Heróicos: Cabo Verde le sacó un empate 0-0 a España
La Roja dominó con el 74% de posesión, pero no pudo romper el bloque africano en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta.

Nadie esperaba que el debut de España en el Mundial 2026 terminara así. Con más de las tres cuartas partes del balón, con Pedri, Rodri y Gavi moviendo el juego desde el mediocampo, con Lamine Yamal y Ferran Torres amenazando en bandas, la selección de Luis de la Fuente se marchó del Mercedes-Benz Stadium de Atlanta con un punto que sabe a poco. Enfrente, Cabo Verde —debutante absoluta en una Copa del Mundo— se fue con uno que sabe a título.
El 0-0 fue justo. No porque España no haya intentado, sino porque intentar no es suficiente cuando falta el último pase, cuando el remate sale desviado, cuando el portero rival parece tener siete brazos. Vozinha fue la gran figura del partido: seguro, contundente, con reflejos que le negaron el gol a una selección que acumuló 23 remates sin encontrar el fondo de la red.
Un muro con camiseta azul
Cabo Verde no vino a jugar. Vino a no perder, que no es lo mismo y en el fútbol moderno tiene tanto mérito como cualquier otra cosa. Los tiburones azules se cerraron en bloque bajo, dejaron a España circular el balón por los costados y aguantaron cada oleada con disciplina táctica. Cuando recuperaban, salían rápido en transición y en más de una ocasión pusieron nervioso a Unai Simón, que no esperaba verse tan exigido.
El conjunto africano, clasificado por primera vez en su historia para un Mundial, se fue del campo entre los aplausos de su propia hinchada y con la conciencia de haber hecho algo que ningún equipo de ese país había hecho antes: arrancarle un punto a uno de los favoritos al título.
España, mucho balón y pocas ideas
El problema de La Roja no fue la actitud ni el esfuerzo. Fue la creatividad. En los metros finales, donde los partidos se ganan, España apareció lenta, predecible y sin el desborde que la caracterizó en la Eurocopa 2024. Gavi no encontró espacios. Oyarzabal llegó tarde a las jugadas. Ferran Torres desapareció en los momentos clave. Y Lamine Yamal, que en otros partidos resuelve solo, tampoco pudo con una defensa que lo esperaba con cinco hombres cada vez que tocaba el balón.
Luis de la Fuente salió a calmar las aguas en la rueda de prensa. Habló de «siete partidos por delante», de la dificultad de los debuts, de que faltó «finura y frescura» en la definición. Nada que no se haya dicho antes en situaciones similares, pero la tranquilidad del técnico chocó con la preocupación visible en las caras de sus jugadores al final del partido.
El grupo se complica
En el Grupo H también están Uruguay y Arabia Saudí, que se enfrentaron más tarde en la jornada. Para España, el empate no es un drama matemático —todavía tiene margen para clasificarse— pero sí es una señal de alerta. En este Mundial, con 48 selecciones y grupos de cuatro equipos, los márgenes son estrechos y los errores se pagan caro.
Cabo Verde, en cambio, arranca con un punto histórico y con la moral por las nubes. Para ellos, Atlanta fue el escenario de algo que contarán durante décadas.
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