Manini Ríos firmó el libro de condolencias en la Embajada de Irán por la muerte de Jamenei
El líder supremo iraní murió en un ataque conjunto de Israel y EE.UU. el 28 de febrero; Irán decretó 40 días de luto nacional y distintas representaciones diplomáticas recogen homenajes a su figura.

El líder de Cabildo Abierto, Guido Manini Ríos, se presentó en la sede diplomática iraní en Montevideo para estampar su firma en el registro de condolencias habilitado tras el deceso del líder supremo de la República Islámica de Irán, Alí Jamenei. La embajada dispuso dicho registro para que representantes políticos, cuerpo diplomático acreditado y particulares dejaran constancia escrita de su pesar ante la pérdida del dirigente que encabezaba el poder religioso y político del Estado iraní.
La visita del excomandante en jefe del Ejército y exsenador uruguayo tuvo lugar en el marco de una apertura formal de condolencias dirigida tanto a funcionarios como al público general. Manini Ríos explicó posteriormente que la decisión de acudir respondió a razones de índole personal, vinculadas a una experiencia previa en aquel país durante su trayectoria castrense. Según relató, años atrás estuvo destinado en territorio iraní, período durante el cual estableció contactos y accedió de forma directa a la realidad de esa sociedad.
El líder de CA encuadró su presencia en la embajada como un gesto de acompañamiento hacia la población iraní. «Entendí que era pertinente mostrar las condolencias a un pueblo de 90 millones de iraníes«, expresó al ser consultado sobre los motivos de su concurrencia.
El cabildante descartó lectura política detrás del gesto
Ante las preguntas sobre el alcance político de su acción, Manini Ríos sostuvo que su comparecencia en la sede diplomática no constituyó un posicionamiento respecto al escenario geopolítico ni una valoración sobre las circunstancias en que se produjo la muerte del ayatolá. El político uruguayo precisó que el único propósito fue manifestar respeto hacia una comunidad nacional en duelo, sin que ello implicara adhesión a ningún alineamiento internacional específico.
Consultado sobre el posible impacto de su decisión en el debate político doméstico, el referente de Cabildo Abierto sostuvo que habitualmente actúa conforme a sus convicciones sin calcular de antemano las consecuencias públicas que sus actos pudieran generar. En el mismo intercambio, señaló que mantiene vínculos regulares con la comunidad judía en Uruguay y que ha participado en eventos convocados por esa colectividad.
La acción de Manini Ríos se inscribe en un momento de elevada sensibilidad internacional, dado que el fallecimiento de Jamenei ocurrió en un contexto de enfrentamientos armados entre Irán, Israel y Estados Unidos, lo que ha instalado en distintas cancillerías y espacios políticos un debate sobre los posicionamientos diplomáticos frente al conflicto.
Muerte del líder supremo en un ataque de 60 segundos sobre Teherán
El 28 de febrero de 2026, Ali Jamenei fue abatido durante una serie de ataques aéreos israelíes sobre Teherán, en el marco de una operación conjunta llevada adelante por Israel y Estados Unidos en el contexto de la denominada guerra de 2026 contra Irán. Según la información disponible, la CIA había rastreado los movimientos del líder supremo durante varios meses, lo que permitió determinar su ubicación en un complejo situado en el centro de la capital iraní, donde se encontraba reunido con altos cuadros del aparato de seguridad del Estado.
El operativo tuvo una duración aproximada de 60 segundos y resultó en la muerte de Jamenei junto con al menos otros cinco funcionarios iraníes de alto rango que integraban su entorno inmediato.
El gobierno iraní confirmó oficialmente el deceso el 1 de marzo de 2026 y dispuso un período de luto nacional de 40 días. Las jornadas siguientes registraron, en simultáneo, manifestaciones de duelo y movilizaciones de carácter opuesto en las calles del país, con sectores de la población que expresaron abiertamente su rechazo al régimen.
Incertidumbre sobre la sucesión y la estabilidad del régimen iraní
El episodio despertó inquietud en distintos foros internacionales respecto a una eventual profundización del conflicto y a la activación de los mecanismos de sucesión previstos por el sistema político iraní.
No obstante, sectores analíticos plantean que la desaparición del líder supremo podría no derivar de forma inmediata en un cambio de régimen y señalan, incluso, que la coyuntura podría operar como factor de cohesión interna para las estructuras de poder existentes.
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