Tensión sindical y conflictos con la constructora
Este anuncio se da en el marco de meses de tensión sindical en torno a la obra. En enero se conocieron denuncias sobre las condiciones de trabajadores extranjeros —de nacionalidad peruana— empleados por una empresa subcontratada, con un caso que llegó a la policía de Maldonado por presuntos encierros al finalizar la jornada. En abril, una asamblea del SUNCA vinculada a despidos en el proyecto derivó en incidentes entre corrientes internas del propio sindicato.
El conflicto se formalizó en junio, cuando el SUNCA se declaró en conflicto con Criba —la constructora a cargo de la obra— por lo que calificó de irregularidades. El secretario general del sindicato en Maldonado, Michael Pistone, había señalado en ese momento que la empresa cesó a 14 albañiles argumentando avance de obra, pero que de inmediato incorporó nuevo personal para las mismas tareas, lo que a su entender dejaba en evidencia que ese avance no existía.
A los ceses se sumaron cuestionamientos por subcontratos que, según el gremio, no respetaban el convenio colectivo, diferencias salariales y categorías mal aplicadas, además de un episodio de tensión con forcejeos durante una asamblea informativa.
Ya en julio, el conflicto se entrelazó con la negociación de los Consejos de Salarios del sector construcción a nivel nacional. Tras una movilización frente a la obra, Criba envió a más de 120 trabajadores del hormigón al seguro de desempleo, medida que el sindicato cuestionó por no haber sido informada previamente y por incumplir el protocolo de preconflicto acordado. En las semanas siguientes, la empresa amplió esos envíos a unos 150 obreros más, en un cuadro que —según la Coordinadora de la Industria de la Construcción del Este— ya afectó a unos 500 trabajadores de la construcción en la zona.
Desde la constructora, un directivo de Criba en Uruguay sostuvo que no se trata de un conflicto entre la empresa y sus trabajadores, sino de un conflicto sectorial que excede a la obra puntual, aunque admitió que en Cipriani la actividad sindical fue más intensa que en otros proyectos de la compañía.
Argumentó que los cortes reiterados en las tareas de hormigonado —que por razones técnicas no admiten interrupciones frecuentes— volvieron inviable sostener la dotación completa de personal, y advirtió además sobre el impacto de este clima en la percepción de los inversores, en un contexto en que Punta del Este compite por captar capitales con otros destinos como Miami.
Con la confirmación oficial de la postergación, el proyecto que iba a convertirse en uno de los emprendimientos hoteleros de mayor magnitud del país queda ahora con la mira puesta en la temporada 2027-2028, en medio de una relación aún no resuelta entre el grupo inversor, la constructora, el sindicato y la cadena de subcontratistas que participan de la obra.

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