Lula da Silva despidió Mujica: “nunca dejó de luchar por la justicia social y contra la desigualdad”
El mandatario brasileño era amigo personal del Pepe Mujica, y manifestó su “profunda tristeza” al enterarse del fallecimiento del exmandatario uruguayo.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, se refirió al fallecimiento del exmandatario uruguayo José “Pepe” Mujica desde Pekín, donde participa en la cumbre ministerial entre China y la Celac. Lula calificó la noticia como “triste” y destacó la trascendencia regional de su legado.
En un comunicado, el líder brasileño afirmó que la figura de Mujica “trascendió las fronteras de Uruguay”. Resaltó su combinación de “lucha política y ternura”, así como su defensa de la democracia y la justicia social. Lula mencionó que ambos coincidieron en la presidencia de sus países entre 2010 y 2015.
Los exmandatarios mantuvieron una cercanía ideológica y personal. En diciembre de 2022, Lula condecoró a Mujica con el Gran Collar de la Orden Nacional de Cruzeiro do Sul, máxima distinción brasileña para extranjeros. En ese acto, lo llamó “la persona más extraordinaria” entre los presidentes de su generación.
Mujica luchó contra una enfermedad antes de su fallecimiento
El exmandatario uruguayo falleció a los 89 años tras un año de lucha contra un tumor maligno en el esófago. Su esposa, Lucía Topolansky, y allegados recibieron condolencias de líderes regionales. Lula pidió que “el amor que Mujica entregó a su pueblo” sirva de consuelo para su familia.
Mujica fue reconocido por su estilo de vida austero y su enfoque en políticas sociales. Durante su mandato (2010-2015), Uruguay legalizó el matrimonio igualitario y la regulación del cannabis. Su influencia se extendió más allá de su gestión, siendo referente para movimientos progresistas en la región.
Además de Lula, otros líderes latinoamericanos expresaron condolencias. La Celac y gobiernos como los de Argentina y México emitieron mensajes destacando su coherencia política y humildad. Su figura sigue siendo símbolo de resistencia contra regímenes autoritarios, tras su encarcelamiento durante la dictadura uruguaya (1973-1985).
Último encuentro entre Lula y Mujica en 2022
Durante la cumbre del Mercosur en Montevideo, ambos exmandatarios compartieron un acto protocolario. Lula entregó la condecoración brasileña a Mujica, quien ya presentaba complicaciones de salud. El brasileño recordó ese momento como “emotivo” y reflejo de su admiración mutua.
El uruguayo respaldó públicamente a Lula durante su encarcelamiento en 2018-2019 por cargos de corrupción, posteriormente anulados. Mujica criticó el proceso judicial brasileño, calificándolo de “persecución política”. Este apoyo reforzó los lazos entre ambos, basados en una visión compartida de integración regional.
Los mandatos de Lula y Mujica coincidieron con avances en acuerdos comerciales y energéticos. Ambos promovieron la ampliación del Mercosur, aunque con diferencias en enfoques sobre apertura económica. La cooperación en agricultura y energía hidroeléctrica marcó esta etapa de las relaciones bilaterales.
El presidente brasileño mencionó que el exmandatario uruguayo le dejó “muchos aprendizajes”. Destacó su capacidad para combinar “coraje y fuerza con humildad y desapego”.
Mujica y su lucha contra la desigualdad
El exmandatario uruguayo priorizó políticas redistributivas durante su gobierno. Su administración redujo la pobreza del 30% al 8.1% e impulsó reformas educativas. Estos logros fueron citados por Lula como ejemplo de compromiso con la igualdad social, principio que ambos comparten en sus agendas políticas.
Lula afirmó que las ideas del exmandatario seguirán influyendo en movimientos sociales y políticos latinoamericanos. Resaltó su visión sobre los “desafíos del mundo actual”, especialmente en materia ambiental y de derechos humanos. Su figura permanece como ícono de la izquierda regional pese a diferencias internas en el espectro progresista.
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