente de las ventas generadas en la aplicación. Sin papeleo, sin banco, sin preguntas incómodas.

Suena a solución. Y para muchos negocios, lo es a corto plazo. Una conocida heladería usó el crédito para abrir un nuevo local en Solymar. A nivel regional, la compañía acumula más de 75.000 créditos y US$ 200 millones desembolsados desde 2022, y en el primer trimestre de 2026 otorgó US$ 30 millones en Latinoamérica, un 50% más que en el mismo período de 2025.

El vicepresidente de Fintech de la empresa, Nacho Costa, lo enmarca como una transformación del acceso pyme al crédito. Y los números lo acompañan: el 99% de los comercios que accedieron a la herramienta manifestó que volvería a utilizarla.

Pero hay un dato que no está en el comunicado de prensa: ninguno de esos US$ 6,4 millones fue a parar a repartidores. No solo porque no parece ser el enfoque de la empresa, sino porque el marco regulatorio es distinto a otros casos, como el de Argentina, en donde la ola de microcréditos tóxicos es ya una crisis de alcance nacional.

El caso argentino: cuando el crédito se convierte en deuda perpetua

En Argentina, PedidosYa comenzó a ofrecer créditos a repartidores en 2024. Desde entonces, otorgó 57.000 préstamos por un total de US$ 84 millones, de los cuales el 54% fue para comercios y el resto para cadetes. Hoy, el 70% de los repartidores que ya finalizaron el pago de su primer crédito han solicitado un nuevo préstamo.

Las condiciones parecen razonables sobre el papel: el monto máximo es de $700.000, con hasta seis meses de plazo, y la cuota no puede superar el 30% de los ingresos generados en la app. En la práctica, la mayoría elige plazos cercanos al máximo —cinco meses y medio— y más de la mitad destina el crédito a arreglos y mejoras del vehículo. Otros acceden a su primera moto o mejoran el modelo.

Pero la foto completa es más turbia. Un informe del Banco Central de la República Argentina (BCRA) reveló que el endeudamiento de los repartidores creció 122% durante 2025, después de haber aumentado 177% entre 2023 y 2024. La deuda promedio ya ronda los ARS$ 900.000 (US$ 600, aproximadamente) por repartidor, y el 70% de quienes toman estos préstamos tiene menos de 40 años.

El mecanismo de cobro explica la baja morosidad aparente —11,7%, por debajo del 12,7% del sistema bancario tradicional—: los descuentos se aplican automáticamente sobre las comisiones que generan los repartidores por cada pedido, antes de que el dinero llegue al trabajador. El repartidor nunca ve el dinero completo. La deuda se cobra sola. Y si no alcanza, se extiende la jornada.

El Sindicato de Trabajadores de Reparto por Aplicación (Sitrarepa) es la voz más crítica. Su secretaria general, Belén D’Ambrosio, denuncia tasas de interés de hasta el 700% anual. “Tenemos situaciones de compañeros que extienden su jornada laboral para devolver los préstamos”. El sindicato lo califica como “un nuevo mecanismo de esclavitud financiera”.

Hay casos extremos: trabajadores que solicitaron préstamos para comprar una moto por entre ARS$ 1 millón y ARS$ 1.5 millones, y terminaron devolviendo cerca de ARS$ 4 millones. En Rosario, el esquema es aún más restrictivo: PedidosYa reserva el acceso al crédito para los riders que superan las ocho horas diarias de actividad, y para devolverlo terminan destinando el equivalente a una jornada semanal de trabajo.

La referente sindical Leila Argüello resume la dependencia: “De esta manera, se genera una dependencia perpetua con el patrón”, y propone que “repartidores y repartidoras tengamos un recibo de sueldo para acceder a préstamos más formales, con tasas de interés más accesibles”.

Hasta el momento, ni el Ministerio de Trabajo ni el Banco Central argentino respondieron formalmente a los reclamos.

El factor Mercado Pago: cuando el 1.375% enciende las alarmas

Si el caso de PedidosYa en Argentina es preocupante, el de Mercado Pago es directamente explosivo. En agosto de 2026, el exlegislador Gabriel Solano (Partido Obrero) presentó una denuncia penal por usura contra Marcos Galperín y el directorio de Mercado Libre. El motivo: el costo financiero total efectivo anual (CFTEA) de los préstamos personales de Mercado Pago puede alcanzar el 1.375%.

Según información publicada por la propia compañía, la TNA de la línea de consumo va del 48% al 249%. Pero ese 249% se transforma en una TEA superior al 863% y, con impuestos y cargos administrativos, en un CFTEA del 1.375,94%.

La denuncia se basa en el artículo 175 bis del Código Penal argentino, que sanciona a quienes se aprovechan de la “necesidad, la ligereza o la inexperiencia” de una persona para obtener “intereses u otras ventajas pecuniarias evidentemente desproporcionadas”. Solano pidió que la Justicia suspenda el cobro de los préstamos hasta que se resuelva el fondo del asunto.

El dato que vuelve insostenible la posición de la empresa es la comparación regional: en Brasil, el mismo grupo económico cobra un costo financiero efectivo de apenas 63,13% anual —21 veces menos que en Argentina. El dirigente del PO explicó que el 1.375% de interés “no tiene relación alguna con la inflación, que ronda el 32% anual”.

El hueco legal que aprovechan las plataformas

La razón por la que Mercado Pago puede cobrar esas tasas es regulatoria: la plataforma no opera como entidad financiera y por eso no está sujeta al control de tasas del Banco Central, a diferencia de los bancos tradicionales.

El negocio financiero ya representa el 64,3% de la facturación de Mercado Libre en Argentina, casi el doble de lo obtenido por el e-commerce. Y la brecha es abismal: Mercado Pago cobra hasta 1.375% mientras abona por los depósitos que recibe apenas 17,5%.

La reacción social no se hizo esperar. La agrupación Libres del Sur convocó a un boicot contra Mercado Libre, Mercado Pago y Mercado Crédito, y hubo protestas frente al centro de distribución en La Matanza. Diputados del Peronismo Federal pidieron a la Autoridad Nacional de la Competencia investigar a Mercado Pago, Ualá y otras billeteras por sus tasas, niveles de morosidad y sistemas de scoring algorítmico, bajo sospecha de que el volumen de datos financieros acumulados les da una ventaja anticompetitiva.

Uruguay: el muro regulatorio que (por ahora) contiene la usura

En Uruguay, por ahora, no hay denuncias sindicales ni informes del Banco Central sobre programas específicos de préstamos de PedidosYa a repartidores, ya que el mercado de préstamos se centra exclusivamente en comercios y pymes.

El Sindicato de Repartidores de Uruguay (Sinurep) ha tenido reclamos históricos —clasificación laboral, propinas, base de operaciones— pero no sobre endeudamiento por créditos de la empresa. En 2021, el propio Ministerio de Trabajo señaló que no habían tenido ningún reclamo sindical por presuntas irregularidades en las propinas de PedidosYa ni en la tributación de Rappi.

¿Por qué Uruguay parece estar a salvo de este fenómeno? La respuesta está en la Ley 18.212, que fija un tope de usura trimestral. Según datos del Banco Central del Uruguay de enero de 2026, el tope de usura para tasa de interés compensatorio (sin IVA) se ubica entre 107,15% y 126,81%; con IVA, entre 141,75% y 169,61%.

Eso significa que un esquema como el de Mercado Pago Argentina (CFTEA de 1.375%) sería ilegal en Uruguay si se aplicara de la misma forma, porque excedería largamente el tope vigente. El marco regulatorio del BCU parece haber evitado que se replique el mismo modelo de negocio —no porque las plataformas no quieran, sino porque la ley se lo impediría.

Lo que sí está documentado en Uruguay es un fondo de inversión de Mercado Pago administrado por BIND UY, inscripto ante el BCU para inversión, no para créditos de consumo con tasas altas. Y las tasas de referencia del mercado bancario uruguayo son sustancialmente más bajas: el crédito personal ronda el 40% anual, el hipotecario el 8% y el automotriz el 13%.

 

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