Devaluación parcial argentina jaquea economía uruguaya
El anuncio sorprendió al gobierno uruguayo, que evalúa dos posibles respuestas: absorber el impacto aumentando gradualmente el ritmo devaluatorio o aplicar un paquete muy similar al argentino dirigido al sector exportador.
En la residencia presidencial de Olivos, el presidente, Fernando de la Rúa, y el ministro de Economía, Domingo Cavallo, informaron sobre los detalles de este nuevo paquete de medidas de reactivación que fortalecerán la presencia de los productos argentinos en el mundo, ya que serán subvencionados en un 8% y favorecerán a su industria en el mercado interno al encarecer las importaciones enmarcándolas en la política gubernamental de reactivación de la economía.
Esta medida implicará también que, prácticamente, se eliminen los actuales reintegros a las exportaciones, vigentes hasta el día de ayer, mecanismo que generaba rispideces en la Organización Mundial de Comercio, que las intepretaba como una flagrante violación a las normas vigentes de intercambio comercial. Pero, al imponer el sobrecosto a las importaciones, no podrá evitar que sea interpretada como una medida proteccionista, lo que le traerá nuevas críticas por parte de la OMC.
El denominado Plan de Competitividad significa el abandono de la aplicación global del tipo de cambio fijo al que se había aferrado hasta ahora el gobierno argentino. Cavallo anunció, aunque se cuidó mucho de usar el temido término, una devaluación, pero exclusivamente para las operaciones de comercio exterior, ya que la paridad 1-1 entre el peso y el dólar, que ha sido la base de la política cambiaria en el vecino país, se mantendrá incambiada para el resto de las operaciones económicas.
A partir del lunes se le otorgará a los exportadores una subvención equivalente a 8 centavos por cada dólar que liquiden, mientras que para los importadores la situación será a la inversa. Deberán abonar 8 centavos más por cada dólar que importen.
La medida anticipa la aplicación de la denominada «convertibilidad ampliada», consistente básicamente en incorporar el euro como referente del peso argentino, hasta ahora solamente atado al dólar. Actualmente con un euro se compra 0.84 dólar. El promedio de la cotización del euro (0.84) y del dólar (1) da un valor de 0.92.
El gobierno argentino asume el respaldo a las exportaciones y cubre los 8 centavos de diferencia. Vale aclarar que esa diferencia variará día a día, por lo que la subvención también lo hará.
Esta medida tiene un doble efecto: aumenta la competividad de las exportaciones argentinas, en el mundo y particularmente en Brasil, y a la vez fija un barrera de protección para la industria argentina.
Pero esta medida perjudica por partida doble al Uruguay. Aumenta la desventaja competitiva de las exportaciones uruguayas en la región, agravada por el aumento de la devaluación en Brasil, y coloca en una situación muy díficil a los exportadores uruguayos que operan en el mercado argentino.
Los expertos consultados por LA REPUBLICA advirtieron que la subvención a las exportaciones y el sobrecosto a las importaciones puede llegar a incrementarse, atendiendo que la tendencia actual no es que el euro se aprecie frente al dólar, lo cual podría derivar en un importante obstáculo para los exportadores uruguayos, que deberán competir con los argentinos, tanto en el mercado regional como en el mundial, en notoria desventaja.
Asimismo, se dificultará la entrada de mercaderías uruguayas a la Argentina, ya que se verán encarecidas por el sobrecosto, que comenzará a regir el próximo lunes.
Al respecto el economista Daniel Olesker adelantó: «Estas medidas perjudican las exportaciones de nuestro país y complican aún más las dificultades que se debían afrontar con la fuerte devaluación del real». Olesker precisó que en una primera instancia «no tomaría ninguna medida y esperaría prudencialmente a ver cómo se desarrollan los acontecimientos». Recordó enseguida: «Mi apuesta principal, aunque no exclusiva, es a la reactivación de nuestro mercado interno sin descuidar las exportaciones».
Cautela y preocupación en el gobierno
El gobierno uruguayo recibió con enorme preocupación el anuncio argentino. Anoche se reunieron en forma urgente el presidente de la República, Jorge Batlle, el ministro de Economía y Finanzas, Alberto Bensión, y el canciller, Didier Opertti. Fuentes del gobierno señalaron a LA REPUBLICA que «lo primero es actuar con cautela y no apresurarse», pero reconocieron que se manejan dos alternativas: «Absorber el impacto negativo aumentando el ritmo devaluatorio o aplicar un paquete de medidas similar al argentino hacia las exportaciones».
La primera alternativa se basa en que si se anualiza la inflación en nuestro país se llega a una cifra apenas superior al 5% y si se lo hace con el aumento del valor del dólar este alcanza al 8%. En filas gubernamentales se estima que «perfectamente se puede acelerar ese ritmo devaluatorio un par de puntos sin que los efectos sean dramáticos en términos económicos».
Las fuentes, no obstante, remarcaron las diferencias de la estructura económica argentina y uruguaya «no sólo por el tamaño».
Mientras Argentina canaliza el 90% de su producción para el mercado interno y solamente el 10% para el exterior, la situación de la producción uruguaya es muy diferente y haría que una subvención a las exportaciones tuviera un impacto mucho más general sobre la economía.
Batlle, antes de conocerse las medidas argentinas, había descartado ayer una devaluación: «La paga siempre el que menos salario tiene». En esa oportunidad también abogó por apresurar «un acuerdo del Mercosur con EEUU».
La preocupación del gobierno no es sólo económica, también alcanza el terreno político. Si bien De la Rúa ratificó el Mercosur y dijo que avisó a todos los gobiernos del bloque, fuentes cercanas al canciller uruguayo dijeron anoche que «el gobierno se enteró por la prensa y está claro que estas medidas fueron acordadas por (Domingo) Cavallo con los brasileños».
Los informantes se referían al viaje realizado el jueves por Cavallo a Brasil, donde mantuvo una extensa reunión con el ministro de Economía norteño, Pedro Malán. Pero por sobre todas las cosas a la constatación de que en ningún momento ni De la Rúa ni Cavallo hablaron de exceptuar a los productos del Mercosur de los recargos a las importaciones.
Te recomendamos
visita
La Cámara de Diputados recibió a la embajadora de Israel por “las buenas relaciones entre ambos Estados”
El encuentro entre Rodrigo Goñi y la diplomática israelí ocurre tras un año de gestión del Frente Amplio, que pausó una oficina comercial en Jerusalén, pero mantiene el Tratado de Libre Comercio Mercosur-Israel y evita rupturas radicales.
Compartí tu opinión con toda la comunidad