economía doméstica

Cómo creció 0,9% la economía uruguaya en el primer trimestre de 2026 pese a la sequía y qué sectores lo impulsaron

El Banco Central destacó el desempeño de transporte, comercio y servicios financieros, mientras la sequía hundió 3,7% al sector agropecuario.

Foto de archivo
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El Banco Central del Uruguay (BCU) divulgó este lunes el informe de Cuentas Nacionales correspondiente al primer trimestre de 2026. La cifra principal: el Producto Interno Bruto (PIB) creció 0,9% interanual frente a enero-marzo de 2025.

Ese dato implica una clara aceleración. En el cuarto trimestre de 2025, la expansión interanual había sido de apenas 0,1%.

En la medición desestacionalizada —que compara este trimestre con el inmediato anterior— el avance fue del 0,8%. Ambos indicadores superaron las expectativas de los analistas, que anticipaban un impacto más severo por la sequía.

El propio BCU reconoció el efecto climático. El informe señala: “Desde el enfoque de la producción, se destaca el crecimiento de las actividades de Transporte y almacenamiento, Información y Comunicaciones, Comercio, Alojamiento y Suministro de comidas y bebidas y Servicios financieros, parcialmente contrarrestado por el menor desempeño de las actividades Agropecuario, Pesca y Minería y Construcción”.

El sector agropecuario, pesca y minería cayó 3,7% interanual. El banco central lo atribuyó a “el desempeño negativo de la actividad agrícola y, en menor medida, de la actividad pecuaria”, con la cosecha de soja como uno de los cultivos más afectados por la falta de lluvias.

En el frente de la demanda, el panorama fue mixto pero con señales positivas. El BCU detalló: “Desde el enfoque de la demanda, se registró un incremento tanto de la demanda interna como de la demanda externa. En lo referente a la demanda interna, se produjo un crecimiento del Gasto de Consumo Final, tanto por el mayor Gasto de Consumo Final de Hogares como por el mayor Gasto de Consumo Final del Gobierno”.

Sin embargo, la inversión sigue siendo el talón de Aquiles. La Formación Bruta de Capital se redujo por la contracción de la Formación Bruta de Capital Fijo y una mayor desacumulación de existencias en el trimestre. Esto sugiere que las empresas aún dudan en expandir su capacidad productiva.

El contexto de 2025 ayuda a entender las proyecciones actuales. Ese año la economía uruguaya creció en promedio 1,8%, por debajo del 2,6% que había estimado el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en la ley de Presupuesto.

Esa diferencia llevó al MEF a revisar a la baja su proyección de crecimiento del PIB para 2026: de 2,2% a 1,6%.

El ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, dijo meses atrás: “Avizoramos un escenario de crecimiento económico para este año, tal vez un poco más moderado al que esperábamos hace unos meses, pero un crecimiento económico al fin, lo que nos va a permitir cumplir con nuestra programación macroeconómica y nuestros objetivos de gobierno”.

Para los responsables de política económica, el dato del primer trimestre confirma que la actividad está en una senda de aceleración, aunque aún frágil. La sequía no logró descarrilar el crecimiento, pero los sectores más expuestos al clima pagaron el precio.

Los analistas privados, por su parte, ya comenzaron a ajustar al alza sus previsiones de inflación para 2026, aunque mantienen cautela sobre el ritmo de recuperación de la inversión. El comportamiento de la Formación Bruta de Capital Fijo en los próximos dos trimestres será clave para determinar si el 1,6% proyectado por el MEF es alcanzable.

Lo que el informe del BCU deja claro es que Uruguay creció más de lo esperado en los primeros tres meses del año. Y lo hizo sin depender del campo, que cayó, sino del comercio, los servicios financieros y el transporte. Esa reconfiguración sectorial, si se consolida, podría cambiar la estructura del crecimiento en lo que resta de 2026.

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