Gerardo Sotelo niega el genocidio palestino y la hambruna con un mapa falso hecho con IA
El legislador derechista aseguró que no hay “ni hambruna ni genocidio” y que se trata de “un relato infame a la altura del cinismo islamoizquierdista”. Gran parte de los datos que mostró son falsos o engañosos.

“Se acabó definitivamente la mentira: no hay hambre en Gaza y nunca hubo hambre en Gaza”, dice un posteo viral en X (antes Twitter) de una cuenta anónima llamada @plexableOK. “Los datos son irrefutables: provienen de un organismo antisionista como la ONU”, agrega la publicación que muestra una foto en la que, supuestamente, se ve un mapa hecho con inteligencia artificial (con errores cartográficos, claramente) con supuestos datos sobre desnutrición infantil.
Pero esta cuenta anónima va más allá con la narrativa: “Un nuevo estudio encargado por UNICEF muestra que la situación nutricional en la Franja de Gaza, contrariamente a toda la propaganda, es actualmente mejor que en todos los países árabes vecinos e incluso mejor que en algunos países de Europa”.
El representante nacional por el Partido Independiente, Gerardo Sotelo, replicó el posteo y lo dio como cierto. “Ni hambruna ni genocidio. Una guerra, cruel, trágica (como todas) y desigual, desatada tras la decisión de Hamás de entrar en Israel a masacrar gente. Incluyendo, mujeres embarazadas, ancianos y bebés”, manifestó en X.
Y añade: “Ni hambruna ni genocidio. Un relato infame, a la altura del cinismo islamoizquierdista”.
Ni hambruna ni genocidio. Una guerra, cruel, trágica (como todas) y desigual, desatada tras la decisión de Hamás de entrar en Israel a masacrar gente. Incluyendo, mujeres embarazadas, ancianos y bebés. NI hambruna ni genocidio. Un relato infame, a la altura del cinismo… //t.co/DAbAaT0tvB
— Gerardo Sotelo (@Cybertario) August 8, 2026
¿Qué tan ciertos son los datos mostrados por Sotelo?
Hicimos una verificación cruzada de datos con fuentes primarias, entre las que se incluyeron varios boletines de la UNICEF, la Organización Mundial de la Salud (OMS), Save the Children, Médicos sin Fronteras (MSF) y el Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC), y hay resultados mixtos que muestran que una parte de lo afirmado en el posteo es falso o engañoso.
El problema central está en el dato de Gaza (1,3%). Encontré esa cifra exacta: 1,3% de desnutrición aguda aparece en los informes Estimaciones Conjuntas de Malnutrición Infantil 2023 (JME, elaborado en conjunto por UNICEF, OMS y el Banco Mundial), donde ubica a “Palestina” entre las prevalencias más bajas de los Estados árabes, junto a Jordania y Líbano.
El problema es que esa cifra corresponde a 2020, antes de la guerra actual —la propia FAO aclara que los datos de “Palestina” en esos informes reflejan la situación previa al conflicto de 2023— y además es de Palestina en su conjunto (Cisjordania más Gaza), no de Gaza específicamente.
Es decir, para crear la imagen hecha con IA probablemente tomaron y manipularon una cifra real pero antigua y de otro territorio, y la presentaron como si fuera el dato actual de Gaza. Eso es engañoso independientemente de qué lado del debate se tome, porque no refleja ninguna medición reciente de la Franja.
Sobre la situación actual en Gaza hay, de hecho, dos relatos en pugna que se pueden contrastar. Por un lado, el monitoreo continuo del IPC, UNICEF y Save the Children desde 2023 describe una crisis severa y sostenida: en agosto de 2025 UNICEF registró que uno de cada cinco niños en Ciudad de Gaza fue diagnosticado con desnutrición aguda, con un 13,5% de los niños evaluados identificados como agudamente desnutridos ese mes, y el IPC proyectó decenas de miles de casos adicionales para 2026.
Por otro lado, una encuesta encargada por UNICEF y publicada en julio de 2026 —muy citada por la Cancillería israelí— concluye que la desnutrición aguda en Gaza está entre 0,2% y 0,8%, comparable o inferior a los niveles previos a la guerra. Esta segunda cifra es políticamente controvertida y se usa activamente en la disputa narrativa sobre si existe o no una hambruna en Gaza.
Pero lo cierto es que ninguna de las dos coincide con el 1,3% del gráfico: ese número no representa ni la visión de crisis aguda ni la visión de “mejora”, sino simplemente un dato reciclado de 2020 y utilizado con intenciones propagandísticas.
Los datos de los otros países del mapa IA
En cuanto al resto de los países, la consistencia es parcial. Yemen (16,8%) coincide casi exactamente con el JME más reciente. Siria (12,2%) es consistente con cifras citadas de “más del 12%” en fuentes recientes.
Jordania, en cambio, muestra una discrepancia notable: el gráfico marca 2,3%, pero el JME 2023 ubica a Jordania en 0,6%. Líbano (1,3%) está razonablemente cerca del 1,4% del JME 2023.
Por su parte Sudán (17,7%) no tiene un respaldo claro en las fuentes que encontré: un estudio nacional reciente marca 13,6%, mientras que zonas de guerra activa como Darfur muestran cifras de emergencia mucho más altas, hasta 35% en evaluaciones puntuales de MSF; el 17,7% podría venir de otra fuente que ha sido imposible de verificar.
Para Turquía, Irán, Irak, Arabia Saudita y Egipto no se encontraron discrepancias evidentes, pero tampoco se pudo confirmar cada cifra puntual contra el JME más reciente en esta búsqueda.
Organismos internacionales confirman que Gaza está en estado de hambruna
La declaratoria de hambruna más reciente fue el 22 de agosto de 2025, cuando el IPC declaró oficialmente la hambruna en la gobernación de Gaza y sus alrededores —la primera vez que se declaraba una hambruna en Medio Oriente—, con 500.000 personas en condiciones catastróficas y una proyección de que la clasificación se extendería a Deir al-Balah y Khan Younis. Israel rechazó categóricamente esa declaración desde el primer momento.
Con el alto el fuego del 10 de octubre de 2025 y el aumento del ingreso de ayuda humanitaria, el IPC suspendió la clasificación de hambruna en diciembre de 2025, aunque advirtió que la gravedad de la crisis seguía siendo extrema: medio millón de personas continuaban en emergencia alimentaria, la desnutrición aguda se mantenía en niveles “críticos” en la gobernación de Gaza y “graves” en Deir al-Balah y Khan Younis, y el organismo alertó que, si se reanudaban las hostilidades o se cortaba el flujo de ayuda, toda la Franja corría riesgo de volver a entrar en hambruna desde abril de 2026.
Por su parte, Save the Children respaldó el informe IPC y aseguró que, durante 2026, cuatro de cada cinco niños sufren hambruna o desnutrición.
La agencia Reuters también publicó en julio de 2026 que “dos tercios de la población de Gaza podrían enfrentarse a hambre aguda a finales de año a pesar de las mejoras, según el monitor alimentario global”.

Un mapa lleno de alucinaciones y errores geográficos
Volviendo al mapa que compartió Sotelo, verificamos que se trata de una imagen hecha con inteligencia artificial (etiquetada como tal en el posteo de X) y que contiene severas alucinaciones, o sea, respuestas erróneas que las IA aseveran son reales.
En ella, por ejemplo, Egipto carece de la península del Sinaí y de los golfos de Suez y Aqaba, al tiempo que la conexión entre África y Asia está deformada.
Las fronteras de Irak, Siria y Jordania no corresponden con la realidad; Jordania aparece con una forma poligonal totalmente ficticia, y la frontera sur de Irak con Arabia Saudita se muestra como una simple diagonal recta.
Turquía y la región de los estrechos (Bósforo y Dardanelos) están desdibujados e irreconocibles, el Golfo Pérsico desaparece casi por completo en el extremo este, y la isla de Chipre tiene una silueta totalmente distorsionada.
Por último, la Franja de Gaza aparece como un punto aislado fuera de su posición geográfica real en la costa mediterránea entre Egipto e Israel.
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