El juego de las religiones: por qué hay evangelistas y cristianos que apoyan la política sionista de Israel
Un análisis con información teológica de las distintas corrientes religiosas internas para complementar con el contexto actual y las principales figuras internacionales que apelan a la religión como justificación de sus decisiones políticas criminales.

La creencia de que Jesús volverá en Israel y que esto llevará a una conversión masiva del pueblo judío al catolicismo no es una postura oficial o generalizada de la Iglesia Católica, sino que se encuentra principalmente en interpretaciones escatológicas (fin de los tiempos) específicas, a veces influenciadas por corrientes similares al sionismo cristiano o por interpretaciones tradicionales de las escrituras paulinas.
Para entender los distintos grupos religiosos expondremos las perspectivas relacionadas:
Interpretación tradicional/escatológica de las Sagradas Escrituras: Basados en Romanos 11,25-26, algunos católicos y teólogos (incluso desde los Padres de la Iglesia) depositan su fé en que habrá una «conversión de la nación judía» al final de los tiempos. Esta visión sostiene que «la ceguera parcial ha venido sobre Israel hasta que entre la plenitud de los gentiles», lo que se interpreta como un retorno final al reconocimiento de Jesús antes de su venida gloriosa.
Católicos de Tradición Hebrea (o Hebreos Católicos): Son judíos que han aceptado el catolicismo (ven a Jesús como el Mesías) pero mantienen su identidad y parte de su tradición judía dentro de la Iglesia Católica. Ellos, junto con teólogos que promueven el estudio de las raíces judías de la Iglesia, a menudo rezan por la «conversión» de sus hermanos judíos y su reconocimiento de Jesús como el Mesías, muchas veces con la visión de un «reencuentro» en Jerusalén.
Corrientes Católicas Conservadoras/Tradicionalistas: Algunos sectores más tradicionales, apoyándose en la antigua liturgia (como la oración del Viernes Santo antes del Vaticano II), mantienen que la conversión del pueblo judío es necesaria y ocurrirá en el futuro, pidiendo por ello en sus oraciones.
Diferencia con el Sionismo Cristiano: A diferencia de muchos grupos evangélicos sionistas (que creen que la conversión es un evento futuro inevitable en Israel), la postura oficial de la Iglesia Católica (Nostra Aetate) enfatiza el respeto por la alianza continua de Dios con el pueblo judío y, aunque celebra la conversión individual, no busca proselitismo activo, enfocándose en un «diálogo» y un «encuentro» final en Dios.
En resumen, los católicos que sostienen esta idea son aquellos enfocados en una interpretación particular de las profecías del final de los tiempos (escatología) que une la segunda venida, el lugar geográfico de Israel y la reunión final de Israel con la Iglesia.
El apoyo de los evangélicos protestantes al sionismo se basa principalmente en una corriente teológica llamada sionismo cristiano, que interpreta la existencia del Estado de Israel como una pieza clave en el plan divino para «el fin de los tiempos».
Motivos religiosos:
1. Cumplimiento de profecías bíblicas
La mayoría de los evangélicos, especialmente bajo la doctrina del dispensacionalismo, creen que el establecimiento del Estado de Israel en 1948 es el cumplimiento directo de las profecías bíblicas. Consideran que el retorno del pueblo judío a «Eretz Israel» es un requisito previo para eventos futuros descritos en las Escrituras.
2. La segunda venida de Jesucristo
Una creencia central es que la reunión de los judíos en Tierra Santa es una condición necesaria para la segunda venida de Jesús. Según esta visión, el regreso del Mesías solo ocurrirá una vez que el pueblo judío esté asentado en su tierra ancestral.
3. La dendición de Dios
Muchos grupos evangélicos se basan en el pasaje bíblico de Génesis 12:3, donde Dios dice: «Bendeciré a los que te bendigan y maldeciré a los que te maldigan». Por ello, consideran un deber religioso apoyar a Israel para asegurar la bendición divina sobre sus propias naciones y familias.
4. Reconstrucción del Tercer Templo
Algunas corrientes creen que para que Cristo regrese, se debe reconstruir el Templo de Jerusalén en el Monte del Templo. Esto requiere un control judío total sobre la ciudad, lo que impulsa el apoyo a las políticas soberanas de Israel sobre Jerusalén.
5. Afinidad política y de valores
Más allá de lo religioso, existe una alianza política sólida. Muchos evangélicos ven a Israel como un modelo de progreso material y una democracia aliada en una región compleja. En países como Estados Unidos y Brasil, los líderes evangélicos ejercen una fuerte presión política (lobby) para mantener una política exterior pro-israelí.
En Estados Unidos, un grupo influyente de políticos evangélicos protestantes, principalmente dentro del Partido Republicano, impulsa activamente el sionismo como una prioridad de política exterior. Para estos líderes, el apoyo a Israel no es solo una estrategia geopolítica, sino un mandato bíblico innegociable.
Los perfiles clave de los políticos evangélicos y/o cristianos más destacados en su apoyo al sionismo:
Figuras de primer nivel político en EE.UU
Mike Pence (Exvicepresidente): Se autodefine como «cristiano, conservador y republicano, en ese orden». Ha sido un «ferviente sionista cristiano» desde que entró al Congreso en 2001, argumentando que su fe dicta que «quienes bendigan a Israel serán bendecidos». Fue una pieza clave para trasladar la embajada de EE. UU. a Jerusalén.
Mike Pompeo (Exsecretario de Estado y exdirector de la CIA): Como evangélico, sostiene que Israel no es un «país ocupante», sino que tiene un derecho bíblico sobre la tierra de «Judea y Samaria» (Cisjordania). Ha sido nombrado en varias ocasiones como el principal aliado cristiano de Israel por organizaciones sionistas.
Mike Huckabee (Actual Embajador de EE. UU. en Israel): Exgobernador de Arkansas y pastor bautista, ha liderado durante años giras espirituales por Israel para evangélicos. Su apoyo es total, llegando a afirmar que «no existe tal cosa como un asentamiento; son comunidades en la patria bíblica».
Líderes en el Congreso actual
Mike Johnson (Presidente de la Cámara de Representantes): Es un bautista del sur con profundas convicciones evangélicas que guían su legislación. Bajo su liderazgo, la Cámara ha priorizado paquetes de ayuda militar a Israel, vinculando la seguridad del estado judío con los valores judeocristianos de EE. UU.
Ted Cruz (Senador por Texas): Hijo de un pastor evangélico, es un orador habitual en las cumbres de Christians United for Israel (CUFI). Sostiene que la alianza entre EE. UU. e Israel es «espiritual y eterna».
Tim Scott (Senador por Carolina del Sur): Ha hablado abiertamente sobre las raíces cristianas de su apoyo a Israel en foros religiosos, alineando su voto en el Senado con la teología de la bendición divina hacia el pueblo judío.
Otros políticos y figuras influyentes de la política en EE.UU
Sam Brownback: Exgobernador y exembajador para la Libertad Religiosa, reconocido por su larga trayectoria de defensa del sionismo desde una perspectiva de fe.
Michele Bachmann: Excongresista y figura del Tea Party, quien sigue siendo una voz activa en medios evangélicos promoviendo el apoyo incondicional a las políticas de soberanía de Israel.
Ron DeSantis (Gobernador de Florida): Aunque de formación católica, cuenta con un fuerte respaldo de la base evangélica y ha implementado algunas de las leyes estatales más pro-Israel del país, incluyendo sanciones contra empresas que boicotean al estado judío.
Estos políticos suelen trabajar estrechamente con organizaciones como Christians United for Israel (CUFI), fundada por el pastor John Hagee, que con millones de miembros actúa como el brazo de presión política más potente de este movimiento en Washington.
El caso de Pete Hegseth, actual Secretario de Defensa de EE. UU., es el ejemplo más extremo de cómo estas «suposiciones mágicas» han pasado de los bancos de una iglesia a la sala de mandos del ejército más poderoso del planeta.
1. El Tercer Templo y Al-Aqsa
Hegseth ha sido explícito sobre un evento que la mayoría de los diplomáticos consideran el «botón de pánico» de una Tercera Guerra Mundial: la reconstrucción del Templo judío en Jerusalén.
La declaración: En una conferencia en Jerusalén en 2018, afirmó que «no hay razón por la cual el milagro de la reestablecimiento del Templo en el Monte del Templo no sea posible».
El conflicto: Para que esto ocurra, se debería intervenir o destruir la Mezquita de Al-Aqsa, el tercer sitio más sagrado del Islam. Lo que para un estratega es un desastre geopolítico, para Hegseth es un «milagro» necesario en la secuencia divina.
2. La Teología de la «Guerra Santa» (Cruzada Americana)
En sus escritos y discursos, Hegseth no usa el lenguaje tradicional de la defensa nacional, sino una retórica de guerra espiritual:
Justificación de la violencia: Ha invocado oraciones bíblicas para pedir a Dios que «adiestre sus manos para la guerra» y que «cada bala encuentre su blanco».
El Islam como enemigo teológico: En su libro American Crusade, describe el conflicto con grupos islamistas no como una lucha contra el terrorismo, sino como una continuación de las Cruzadas del siglo XI.
Rechazo al Papa León XIV: Sus invocaciones religiosas para justificar la guerra contra Irán fueron incluso rechazadas por líderes religiosos como el Papa, quien subrayó que el cristianismo debe buscar la paz y no la destrucción.
3. Simbolismo en la piel y el Pentágono
Sus tatuajes no son solo estéticos; son una declaración de principios que ya le causaron problemas en su carrera militar:
Deus Vult (Dios lo quiere): Este grito de las Cruzadas está tatuado en su brazo. En 2021, fue retirado del servicio de seguridad para la investidura de Joe Biden porque sus propios compañeros lo señalaron como una posible «amenaza interna» debido a este simbolismo asociado a extremistas.
Kafir (Infiel): Tiene tatuada la palabra árabe para «no creyente», lo que ha sido interpretado por organizaciones civiles como una muestra de hostilidad abierta hacia el mundo musulmán.
Evangelización del Pentágono: Como Secretario de Defensa, ha instaurado servicios de oración evangélica mensuales dentro del Pentágono, eliminando programas de diversidad y promoviendo una visión teocrática de las fuerzas armadas.
4. La realidad de la «Profecía Autocumplida»
Hegseth ha declarado que el apoyo de EE. UU. a Israel no es una opción, sino una obligación porque «Dios bendice a quienes bendicen a Israel» (Génesis 12). Al ocupar el cargo de Secretario de Defensa, tiene el poder legal para:
Priorizar el envío de armamento pesado a Israel.
Escalar conflictos con países como Irán bajo una lógica de «bien contra el mal».
Influir en la anexión de territorios en Cisjordania, los cuales él llama por sus nombres bíblicos, «Judea y Samaria».
Otros grupos religiosos y datos curiosos sobre la relación de Milei con el movimiento (casi sectario) de la Jabad Lubavitch:
Jabad Lubavitch es un movimiento jasídico internacional dedicado a la difusión del judaísmo y la educación, con su sede principal en Crown Heights, Brooklyn.
Actos conmemorativos en Argentina, el gran aliado del gobierno genocida israelí en el sur global (2024-2025):
Tributo en Argentina (21º Aniversario): En 2015, Jabad Lubavitch Argentina rindió un homenaje multitudinario al Rebe en el 21º aniversario de su fallecimiento.
Acto en el Palacio Libertad (ex Centro Cultural Kirchner) en 2025: Para el aniversario del fallecimiento del Rebe (Guimel Tamuz) en junio de 2025, se anunció un homenaje en el Auditorio Nacional del Palacio Libertad en Buenos Aires, con la presencia del Rabino Tzvi Grunblatt, director de Jabad Argentina.
Homenaje al Presidente Milei (2024): En abril de 2024, la comunidad Jabad Lubavitch distinguió al presidente argentino Javier Milei con el premio «Beacon of Light» en el Centro Social Menachem Mendel Schneerson en Miami.
Incidente en la Sede de NY (2024): En enero de 2024, se reportaron disturbios tras el descubrimiento de túneles no autorizados debajo de la sede central de Jabad Lubavitch en Brooklyn.






Compartí tu opinión con toda la comunidad