Adiós, Pepe: restos de Mujica ya reposan junto a Manuela en Rincón del Cerro
Larbanois y Carrero entonaron “A Don José”, y se entregaron a Lucía las banderas de Uruguay y de Artigas que habían reposado sobre el féretro del “Pepe”.

El velatorio público de José Mujica culminó a las 16:40 del jueves, cerrando las puertas del Palacio Legislativo para un homenaje privado. Participaron Mauricio Rosencof, amigo y excompañero del MLN-Tupamaros, y Mario Carrero, quien entonó la canción «A don José».
El velatorio comenzó el miércoles a las 15:00, tras el cortejo fúnebre desde el Hospital Militar. El jueves, las puertas se abrieron a las 10:00, permitiendo el acceso hasta las 16:40.
A las 17:15, retiraron el Pabellón Nacional y la bandera de Artigas del féretro. El presidente Yamandú Orsi y el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, las entregaron a Lucía Topolansky, viuda de Mujica. El féretro salió del Palacio entre aplausos y cánticos de «Olé, olé, olé Pepe».
En el acto privado, Rosencof leyó un poema recordando su encarcelamiento junto a Mujica: «¿Te acordás de aquellos días, Pepe? Once años que vivimos aislados bajo tierra sin vernos, sin libros. Reinventamos el morse a golpe de nudillos, abriendo en el muro una ventanita a la vida». Finalizó con «compañero», como en su despedida a Eleuterio Fernández Huidobro.
El féretro abandonó el Salón de los Pasos Perdidos a las 17:05, recibido por una multitud en Avenida del Libertador. Mario Carrero interpretó «A don José», coreado por el público. Las cenizas de Mujica serán esparcidas en su chacra de Rincón del Cerro, junto a su perra Manuela, según su voluntad.
Mujica falleció el martes en Montevideo a los 89 años. Su deseo de reposar junto a su perra fue expresado públicamente durante su presidencia (2010-2015), definiendo a Manuela como «el integrante más fiel» de su gobierno.
La cremación se realizará el viernes en una ceremonia privada en un lugar que se mantuvo reservado.
Lucía recibió el pabellón y la bandera de Artigas
La bandera de Artigas y el Pabellón Nacional sobre el féretro destacaron su rol como expresidente y líder histórico. Rosencof enfatizó su lucha política y humanista: «y si este fuera mi último poema, insumiso y triste, raído pero entero, tan solo una palabra escribiría: compañero».
El público, congregado desde la mañana, coreó consignas como «Pepe, ahora y siempre». La transmisión oficial mostró escenas de ciudadanos lanzando flores y cartas al paso del cortejo.
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