Agente policial de Nueva Helvecia usa simbología nazi: se abrió una investigación
Un agente policial de Colonia es investigado por exhibir un adhesivo nazi en su vehículo particular mientras circula por Nueva Helvecia.

Desde el año anterior, residentes de Nueva Helvecia vienen registrando la circulación de un automóvil con adhesivos de contenido ofensivo por las calles de la ciudad. El vehículo porta en su parte trasera dos calcomanías: una con iconografía nazi —el águila imperial con laureles— y otra que reproduce una imagen de discriminación por peso corporal, representada mediante una figura de contextura voluminosa atravesada por una línea de prohibición.
La situación adquirió otra dimensión al conocerse la identidad del propietario: un agente policial en funciones en la Seccional 5ta de Nueva Helvecia, perteneciente a la Jefatura de Policía de Colonia. Según información obtenida por el medio local Helvecia, el Comando de la Jefatura ya tomó conocimiento formal del caso, y el efectivo se encuentra sujeto a una investigación administrativa con posibilidad de derivar en sanciones de diversa gravedad.
Fuentes internas de la institución indicaron al citado rotativo que la conducta del funcionario no se atribuye a desconocimiento, sino que expresa una posición personal que previamente ya había generado tensiones dentro de la propia seccional. El agente acumula informes negativos por problemas de convivencia y disciplina, además de sanciones anteriores vinculadas a faltas operativas.
Un historial de sanciones previas rodea al efectivo investigado
El Jefe de Policía de Colonia, Comisario General (R) Paulo Costa, confirmó al medio que el hecho está siendo investigado. Precisó que el agente ya recibió dos sanciones concretas relacionadas con su función, una de ellas con 30 días de demérito, catalogada como falta grave. Según el Reglamento General de Disciplina, las faltas graves son aquellas «que interfieren en el normal desarrollo de las actividades institucionales, atentan contra el decoro o patrimonio de la institución». Costa agregó que «hay que ir hasta el fondo y estar al tanto de lo que resuelva Fiscalía».
La infracción actualmente en análisis —referida a la exhibición de simbología nazi en la vía pública— podría encuadrarse, según el mismo reglamento, como falta grave o muy grave, bajo la figura de «posible incitación al odio y difusión de simbología nazi«. Las consecuencias disciplinarias previstas oscilan entre la suspensión de funciones de 4 a 6 meses y la destitución.
El reglamento define como faltas muy graves aquellas que «ocasionan el descrédito de la imagen pública institucional», las que «por acción u omisión constituyan una figura delictiva incompatible con la función policial», las que «atenten directamente contra los principios de las funciones policiales, la integridad física o psicológica de las personas», y también la reincidencia en falta grave dentro de un período de doce meses.
La comunidad de Nueva Helvecia enfrenta un episodio de particular sensibilidad histórica
El caso impactó tanto en el entorno comunitario como dentro de la propia institución policial. Nueva Helvecia, ciudad de marcada impronta suiza y europea, es descripta por fuentes de la Jefatura como un ámbito donde la simbología nazi reviste una carga simbólica particularmente sensible. Desde la Jefatura se señaló que estos mensajes de odio en un funcionario policial generan un daño directo a la imagen institucional.
En paralelo al proceso administrativo, existe la posibilidad de que la situación derive en una instancia judicial. El marco normativo uruguayo no establece una prohibición genérica sobre la posesión privada de simbología nazi —a diferencia de países como Alemania o Austria donde su exhibición está penalizada en casi cualquier contexto—, pero sí contempla normas que sancionan su uso público cuando puede interpretarse como incitación al odio racial o étnico.
El artículo 149 bis del Código Penal establece que «el que públicamente o mediante cualquier medio apto para su difusión pública incitare al odio, al desprecio, o a cualquier forma de violencia moral o física contra una o más personas en razón del color de su piel, su raza, religión, origen nacional o étnico, orientación sexual o identidad sexual, será castigado con tres a dieciocho meses de prisión». La exhibición de iconografía nazi en un espacio público —como la parte trasera de un automóvil en circulación— podría quedar comprendida en ese supuesto.
El marco legal uruguayo combina normas penales, administrativas y tratados internacionales
El artículo 149 ter extiende esa protección a los actos concretos: «el que cometiera actos de violencia moral o física, de odio o de desprecio contra una o más personas en razón del color de su piel, su raza, religión, origen nacional o étnico, orientación sexual o identidad sexual, será castigado con seis a veinticuatro meses de prisión«. Esto abarca situaciones donde la simbología discriminatoria genera un impacto de desprecio o violencia moral hacia grupos determinados, incluyendo su difusión en redes sociales o eventos públicos.
La Ley Nº 17.817, orientada a la lucha contra el racismo, la xenofobia y la discriminación, declara de interés nacional esa batalla y define la discriminación como «toda distinción, exclusión, restricción, preferencia o ejercicio de violencia física y moral, basada en motivos de raza, color de piel, religión, origen nacional o étnico, discapacidad, aspecto estético, género, orientación e identidad sexual». La norma no prohíbe expresamente la posesión de símbolos, pero crea un marco institucional de prevención y monitoreo a través de una Comisión Honoraria específica.
Uruguay integró además la Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial (CERD), que obliga a los Estados a condenar toda propaganda basada en ideas de superioridad racial. Aunque ese instrumento no genera una prohibición absoluta sobre símbolos, refuerza el alcance de las normas internas vigentes. La posesión privada en un domicilio o colección personal no está penalizada directamente, pero la exhibición pública con intención discriminatoria constituye el punto de inflexión que activa los mecanismos penales y administrativos.
Antecedentes en Uruguay muestran intervención estatal ante uso público de iconografía nazi
Casos previos registrados en Uruguay —como el de un policía con tatuajes de simbología nazi identificado en 2022 o controversias en torno a subastas de objetos históricos de procedencia nazi— no derivaron en condenas penales por posesión, pero sí generaron investigaciones administrativas y pronunciamientos institucionales que rechazaron cualquier forma de glorificación.
El caso del efectivo de la Seccional 5ta de Nueva Helvecia reúne características que lo distinguen de esos antecedentes: la condición de funcionario policial en actividad, la exhibición reiterada y pública del símbolo en un vehículo en circulación, y la existencia de un historial disciplinario previo.
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