Biotecnológica argentina valuada en US$1.000 millones pide quiebra y señalan a Sartori por fraude
Juan Sartori, el empresario uruguayo con activos en la Premier League, en el centro de un escándalo financiero en Argentina y ha sido denunciado por presunto fraude y quiebra.

La compañía Bioceres, fundada en 2001 por Federico Trucco y valuada en más de US$1.000 millones, atraviesa una crisis financiera de magnitud que involucra un pedido formal de quiebra, medidas cautelares dictadas por la Justicia y una inminente demanda penal entre sus principales accionistas. La firma, que cotiza en el Nasdaq y es reconocida como un «unicornio» del agro argentino, desarrolla tecnologías como las semillas transgénicas HB4 y ocupa un lugar central en el ecosistema biotecnológico regional.
El conflicto tiene como protagonistas a Trucco, fundador y exdirector ejecutivo, y al empresario uruguayo Juan Sartori, quien asumió el control mayoritario de la compañía tras una fusión con Moolec Science concretada en abril de 2025. Sartori, exsenador y excandidato presidencial por el Partido Nacional de Uruguay, también preside Adecoagro —firma en la que adquirió el 70% a través de Tether—, es copropietario del Sunderland AFC en la Premier League y vicepresidente del AS Monaco. Su ingreso a Bioceres se produjo a través de Moolec Science, empresa dedicada a la agricultura molecular en la que figura como accionista.
La deuda total de Bioceres se estima entre US$30 y US$36 millones, con vencimiento proyectado para julio de 2026, según datos de la Caja de Valores y la Central de Deudores del Mercado Argentino de Valores (Cendeu-MAV). El deterioro financiero tuvo un punto de inflexión en junio de 2025, cuando la empresa incumplió el pago de pagarés bursátiles por US$5,31 millones, lo que marcó el inicio de una escalada de conflictos internos.
Una asamblea simbólica y el posterior pedido de quiebra
La sucesión de hechos que derivó en la situación actual comenzó con una asamblea de accionistas realizada en diciembre de 2025, instancia que fue anulada por la Justicia, dejando al directorio actual sin capacidad de adoptar decisiones formales hasta que se defina la validez de ese encuentro. Semanas después, se convocó una nueva asamblea, calificada como simbólica, en la que Trucco y el directivo Manuel Sobrado —ambos alineados en el grupo fundador— quedaron fuera de la conducción de la compañía al vencer sus mandatos. Dos días después de esa asamblea, el sector vinculado a Sartori presentó el pedido formal de quiebra.
Desde el entorno de Trucco, ese movimiento fue interpretado como una maniobra que beneficia principalmente a la parte controlante sin resolver el pasivo de forma equitativa. El grupo fundador señala que su preferencia era reestructurar la deuda antes que optar por la quiebra, y adelantó que impulsará una demanda penal contra operadores vinculados a Sartori. La acusación central apunta a un presunto fraude en el traspaso accionario durante la fusión con Moolec Science: sostienen que la operación fue presentada como un mecanismo para aliviar las finanzas de Bioceres, pero derivó en un agravamiento de la crisis y, finalmente, en la presentación en quiebra.
Las denuncias incluyen abuso de mayoría, conflicto de intereses y desvío de poder. Sin embargo, al momento de la publicación de esta información no existen resoluciones penales ni condenas registradas. La demanda impulsada por Trucco se encontraba en etapa de preparación.
La medida cautelar dictada por el juez Juárez
En ese contexto, el juez de feria Luciano Daniel Juárez hizo lugar a una medida cautelar presentada por Trucco. En su resolución, el magistrado señaló que la legitimación del peticionante «era opinable, pero no podía descartarse en esta etapa», y reconoció indicios de «abuso de mayoría, conflicto de intereses y desvío de poder». El peligro que justificó la medida fue considerado concreto, dado que el pedido de quiebra ya había sido presentado formalmente.
Como contracautela, el juez fijó una garantía de US$100.000, rechazando la fianza ofrecida por una empresa vinculada al expediente al considerarla insolvente e incompatible con su objeto social. Esta resolución suspende la capacidad del directorio actual para tomar decisiones hasta que se resuelva la validez de la asamblea de diciembre de 2025, lo que mantiene a la compañía en un estado de parálisis institucional.
Sobrado, quien ocupaba un cargo directivo junto a Trucco, fue desplazado en la misma asamblea y expresó diferencias explícitas con el fundador durante ese encuentro, lo que expone fracturas incluso dentro del propio grupo fundador. El nuevo directorio, conformado tras la fusión, enfrenta a su vez acusaciones cruzadas que complican la administración operativa de la firma.
El impacto sobre inversionistas y el sector biotecnológico
La quiebra sigue pendiente de definición judicial. Los escenarios posibles incluyen una reestructuración del pasivo, una convocatoria de acreedores o una liquidación, con consecuencias directas sobre los inversionistas que operan en el Nasdaq, sobre las actividades productivas de la empresa y sobre el conjunto del sector biotecnológico argentino, en el que Bioceres ocupa un rol de referencia por su escala y por el desarrollo de tecnologías aplicadas a cultivos como la soja y el trigo con tolerancia a sequía.
Mientras el conflicto judicial sigue su curso, la empresa busca respaldo financiero en un entorno de caída en el valor de sus activos y acciones. No se han registrado intervenciones gubernamentales ni declaraciones oficiales de organismos del Estado argentino vinculadas al caso. La información disponible hasta el momento proviene de medios como Montevideo Portal, El Observador de Uruguay y El Congresista de México, publicados en torno al 26 de febrero de 2026.
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