Ediles de Canelones aprobaron el gigantesco “Proyecto Giannattasio” que concentrará 1.000 viviendas
El desarrollo inmobiliario fue aprobado por la Junta Departamental de Canelones y demandará una inversión de 100 millones de dólares. Las obras podrían comenzar antes de fin de año y generarán 500 puestos de trabajo.

Después de cinco años de discusión en el gobierno departamental, la Junta de Canelones dio luz verde al denominado «Proyecto Giannattasio». La iniciativa contó con el respaldo de 27 de los 31 ediles y marca el inicio de una transformación urbana sin precedentes en la costa del departamento.
El proyecto se levantará en un predio de siete hectáreas ubicado en el kilómetro 27,5 de la avenida Giannattasio. Ese terreno, que durante años fue un monte inundable, tiene una historia particular. En 2001, el Banco Hipotecario lo cedió a la constructora Fernando Barboni S.A. para construir 76 viviendas. La crisis de 2002 frenó las obras y un año después el BHU constató la ausencia de materiales. En abril de 2005 los contratos se rescindieron definitivamente y el paisaje quedó marcado por estructuras inconclusas durante más de dos décadas.
El proyecto actual prevé la construcción de 1.042 viviendas distribuidas en 21 edificios. La distribución incluye 272 apartamentos de un dormitorio, 658 de dos dormitorios y 156 de tres dormitorios, acompañados por 1.086 plazas de estacionamiento. El plazo estimado de obra es de nueve años y la inversión total asciende a 100 millones de dólares.
Los arquitectos Carlos Ott y Carlos Ponce de León son los autores del diseño. Ponce de León explicó a la Junta que la propuesta es «un poco disruptiva en cuanto a la altura» y que desde el principio buscaron un diseño escalonado, distinto a lo que pedía la normativa —que exigía una altura uniforme—, con el objetivo de liberar más suelo e incorporar mayor cantidad de espacios verdes.
El diseño escalonado ubica los edificios más bajos al fondo del predio, sobre el complejo de viviendas Pinasol, mientras que las torres más altas —de 12 pisos, con una de 13— se levantan sobre la avenida Giannattasio. Según explicaron los arquitectos, esta distribución no aumentó la densidad del complejo, sino que redistribuyó la altura. El factor de ocupación del suelo es del 25%, lo que garantiza una amplia presencia de espacios verdes. La Intendencia acordó con los desarrolladores destinar un área para cancha de fútbol y otras instalaciones deportivas.
La gestión del proyecto y los plazos de construcción
La Agencia Nacional de Vivienda lideró el relanzamiento del proyecto, que implica la culminación de una obra inconclusa en el km 27.500 de la avenida Giannattasio, ahora reconvertida para albergar más de 1.150 viviendas. En febrero de 2024 se firmó el memorándum de entendimiento bajo la presidencia de Luis Lacalle Pou.
A principios de 2025, el anterior directorio de la ANV firmó el Acuerdo Marco para la compraventa del terreno por 21,3 millones de unidades indexadas —equivalente a unos 3,4 millones de dólares— y la entrega a futuro de 27 apartamentos a favor de la ANV por parte del Consorcio Giannattasio. La construcción estará a cargo de las empresas Cujó y HMR Desarrollos.
El arquitecto Carlos Ott indicó que se demolerá todo lo existente actualmente en la zona y que habrá una inversión importante en infraestructura sanitaria antes de comenzar la construcción. Estimó que las obras podrían comenzar antes de fin de año y que el proceso total llevará alrededor de seis años.
Las voces en contra y los cuestionamientos técnicos
El camino hacia la aprobación no estuvo exento de controversias. La bancada frenteamplista en la Junta tuvo resistencias internas respecto al proyecto, en particular por las excepciones de altura solicitadas para una zona de balneario sin construcciones en altura previa. La Intendencia de Canelones llegó a pedirles a los desarrolladores que redujeran la altura de las torres más altas sobre la avenida.
Más allá del debate estético, también hubo señales de alerta desde el punto de vista de la infraestructura. Una investigación de M24 Radio reveló que el proyecto fue firmado sin contar con una postura formal de OSE ni con un estudio de impacto ambiental.
El propio arquitecto Ponce de León fue transparente al respecto: señaló ante la Junta que el aval del cuerpo deliberativo «no asegura nada» por sí solo, dado que a partir de esa aprobación disparan todos los estudios de detalle a nivel urbano, de asoleamiento, de movilidad, hídricos y los procedimientos ante OSE y el Ministerio de Vivienda.
El proyecto Giannattasio es uno de los desarrollos inmobiliarios más ambiciosos de la costa de Canelones en las últimas décadas. Su aprobación, con un amplio respaldo político, abre ahora una etapa de definiciones técnicas que determinarán su viabilidad final. Los próximos meses serán clave para conocer los resultados de los estudios de impacto y las gestiones ante los organismos competentes.
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