Mercado Pago presta dinero hasta con 1.370% de interés y la morosidad se dispara al 8,7% en Argentina
Los créditos de Mercado Pago en Argentina alcanzan a 6,3 millones de usuarios, con una tasa efectiva que en algunos perfiles supera el 860% anual.

El crédito digital en Argentina tiene un nombre propio: Mercado Pago. La fintech controlada por Marcos Galperín prestó durante 2025 a 6,3 millones de usuarios, lo que equivale al 14% de la población total del país. Ese universo de clientes recibió 21 millones de préstamos, con un promedio de 3,3 operaciones por persona, frente a las 3,0 que registraba en diciembre de 2024.
El volumen del negocio es abismal. La cartera total en el país asciende a **US$1.100 millones**, el 12% del total global de la compañía. Brasil lidera con US$7.900 millones y México le sigue con US$3.600 millones. En Argentina, 205.000 de esos prestatarios son pymes, más del doble que el año anterior cuando apenas llegaban a 104.000. El resto son personas físicas que recurren a este financiamiento por necesidad, no por conveniencia.
El punto que despierta la polémica está en las tasas. Según un relevamiento de iProfesional, para algunos perfiles de usuario la tasa nominal anual llega al 249%, con una tasa efectiva anual del 860,83% y un costo financiero total que escala al 1.370,28%. Para ponerlo en términos concretos: un préstamo de $100.000** termina devolviéndose en **$194.436, un interés cercano al 95% en ese escenario puntual.
Mercado Pago promociona estos créditos con campañas publicitarias de alto impacto, incluyendo una reciente con el piloto Franco Colapinto. Pero el marketing no borra el dato de fondo: el costo del dinero es elevado para el segmento que menos margen financiero tiene.
Por qué estas tasas no son ilegales: el vacío que habilita el negocio
El marco legal argentino no establece un tope general para las tasas de interés. El Banco Central exige que se informe con claridad el costo financiero total y la tasa efectiva anual, y la Ley de Defensa del Consumidor obliga a que esa información sea comprensible. Pero no hay un límite previo fijado por ley o por el BCRA que restrinja de manera uniforme el costo del crédito en este tipo de operaciones.
El control sobre tasas excesivas es posterior y judicial. Un juez puede revisar el contrato si lo considera abusivo, pero esa instancia llega después de que la deuda está contraída. Como señala la nota de El Entre Ríos, “un crédito puede tener un costo elevado y aun así no ser ilegal en sí mismo”. El problema no está en la validez del contrato, sino en el impacto económico que genera en quien lo toma.
El perfil del deudor no es el de un especulador financiero. Quien recurre a un préstamo de Mercado Pago lo hace porque el alquiler vence, la tarjeta está al límite o el ingreso del mes no alcanza. La urgencia desplaza cualquier cálculo racional sobre el costo financiero total. La necesidad inmediata gana.
La morosidad se dispara: el espejo de un problema estructural
El impacto de estas tasas tiene un correlato directo en el comportamiento de pago. Según un informe de JP Morgan citado por múltiples medios, la morosidad de los créditos de Mercado Pago en Argentina saltó del 1,8% al 8,7% durante 2025. El nivel de incumplimiento se multiplicó casi por cinco en apenas doce meses.
El propio informe de JP Morgan atribuye el alza a dos factores: tasas de interés más altas y una desaceleración en el otorgamiento de nuevos préstamos. Se suma un fuerte incremento de las tasas durante el cuarto trimestre de 2025 que encareció el refinanciamiento de deudas existentes.
Aun así, la mora de Mercado Pago (8,7%) sigue siendo menor a la de Brasil (11%). Pero el dato relevante no es tanto la comparación con otros mercados sino la velocidad del deterioro. En un año, la irregularidad pasó de ser marginal a convertirse en un problema de magnitud.
Un relevamiento privado con datos a diciembre de 2025 muestra el mapa completo del sector. Tarjeta Naranja registró la mora más alta entre los emisores tradicionales con un 35,7%. Entre los bancos digitales, Banco del Sol cerró el año con 6,2%, Ualá con 8,7% y Banco Columbia con 7,4%. Lo llamativo del caso Mercado Pago, según analistas consultados por iProUP, no es el nivel comparado sino el ritmo: la mora casi se triplicó en un año partiendo de una situación notablemente más sana.
La empresa, consultada por ese medio, sostuvo que “ante una situación de mora, buscamos mantener una comunicación proactiva a través de múltiples canales y ofrecer herramientas que faciliten la regularización de la deuda”. El objetivo declarado es que el usuario pueda sanear su situación y volver a acceder a financiamiento en el futuro.
🔴 | Denuncias en redes sociales sobre Mercado Pago. Contactarían a familiares y contactos del celular de clientes en mora.
Usuarios denuncian que Mercado Pago y agencias vinculadas se comunican con familiares y contactos de personas en situación de mora para gestionar el cobro… //t.co/GYpKYB2wif pic.twitter.com/qTNcKitLRL
— El Portavoz Argentino 🇦🇷 (@ElPortavozARG) August 2, 2026
El negocio paralelo: fideicomisos y venta de cartera
En paralelo al deterioro de la cartera, la compañía profundizó su estrategia de financiamiento en el mercado de capitales. Durante 2025, Mercado Pago colocó doce fideicomisos financieros por más de $1,18 billones**, captando más de **$926.000 millones en el proceso. Además, cerró con el BIND el primer programa de venta de cartera del país por más de $150.000 millones.
La lógica es clara: el negocio no está solo en cobrar intereses a los deudores sino en transformar esos créditos en activos financieros que se negocian en el mercado. La venta de cartera permite a la compañía desprenderse del riesgo de cobranza y recuperar liquidez para seguir prestando.
Ese mecanismo funciona mientras la cartera tenga valor. Pero la morosidad creciente pone presión sobre el precio de esos activos. Si el incumplimiento sigue aumentando, el valor de los fideicomisos se ajusta a la baja y el costo de fondeo se encarece. Es el círculo virtuoso del negocio cuando funciona bien y el círculo vicioso cuando empieza a tambalear.
La respuesta regulatoria: un proyecto de ley en el horizonte
Frente a las denuncias por incumplimientos y el crecimiento explosivo del crédito digital, el oficialismo envió una iniciativa legislativa que propone restricciones e impone requisitos adicionales para este tipo de financiamiento. El contenido exacto del proyecto no está cerrado, pero el debate ya está instalado.
El combo que genera preocupación en los reguladores es contundente: tasas efectivas que superan el 800-1.300% anual en ciertos perfiles, la ausencia de un tope legal previo y el perfil de quien toma estos créditos. Personas sin margen financiero que ese mes no tienen otra alternativa.
El problema, como señalan los analistas en iProUP, no sería de sobreendeudamiento estructural sino de tasas de interés que superan la inflación mientras los salarios no acompañan. La cuestión es si el mercado puede autorregularse o si hace falta una intervención estatal que ponga un límite.
Mercado Pago no es la única fintech que opera en este terreno, pero sí la de mayor tamaño. Su capacidad de llegar a millones de usuarios con un clic la convierte en el actor más visible de un negocio que crece mientras la economía real muestra signos de fragilidad.
La nota que el periodista debe firmar tiene que reflejar esa tensión entre la necesidad del usuario, la lógica del negocio y la ausencia de reglas claras. El crédito digital llegó para quedarse. La discusión es a qué costo y para quién
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