OPP, intendencias y parques tecnológicos firman acuerdo para crear el primer distrito de innovación de Uruguay
Sobre un territorio que ya alberga al Parque Científico y Tecnológico de Pando, Zonamerica y el Parque de las Ciencias, el nuevo marco institucional busca convertir esfuerzos individuales en una política de Estado.

El 8 de junio de 2026, en el salón de actos de la Torre Ejecutiva, la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) y las intendencias de Montevideo y Canelones firmaron un convenio para crear el Distrito de Innovación en el área metropolitana. Del anuncio participaron el director de la OPP, Rodrigo Arim; el intendente de Montevideo, Mario Bergara; y el intendente de Canelones, Francisco Legnani.
También estuvieron presentes Gabriela Schroeder, presidenta del Parque Científico y Tecnológico de Pando; Paola Florio, directora nacional de Ordenamiento Territorial; y Martín Dovat, gerente general de Zonamerica.
El distrito se desarrollará en el triángulo conformado por las rutas 8, 101 y 102. Allí ya conviven espacios logísticos, industriales, científicos, datacenters y el Aeropuerto Internacional de Carrasco. La zona alberga tres polos consolidados: el Parque Científico y Tecnológico de Pando, especializado en ciencias de la vida; Zonamerica, el principal parque de negocios en régimen de zona franca; y el Parque de las Ciencias, donde se encuentran instalaciones de Google y el data center de Antel. A esto se suma la cercanía con la Facultad de Veterinaria, la UTEC y el aeropuerto internacional de Carrasco.
El proyecto no surgió de la noche a la mañana
Dos años atrás, la emprendedora biotecnológica Laura Macció, fundadora de Metabix Biotech, acercó una propuesta de distrito de innovación enfocado en bioeconomía junto con Lisandro Bril, referente del capital de riesgo en América Latina. Macció calculó entonces que un proyecto de esta magnitud “podría representar un movimiento económico equivalente a aproximadamente el 7 % del PBI nacional”.
En entrevista con El Observador, sostuvo que “el objetivo de este proyecto, en primera instancia era generar, al menos, 50 startups que proyecten una valuación de US$ 100 millones para los próximos 10 o 15 años”. Y agregó: “Implica retener y atraer talento, captar fondos de inversión, acelerar la innovación, fortalecer la relación entre la academia y el sector productivo, y generar empleo e impacto económico tanto directo como indirecto”.
Esa propuesta inicial encontró eco en los gobiernos departamentales y nacional. Para el intendente de Montevideo, Mario Bergara, “el distrito metropolitano de innovación es una gran noticia, porque es una señal estratégica que une voluntades de gobiernos, del sector privado, de la academia”. Y agregó: “El foco está en el lugar correcto: en generar conocimiento, generar innovación, generar competitividad, producir de forma más competitiva e insertarnos en el mundo de manera saludable”.
Su par de Canelones, Francisco Legnani, subrayó que Montevideo y Canelones tienen “un gran potencial y oportunidades para invertir y generar empleo” y remarcó que “esto tiene que ser una política de Estado. Para eso, tenemos que estar alineados los tres niveles de gobierno, en asociación con los privados”.
El director de la OPP, Rodrigo Arim, destacó que el convenio “les permite desarrollar herramientas que mejoran la sinergia y catapultar el desarrollo de la competitividad a nivel de las empresas con las características que tiene Uruguay”.
La posición del sector privado
Para el gerente general de Zonamérica, Martín Dovat, el nuevo distrito debe fortalecer su propia identidad y la clave está en la interacción entre todas las partes “para que se dé el microclima correcto que permita que las ideas innovadoras puedan llegar a siguientes estadios de madurez”. Dovat considera fundamental que Uruguay “se sume al mapa mundial de distritos de innovación” por medio de redes y asociaciones donde se comparten buenas prácticas.
El modelo que inspira al equipo fundador del distrito combina referencias de Medellín, en Colombia, y Barcelona, en España. En el caso colombiano, el distrito se circunscribe a la ciudad, con Ruta N como motor de la transformación. En el caso español, el foco está en un territorio concreto, como se espera en el Área Metropolitana.
La iniciativa Distrito 22@ de Barcelona es el gran referente. Nació en el año 2000 con el objetivo de regenerar suelo industrial obsoleto. A 25 años de su creación, se ha convertido en el principal hub de innovación del Sur de Europa, con más de 12.150 empresas, 16 universidades y escuelas de negocio, tres centros tecnológicos, 35 espacios de coworking y 21 entidades ligadas al emprendimiento.
El 22@ representa el 6,3% del tejido productivo de Barcelona, genera el 14,5% del PIB de la ciudad, concentra el 12,5% del empleo y supone el 32% de la superficie total de oficinas contratadas en la Ciudad Condal en 2024. En lo que va de 2025 ya se han invertido 18 millones de euros en edificios y suelo en el distrito.
En distritos como este confluyen en un mismo territorio empresas, universidades, viviendas y centros urbanos con el objetivo de impulsar lo que esa zona produce en materia de innovación. En ocasiones tienen fines específicos en rubros como biotecnología, fintech o foodtech.
Salomón Vilensky, especialista que impulsa estos ecosistemas desde hace más de 25 años y que trabajó recientemente para Zonamérica en el desarrollo de su parque industrial, forma parte del grupo fundador del distrito uruguayo. Vilensky comparte su experiencia en Israel, donde el distrito que lidera involucró una universidad, un centro de investigación y cinco parques industriales diferenciados por área de actividad. “En vez de pelearnos, lo que hacemos es realizar las infraestructuras que las empresas necesitan”, destaca. Y subraya: “No es solo industria, se va a tener que hablar de viviendas, de escuelas y para eso se van a necesitar incentivos diferentes”.
Un modelo con características globales
Paola Florio, directora de Planeamiento Territorial del Ministerio de Vivienda y exdirectora de Planificación Territorial de la Intendencia de Canelones, asesora al proyecto y resalta que los incentivos no son solo económicos: “Hay otros que están en la órbita departamental, en el acceso a determinadas infraestructuras”. Florio considera que “es fundamental que Uruguay empiece a ver modelos de regiones, a reconocer el territorio más allá de los límites departamentales”, y vislumbra la posibilidad de crear un distrito forestal en ruta 5.
Aunque aún no están dispuestos los indicadores para delinear los objetivos concretos del proyecto, Virginia García, directora de Planificación Estratégica de la Intendencia de Canelones, enfatiza que “la idea es multiplicar la cantidad de empresas, de puestos de trabajo y la actividad económica dentro del distrito”. Al mismo tiempo, se refiere a la importancia de que el distrito se incluya en la International Association of Science Parks and Areas of Innovation (IASP), que nuclea a estos centros internacionalmente, y remarca que el distrito metropolitano puede ser un ingrediente más de la Marca País.
La directora nacional de Ordenamiento Territorial, Paola Florio, concluye: “La idea es que sea un puntapié”. Y agrega: “Este distrito será el primero de varios distritos de innovación. Es fundamental que Uruguay empiece a ver modelos de regiones, a reconocer el territorio más allá de los límites departamentales, y en esto este gobierno en particular viene trabajando muy fuerte en esa línea”.
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