Removieron a directora de la Republicana y a jefe policial de Montevideo tras la escalada de homicidios
Carlos Negro destituyó a Angelina Ferreira y Pablo Lotito en medio de cinco crímenes a tiros en un fin de semana en Montevideo. "Una rotación de nombres no solucionará el problema", advirtió un diputado blanco.

El ministro del Interior, Carlos Negro, destituyó este jueves a la directora de la Guardia Republicana, Angelina Ferreira, y al jefe de Policía de Montevideo, Pablo Lotito. La decisión, confirmada por El País y anticipada por Telemundo (Canal 12), se produce luego de una seguidilla de balaceras y crímenes en varios barrios de la capital.
Lotito pasará a desempeñarse en la Dirección de Investigaciones de la Policía Nacional. En su lugar asumirá el subdirector nacional de Policía, Alfredo Clavijo. Ferreira, que estuvo al frente de la Dirección Nacional de Políticas de Género del Ministerio del Interior entre 2021 y 2025, será reemplazada por el actual subdirector de la Dirección General de Operaciones Especiales, Jorge González.
Fuentes policiales indicaron a El País que las nuevas autoridades serán presentadas oficialmente el viernes.
Una rotación que genera dudas en el Parlamento
La reacción política no se hizo esperar. Un diputado blanco, en declaraciones recogidas por la prensa local, sostuvo que «una rotación de nombres no solucionará el problema». El legislador, que pidió reserva de su identidad, señaló que los cambios no abordan las causas estructurales de la inseguridad.
El hecho más llamativo del mes ocurrió el fin de semana del 7 y 8 de junio. Cinco homicidios quedaron bajo investigación en ese período: tres en Montevideo, uno en San José y otro en Durazno. Todas las víctimas tenían entre 19 y 30 años y fueron atacadas a tiros.
Dos de los crímenes ocurrieron el sábado en el barrio Punta de Rieles. El domingo, la Policía halló muerto dentro de una vivienda a un hombre de 30 años con múltiples disparos en el barrio Hipódromo. Por ese caso, el dueño de la vivienda fue detenido en lo que se describió como un arresto ciudadano.
El ministro Carlos Negro salió a declarar el 6 de junio. Dijo que el común denominador de los crímenes recientes son las «luchas entre bandas criminales por disputas de territorio».
El trasfondo estadístico: caída de delitos pero aumento de heridos por arma de fuego
Los datos oficiales del primer año de gestión del ministerio muestran una tendencia mixta. Entre marzo de 2025 y febrero de 2026, los delitos en Uruguay bajaron un 5,3%: las rapiñas cayeron un 8,2%, los hurtos un 8,8%, el robo de vehículos un 8,6% y los homicidios un 6,7% a nivel nacional, con una caída del 14,5% en Montevideo.
Sin embargo, el lado negativo de esa misma estadística es preocupante: los heridos por arma de fuego aumentaron un 4,4% y los casos de violencia doméstica subieron un 1,1%.
Un informe reciente advierte que Uruguay atraviesa un momento de «consolidación de la violencia homicida» impulsada por bandas criminales barriales ligadas al microtráfico. Con 369 homicidios en 2025 y una tasa de 10,3 por cada 100.000 habitantes, el país se ubica en un nivel elevado de violencia letal.
El mismo informe describe a las organizaciones delictivas con una fuerte territorialización, liderazgos personalistas y un uso intensivo y delegativo de la violencia, con indicios de sicariato y balaceras indiscriminadas que afectan a vecinos ajenos a los conflictos.
Un caso emblemático de error administrativo
El 6 de junio la Justicia imputó a un hombre de 39 años que había recuperado la libertad por un error administrativo y fue recapturado por rapiñas en Pocitos. Quedó con 90 días de prisión preventiva. El caso que motivó la imputación ocurrió el 25 de mayo, cuando el imputado arrastró varios metros a una mujer al arrebatarle la cartera desde una moto, causándole lesiones.
El episodio expuso fallas en los controles del sistema penitenciario y generó críticas cruzadas entre el Poder Judicial y el Ministerio del Interior.
El patrón que persiste
El perfil de Lotito, el jefe saliente, incluía experiencia como jefe de Unidades Básicas de la Policía Nacional, director de Investigaciones y director de la Brigada Departamental Antidrogas de la Jefatura de Policía de Colonia. Ferreira, por su parte, había enfocado su gestión en políticas de género.
Las remociones no alteran el diagnóstico del gobierno: la violencia letal se concentra en barrios periféricos de Montevideo y está estrechamente ligada al microtráfico y las disputas territoriales entre bandas. Queda por ver si los nuevos nombres logran contener una curva que, a pesar de la baja general de homicidios, sigue mostrando un aumento de la letalidad de los enfrentamientos.
Compartí tu opinión con toda la comunidad