Lema único o candidaturas separadas: la interna que agrieta al PN, el PC y el PI de cara a 2029
Partido Nacional, Partido Colorado y Partido Independiente evalúan competir bajo un mismo lema en las elecciones generales de 2029, aunque persisten diferencias internas sobre cómo y cuándo definirlo. Cabildo Abierto, por su parte, ya no es parte del club.

A poco más de tres años de las elecciones nacionales de 2029, los partidos que integran la Coalición Republicana discuten un cambio que podría reconfigurar el mapa político uruguayo: la posibilidad de presentarse bajo un lema único en lugar de hacerlo, como hasta ahora, con candidaturas separadas de cada colectividad.
La discusión, que ganó impulso tras la derrota electoral de 2024, convive con un fenómeno inverso dentro del propio bloque: el progresivo alejamiento de Cabildo Abierto, que pasó de ser socio de gobierno a actuar como bisagra legislativa del oficialismo frenteamplista.
La idea de un lema común no es nueva, pero tomó fuerza cuando el senador nacionalista Sergio Botana propuso que los partidos de la coalición confluyeran bajo una única marca electoral, que llegó a sugerir con el nombre de «Partido de la Libertad«.
Enfocados en los números y en ganarle al FA
Su argumento apunta a la aritmética parlamentaria: en 2024 la suma de votos de los partidos tradicionales superó a la del Frente Amplio, pero por ir separados terminaron con menos bancas que la fuerza de gobierno. Para Botana, unificar el lema permitiría traducir la mayoría de votos en mayoría de legisladores.
Esa lectura encontró eco en el Partido Nacional, donde el tema quedó entre las prioridades de la gestión de Álvaro Delgado al frente del partido, aunque el propio Delgado ha insistido en que antes de definir nada hay que sopesar ventajas y desventajas.
Una encuesta encargada por el senador Javier García mostró que ocho de cada diez votantes blancos verían con buenos ojos una candidatura única con los colorados, aunque la dirigencia coincide en que la decisión requiere un proceso de consulta más amplio, con militantes y dirigentes de todo el país.
Santiago Gutiérrez, nieto de Héctor José Gutiérrez Ruiz (víctima de la dictadura), ha expresado su rechazo la idea de tajo. “No comparto con Javier (García), con todo el respeto y cariño que le tengo, su lectura de las cosas”, declara. “Existen argumentos que nacen sobre todo de cálculos aritméticos, matemáticos, electorales. Para mí no son suficientes”.
En el Partido Colorado las posiciones son menos homogéneas
El senador colorado, Andrés Ojeda, se mostró desde la campaña de 2024 como un declarado partidario de profundizar la coalición y viene transmitiendo afinidad con la idea de ir juntos en 2029. Pedro Bordaberry, en cambio, puso paños fríos: advirtió que no sería candidato de la coalición sin que antes hubiera una competencia interna real, y remarcó que el Partido Nacional no puede imponerle una hoja de ruta al Partido Colorado.
El más convencido de los tres socios «estables» es Pablo Mieres, líder del Partido Independiente, quien viene sosteniendo desde hace meses que las reglas electorales uruguayas —por el sistema de asignación de restos— perjudican sistemáticamente a quienes se presentan divididos. En sus últimas apariciones públicas insistió en que conviene ir con un lema común sin resignar las identidades partidarias, aunque reconoció que la discusión recién empieza a instalarse y que no debe resolverse con apuro.
Y es que, en cualquier circunstancia, Mieres sería el más beneficiado, al menos numéricamente, al integrarse a un gran proyecto coalicionista, ya que en las últimas elecciones apenas logró 41.618 adhesiones, que representaron menos de 1,70% de los votos válidos.
¿Son realmente tan favorables los números?
Pero no todos los antecedentes juegan a favor de la unificación. Un análisis de la consultora Factum difundido este año recuerda que, en las cinco elecciones en que el bloque opositor concentró su presentación en una candidatura única de cara al balotaje, perdió votos frente al Frente Amplio en todas ellas, sin excepción: le ocurrió a Jorge Batlle, a Luis Lacalle Herrera, al propio Delgado en 2024 y, en dos oportunidades, a Luis Lacalle Pou.
El estudio sugiere que ir separados en la primera vuelta y confluir recién en el balotaje suele sumar más votos que presentarse unificados desde el inicio, un dato que complica el diagnóstico que impulsa a los promotores del lema único.
Cabildo Abierto ya no está en la coalición
Mientras esa discusión avanza puertas adentro del bloque tradicional, Cabildo Abierto recorre un camino distinto. Ya en noviembre de 2024, apenas conocido el triunfo de Yamandú Orsi, Guido Manini Ríos empezó a marcar diferencias, cuestionando el sentido de sostener una coalición que solo funcione para oponerse al gobierno. Meses después, en plena negociación de cargos, fue más categórico al afirmar que ya no existía una coalición sino simplemente partidos en la oposición, cada uno por su cuenta.
Esa distancia se volvió institucional en diciembre de 2025, cuando el Partido Nacional, el Partido Colorado y el Partido Independiente crearon una mesa de coordinación política permanente a la que Cabildo Abierto no fue invitado ni asistió. Y se hizo evidente en los hechos legislativos este mismo año: cuando la coalición resolvió no acompañar la Rendición de Cuentas del gobierno, el Frente Amplio debió negociar directamente con Cabildo Abierto para reunir los votos que le faltaban en Diputados, ubicando a Manini Ríos en un lugar de árbitro que sus excompañeros de bloque ya no ocupan.
El cuadro se completó en los últimos meses con roces más ásperos, incluida una denuncia de Manini Ríos sobre supuestas maniobras para debilitar a su partido y tensiones internas propias, con militantes cabildantes que cuestionan públicamente el rumbo de su liderazgo. El resultado es una oposición que, de cara a 2029, discute unirse más que nunca en un extremo y se fragmenta más que nunca en el otro.
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