elite quality index 2026

La “calidad de la élite” uruguaya es superior a la de Argentina, Brasil y Paraguay, según un estudio

El EQx 2026 evalúa 151 países con 148 indicadores. Según el informe, las élites uruguayas están muy por encima del promedio regional, mientras que las argentinas se desploman en la lista.

Foto con fines meramente ilustrativos
Foto con fines meramente ilustrativos

El Elite Quality Index (EQx) 2026, elaborado por la Universidad de Saint Gallen en Suiza, acaba de publicar su séptima edición anual. El ranking evalúa a 151 países a partir de 148 indicadores y busca responder una pregunta clave: ¿las élites de un país crean valor para toda la sociedad o extraen valor para sí mismas?

En la cima del mundo aparece Singapur, que mantiene el primer puesto. Estados Unidos consolida el segundo lugar, impulsado por su liderazgo en inteligencia artificial y tecnología. Japón asciende al tercero, Suiza cae al cuarto y Corea del Sur se mantiene firme en el sexto.

Pero el gran salto de esta edición lo da China: El gigante asiático, a punta de su versión funcional de comunismo con economía de mercado, del puesto 19 al 11, y se convierte en la única economía no avanzada entre los veinte primeros.

¿Qué define a una élite de “calidad”?

La metáfora que utiliza el equipo de Saint Gallen es precisa: “Imagina la economía como una tarta. Las élites de baja calidad aumentan su porción a expensas de los no-élites. Las élites de alta calidad hacen crecer toda la tarta para todos.”

El índice no mide cuánto poder tienen las élites, sino cómo lo usan. Para eso desagrega el resultado en cuatro grandes áreas: poder político, poder económico, valor económico y valor del capital. Una élite de alta calidad invierte en innovación, infraestructura y capital humano. Una de baja calidad se dedica a la búsqueda de rentas, privilegios, monopolios y transferencias que benefician a un grupo reducido.

El informe de 2026 subraya que, para países de ingresos medios o bajos, la calidad de las élites es uno de los mejores predictores de crecimiento económico futuro.

Uruguay, el segundo mejor de Sudamérica

Uruguay aparece en el puesto 47 del ranking global. Es el segundo país mejor posicionado de Sudamérica, solo por detrás de Chile (puesto 32). Panamá (34) también supera a Uruguay, pero en el Cono Sur el dato es claro: las élites uruguayas están muy por encima del promedio regional.

El país lleva dos años consecutivos de mejora en su puntuación. Según los datos del EQx, Uruguay obtuvo 54,2 puntos en la edición anterior y la tendencia se mantiene al alza. Esto sugiere que sus élites están avanzando en la dirección correcta: generando valor en lugar de extraerlo.

El informe no detalla las debilidades específicas de Uruguay en esta edición, pero su posición 47 lo sitúa en un segmento de calidad media-alta a nivel mundial. Es un desempeño consistente con otros rankings que ubican a Uruguay como líder en calidad de vida en América Latina durante 2026.

Argentina: el desplome que preocupa a los analistas

Argentina ocupa el puesto 104, con una caída de 18 posiciones respecto a 2025. En solo tres años pasó del puesto 70 al 104. Es el país con el deterioro más acelerado de la región.

Lo más revelador es la brecha interna que muestra el índice. Argentina tiene un poder político relativamente alto (puesto 39) y un poder económico también aceptable (puesto 60). Pero su capacidad para convertir ese poder en valor económico real es muy baja (puesto 128), y la creación de valor a partir del capital existente es aún peor (puesto 142).

El diagnóstico del EQx 2026 es duro: “La economía argentina no logra convertir su razonable volumen de poder en valor económico.” El informe señala debilidades críticas en inflación (puesto 130), deflactor del PBI (146) y formación bruta de capital (126). En otras palabras, las élites argentinas extraen valor, pero lo hacen a un costo altísimo para el conjunto de la sociedad.

Brasil mejora, pero su modelo sigue siendo extractivista

Brasil ocupa el puesto 54 y es uno de los países que más sube en la edición 2026: 18 posiciones arriba respecto al año anterior. Sin embargo, el informe no es complaciente con el gigante sudamericano.

“La elite brasileña”, dice el documento, “revelando un país dominado por modelos de negocio extractivistas. Sigue lucrando con intereses altos, subsidios, privilegios regulatorios y renuncias fiscales.”

Brasil es clasificado como un país de élites de calidad media, pero con una fuerte tendencia a la extracción de valor. El desafío para los próximos años es romper con la lógica histórica de protección de privilegios y abrir espacio a la innovación productiva.

Comparativa regional: tres modelos, tres resultados

La tabla de posiciones en el Cono Sur es elocuente:

  • Chile: puesto 32
  • Uruguay: puesto 47
  • Brasil: puesto 54
  • Argentina: puesto 104
  • Paraguay: puesto 86

Uruguay se destaca no solo por su posición absoluta, sino por la tendencia. Mientras Argentina se derrumba y Brasil mejora, pero desde una base extractivista, Uruguay consolida una trayectoria ascendente que lo acerca a los estándares de Chile, el mejor evaluado de la región.

El EQx 2026 no deja espacio para interpretaciones complacientes. La calidad de las élites no es un concepto abstracto. Se traduce en inflación, en inversión, en salarios reales y en la capacidad de un país para enfrentar desafíos como el cambio climático, la inteligencia artificial o la inclusión social.

Uruguay, con su puesto 47, demuestra que es posible construir élites que generen valor. Argentina, con su puesto 104, muestra el costo de no hacerlo. Y Brasil, en el 54, está en un punto intermedio que exige una transformación profunda de sus modelos de negocio. El mensaje del índice es claro: las élites no son un destino, son una elección.

Carlos Loría
Carlos Loría
Leé más de Carlos Loría

Te puede interesar

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje