Topolansky califica de “cantinela” el pedido de remoción de Negro y recuerda que el PN gobernó cinco años
La exvicepresidenta salió al cruce del Partido Nacional y calificó como una “cantinela” el pedido de remoción del ministro del Interior, Carlos Negro, en un contexto marcado por el aumento de homicidios y una encuesta que muestra un 64% de desaprobación ciudadana.

La tensión política en Uruguay escaló este sábado luego de que el Partido Nacional (PN) formalizara su pedido de remoción del ministro del Interior, Carlos Negro. En medio de un clima marcado por las críticas opositoras y las cifras de homicidios más altas en ocho años, la exvicepresidenta Lucía Topolansky rompió el silencio y salió en defensa del jerarca, desestimando los argumentos de la oposición con una dura advertencia sobre la complejidad del narcotráfico.
El pedido de remoción fue formalizado el pasado lunes por el Directorio del Partido Nacional. En el documento, los blancos solicitaron al presidente Yamandú Orsi la salida del jerarca debido a “la inoperancia, la falta de autocrítica e improvisación”.
La oposición cuestionó el rumbo adoptado por la cartera y señaló que “esto se ha expresado en un aumento de los homicidios, siendo el segundo peor primer semestre desde que empezaron los registros en el año 2013, pese a que en el mes de abril hablaron de ‘baja histórica y consolidada’. Estos números solo empeoraron en el año 2018, en la gestión Bonomi”.
Los datos del Área de Estadística y Criminología Aplicada (AECA) del Ministerio del Interior confirmaron que entre enero y junio de 2026 se registraron 195 homicidios, un 6,6% más que en el mismo período de 2025, cuando se contabilizaron 183 asesinatos. Esta cifra constituye el mayor número de homicidios para un primer semestre desde 2018. Además, 146 de los 195 homicidios (74,9%) fueron cometidos con armas de fuego, lo que representa un crecimiento del 24,8% en términos absolutos respecto al mismo período del año anterior.
Topolansky defendió a Carlos Negro
Ante este escenario, Topolansky sostuvo que el pedido de la oposición no es nuevo. “Es una cantinela que no es nueva”, afirmó, y recordó que ese mismo pedido se escuchó “durante los 15 años de gobierno del Frente Amplio”. Con esta intervención, la dirigente buscó poner el foco en la gestión previa de los propios blancos, desactivando la narrativa de que la crisis de seguridad es un fenómeno reciente.
Para la exvicepresidenta, el tema de la inseguridad “no pasa por una sola cosa”, sino que “es una actitud de la sociedad”. “Es un problema difícil. El narcotráfico está en todos los países. Es un problema que tenemos que encarar como sociedad”, agregó. Topolansky también advirtió sobre la dimensión del desafío que enfrenta el país en materia de seguridad. “Jamás subestimen a ese enemigo que es el narcotráfico. Ellos también piensan y también usan tecnología”, sentenció.
Las críticas de la oposición a la gestión de Negro vienen escalando desde principios de año. En marzo de 2026, el Senado aprobó, con los votos de la oposición, llamar a Negro a sala para que respondiera sobre el plan de seguridad nacional y la seguridad ciudadana. La interpelación estuvo a cargo del senador colorado Pedro Bordaberry, quien puso en jaque al ministro por la falta de resultados concretos en materia de prevención.
La oposición se deshace en críticas
Tanto el Partido Nacional como el Partido Colorado evaluaron por separado la gestión de Negro y coincidieron en que, tras un año de gobierno, no se había logrado consolidar una política eficaz frente al delito y el narcotráfico. El Partido Nacional habló de “evidentes carencias y debilidades de liderazgo” en el ministerio, mientras que el senador colorado Andrés Ojeda señaló que a la conducción del Ministerio del Interior “falta firmeza”.
Tras conocerse las cifras de homicidios del primer semestre, el Directorio del Partido Nacional elevó el tono y calificó la gestión de Negro como un “fracaso”. Los blancos señalaron que la cifra de 195 homicidios representa el segundo peor registro desde que existen estadísticas. La oposición también criticó los cambios en la cúpula policial —que incluyeron el cambio del Jefe de Policía de Montevideo y la renovación de tres cargos— y señaló que “cambian todos, menos el ministro”. Negro respondió acusando a la oposición de buscar generar “alarmas en la población” y un “botín electoral” que desliza la “tentación autoritaria”.
El malestar ciudadano con la gestión de Negro se refleja en las encuestas. Una medición de la consultora Cifra, realizada entre el 1 y el 17 de junio de 2026 sobre una muestra de 800 personas mayores de 18 años en todo el país, arrojó que el 64% de los uruguayos desaprueba la gestión del ministro, mientras que solo el 21% la aprueba. Entre los votantes de la oposición, la desaprobación es casi unánime, mientras que entre los votantes del oficialismo un 42% también critica su gestión, aunque un 38% lo respalda. Esta polarización en la opinión pública refleja la dificultad del gobierno para comunicar avances en una de las áreas más sensibles para la ciudadanía.
El PN gobernó 5 años, recuerda Topolansky
Topolansky, en su defensa de Negro, trazó un paralelismo con la gestión anterior. La comparación con años anteriores muestra una tendencia ascendente en los homicidios: 155 en 2015, 179 en 2020, 184 en 2024, 183 en 2025 y 195 en 2026. Esto implica que la cantidad de asesinatos fue 25,8% superior a la de 2015, un dato que la dirigente utilizó implícitamente para argumentar que el problema es estructural y no atribuible únicamente a la gestión de Negro.
En contraste con el aumento de los homicidios, los principales delitos contra la propiedad continuaron su tendencia descendente. Las rapiñas disminuyeron un 4%, al pasar de 8.087 a 7.762 casos, y los hurtos registraron una baja del 7,5%. Sin embargo, las amenazas crecieron un 4,4% (de 8.414 a 8.787 denuncias) y las personas heridas por disparos aumentaron un 7,4% (de 596 a 640). Esta doble realidad —menos hurtos pero más violencia letal— complejiza aún más el diagnóstico y exige respuestas diferenciadas.
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