AFINANDO LA PUNTA DEL LÁPIZ

Todo sobre el acuerdo Mercosur-UE que podría cambiar el comercio mundial

El acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) lleva más de dos décadas en negociación y, finalmente, podría estar cerca de concretarse. El canciller uruguayo, Mario Lubetkin, confirmó que la ratificación definitiva podría cerrarse en diciembre de 2025, coincidiendo con el final de la presidencia pro tempore de Brasil en el bloque. Además, se anunció que en septiembre se firmará el tratado con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), integrada por Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza. Sin embargo, detrás de las celebraciones hay cláusulas polémicas, tensiones internas y resistencia política que ponen en duda el futuro del acuerdo.

Imagen del puerto de Santos, en São Paulo.
Imagen del puerto de Santos, en São Paulo.

Mario Lubetkin informó que el comisario europeo de Comercio, Maroš Šefčovič, comunicó el inicio del proceso de ratificación definitiva del acuerdo alcanzado en Montevideo en diciembre de 2024. El mecanismo implica que tanto el Parlamento Europeo como el Consejo de Europa aprueben el texto. “Es la primera señal para la concreción”, señaló el canciller, quien subrayó que el objetivo es cerrar la etapa institucional en Europa antes de fin de año. Posteriormente, los países miembros del Mercosur deberán avanzar en sus ratificaciones nacionales.

El jerarca destacó que se trata del acuerdo más importante entre la UE y el Mercosur en los últimos 20 años, con un potencial significativo para incrementar el comercio, atraer inversiones y generar empleo en la región.

Tensiones en Europa y la cláusula de salvaguardia

Lubetkin indicó que dentro de la UE persisten debates políticos, especialmente por la resistencia de algunos países frente a la apertura comercial. En ese marco, las autoridades europeas activaron una cláusula de salvaguardia bilateral y un mecanismo de apoyo de 6.000 millones de euros para productores rurales europeos.

El acuerdo entre la UE y el Mercosur incluye también una cláusula de salvaguardia que permite, ante la solicitud de un solo país, suspender el acuerdo. El canciller dijo que la aplicación de la cláusula “es parte del diálogo con los países europeos que no estaban convencidos de que esto sea un buen acuerdo”. El jerarca indicó que el Ministerio de Relaciones Exteriores recibirá dicha “cláusula de salvaguardia” en las próximas horas y verificará que no contradiga en nada el acuerdo general.

Sin embargo, Lubetkin aclaró que estos instrumentos “son cuestiones internas de la Unión Europea” y no modifican lo ya acordado con el Mercosur. “Para nosotros lo único que importa es que el Europarlamento y el Consejo ratifiquen el texto firmado”, remarcó.

Quiénes rechazan el acuerdo UE-Mercosur

Francia ha reiterado desde hace años su oposición a ese proyecto de tratado, que considera una amenaza para su producción de reses, aves, azúcar y biocombustibles, al tiempo que reclama medidas suplementarias de protección. París considera que el texto que consensuó Bruselas con el bloque sudamericano es muy lesivo para algunos sectores de su agricultura, en particular el bovino y el azucarero, porque permite que entren en la Unión Europea productos que no han tenido que cumplir las mismas reglas sanitarias o medioambientales.

Dos sindicatos agrícolas de Francia, FNSEA y JA, aseguraron este miércoles que el acuerdo sigue siendo “tóxico” y pidieron al presidente Emmanuel Macron “expresar públicamente su clara oposición a este acuerdo”. Atendiendo los cuestionamientos del sector agrícola, principalmente de Francia, sobre el acuerdo, la Comisión de la UE propuso complementar el acuerdo comercial con un “acto jurídico que ponga en práctica el capítulo de salvaguardias bilaterales”.

Ratificaciones, bloqueos y presiones políticas

Dado que la celebración del acuerdo general de asociación entre la Unión Europea y el Mercosur requiere la firma de más de 20 parlamentos nacionales –e incluso regionales, como en el caso de Bélgica–, algo que podría llevar hasta cinco años, la Comisión Europea recomendó al Consejo del bloque avanzar en un Acuerdo Comercial Interino.

El acuerdo interino se aprobaría con el consentimiento del Parlamento Europeo y una mayoría cualificada en el Consejo de la UE, correspondiente al 55% de los estados miembros –15 de 27–; en tanto, la minoría para un posible bloqueo requiere los votos de al menos cuatro miembros. En tal sentido, el vicepresidente del gobierno polaco, Władysław Kosiniak-Kamysz, adelantó este miércoles que su país luchará por formar una minoría de bloqueo que impida la ratificación del acuerdo. Para ello, expresó que contaría con el apoyo de Francia y tal vez de Italia, que también podría brindar un “fuerte apoyo”.

La aprobación en el Consejo de la UE permitiría comenzar la implementación del acuerdo de libre comercio una vez que el Mercosur lo apruebe; para ello, los parlamentos de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay deberán ratificarlo. El acuerdo interino sería derogado y sustituido por el Acuerdo de Asociación UE-Mercosur una vez que este último entre en vigor.

Impacto económico y comercial del pacto UE-Mercosur

De concretarse la alianza UE-Mercosur se creará la mayor zona de libre comercio del mundo, y se abrirán las puertas para que la Unión Europea exporte más automóviles, maquinaria, tecnología y bebidas alcohólicas a Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, y se facilitará la entrada de carne, azúcar, arroz, miel o soja latinoamerica al continente europeo, entre una variedad de productos y servicios.

Para la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, “se trata de un acuerdo beneficioso para todas las partes, con ventajas significativas para los consumidores y las empresas” de ambos continentes. El presidente Lula da Silva afirmó este miércoles que la decisión de la Comisión Europea permitirá que el acuerdo se firme este mismo año. “Hasta el final del año, en nuestra presidencia del Mercosur, firmaremos este acuerdo que beneficiará a productores y consumidores del Mercosur y de la Unión Europea”, aseguró el mandatario brasileño en un mensaje publicado en sus redes sociales.

Cabe destacar que el pacto comercial prevé para Uruguay un potencial incremento de hasta el 40% en las exportaciones europeas, especialmente en productos como el vino y el aceite de oliva, y permitirá al Mercosur eliminar los aranceles del 93% de las exportaciones de la UE, mientras los europeos eliminarán la carga arancelaria del 82% de las importaciones.

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