Salvaje represión en Argentina: una jubilada apaleada y un periodista grave por la brutalidad policial
Las “fuerzas del cielo” salieron con todo: hay 150 detenidos y 9 heridos con lesiones de cráneo tras los incidentes a las afueras del Congreso. Adentro del recinto, legisladores terminaron a los golpes.

Las fuerzas policiales argentinas, comandadas por la ministra Patricia Bullrich, detuvo a aproximadamente 150 manifestantes durante una movilización de jubilados frente al Congreso Nacional. Según fuentes oficiales, al menos nueve personas sufrieron lesiones craneanas por impacto de cápsulas de gas lacrimógeno, mientras que otras once presentaron heridas menores. Un herido permanece en estado grave, según confirmaron médicos del Hospital Ramos Mejía de Buenos Aires.
La manifestación, convocada para exigir mejoras en los haberes jubilatorios, derivó en caos tras la activación del protocolo antipiquetes a las 16:00. Las fuerzas de seguridad emplearon gases lacrimógenos, balas de goma y camiones hidrantes para dispersar a los asistentes. La ministra, Bullrich, una de las representantes más contundentes del gobierno ultraderechista de Javier Milei, justificó las medidas al citar advertencias previas sobre “acciones contundentes” contra bloqueos.
Fotógrafo con fractura de cráneo y jubilada de 87 años, entre los lesionados por represión
El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) reportó “más de 60 detenciones arbitrarias”, incluyendo a un fotógrafo con fractura de cráneo y a Beatriz, una jubilada de 87 años con traumatismos. Además, señalaron la presencia de menores afectados por gases. Por su parte, la CTA Autónoma identificó a 16 detenidos, entre ellos activistas y simpatizantes de clubes deportivos.
Las imágenes televisivas mostraron múltiples intervenciones policiales. Un hombre golpeando un camión hidrante fue el primer detenido, seguido por una mujer cerca del Senado y otro individuo en la Plaza de los Dos Congresos. Testigos relataron que los agentes no explicaron los motivos de las detenciones, aumentando la tensión.
Quien apoya esto no es mi adversario, es mi enemigo pic.twitter.com/5P19nNU0JR
— Dante López Foresi (@DanteForesi) March 12, 2025
Bullrich celebró la violencia policial
Horas antes, Bullrich había anticipado la aplicación del protocolo antipiquetes y la posibilidad de restricciones administrativas para asistir a eventos deportivos. El Ministerio de Seguridad emitió un comunicado advirtiendo sanciones a quienes “alteraran el orden público”. Estas declaraciones generaron críticas por considerar la medida como una criminalización de la protesta social.
Mientras tanto, los heridos fueron distribuidos en cinco hospitales: nueve en el Ramos Mejía, seis en el Argerich, tres en el Santa Lucía, y uno en el Durand y el Álvarez, respectivamente. Médicos del Ramos Mejía confirmaron que uno de los pacientes con trauma craneano podría requerir cirugía de emergencia.
En declaraciones dadas a la prensa, la ministra Bullrich dijo que estaban “ganando” tras esta jornada sangrienta, y aseguró que el periodista -que tiene trauma de cráneo y pérdida de masa encefálica- es “un militante kirchnerista”, lo cual, a su entender, habilitó la agresión.
Libertarios a los golpes entre ellos: caos adentro del Congreso argentino
Este episodio tiene raíces en abril, cuando Pagano asumió la comisión pese a la oposición de Menem y Karina Milei. Aquel hecho derivó en la expulsión de Zago del bloque libertario y en la hospitalización de Pagano por estrés. La falta de resolución sobre su legitimidad mantuvo la comisión en un vacío legal hasta el nuevo escándalo. Durante la sesión, otro incidente involucró a la diputada Rocío Bonacci, quien lanzó un vaso de agua a Celeste Ponce tras ser increpada. Además, Cristian Ritondo y Eduardo Toniolli estuvieron a punto de llegar a las manos, reflejando la polarización en el hemiciclo.
«Vengan, zurdos», grita la Policía durante la represión (que se extiende hasta las veredas). Demostrando que los gases y palos no son porque los manifestantes supuestamente cometieron un delito, sino porque no piensan como al Gobierno le gusta. pic.twitter.com/qF8zALjDqP
— Noe Barral Grigera (@nbg__) March 12, 2025
La jornada combinó represión callejera y caos institucional, evidenciando la fractura política argentina. Mientras organizaciones sociales exigen investigar los excesos policiales, el oficialismo defiende su estrategia de “mano dura”. En el Legislativo, la pulseada por controlar comisiones investigadoras profundiza la grieta entre bloques.
Expertos en derecho constitucional advierten que estos hechos podrían afectar la gobernabilidad, especialmente con proyectos clave en debate. La sociedad, por su parte, observa con preocupación cómo la violencia se instala tanto en las calles como en las instituciones representativas.
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