EN CERRO LARGO. LAS PRIMERAS EXPLORACIONES

En 1964, Uruguay tuvo su Movimiento Nacional del Petróleo

En 1964 se creó en nuestro país el Movimiento Nacional del Petróleo, que reclamaba realizar perforaciones en varios departamentos como corolario de investigaciones que alertaban sobre la posible existencia de crudo.

El Movimiento, que tenía su sede y centro de sesiones en la Ciudad Vieja de Montevideo, impulsaba el proyecto de «explotar el petróleo en nuestro subsuelo, fuente de riqueza e instrumento de trabajo», que podría convertirse en «el levántate y anda de la recuperación nacional de este Uruguay inmensamente rico…», según manifestaron sus principales representantes al ser recibidos en sesión especial por la Junta Departamental capitalina.

Contaba con personería jurídica y tenía un Consejo Directivo presidido por Raúl Irureta Goyena. El vicepresidente era el capitán de navío Carlos Travieso Fernández.

Había, además, una heterogénea Comisión de Honor de la que formaban parte, entre muchos, la poeta Juana de Ibarbourou, el dirigente socialista e historiador Vivian Trías y el periodista René Jolivet.

Ante los ediles de la época, el presidente del Movimiento, Irureta Goyena, recordó que la compañía Llambías de Olivares y Méndez Alcain, perforó en 1908 en Cerro Largo, en un lugar cercano a la estancia El Aguila.

Citó estudios realizados en 1915 por el ingeniero Rolf Marstrander, geólogo alemán contratado por el Instituto de Geología y Perforaciones, en los departamentos de Rivera, Cerro Largo, Treinta y Tres y Rocha, que publicó un libro con los resultados obtenidos pero, según informaciones de prensa aquel material misteriosamente «desapareció».

Entre 1918 y 1919 hubo nuevas investigaciones en la zona de Cañada de los Burros (Cerro Largo). Allí el director del Instituto de Química Industrial, Lathan Clarke, «instaló una pequeña planta para la destilación de esquistos». El resultado, por cada tonelada examinada, fue 60.000 litros de gas, 100 kilos de agua, 50 kilos de petróleo, detalló Irureta Goyena.

En 1955 hubo nuevas perforaciones en el territorio nacional. En esa ocasión Ancap contrató al químico Pierre Beraud, quien dijo que en Lavalleja había «napas de oro negro y líquido». Presentó un informe con esos resultados pero todo quedó en nada.

Le rescindieron el contrato y al ausentarse del país manifestó: «No entiendo a los uruguayos; ahora que he llegado a la conclusión de la existencia de petróleo, me piden que tire todo».

Aquella sesión especial de la Junta concluyó con Irureta Goyena pidiendo a las autoridades nacionales que ordenaran hacer «los pozos necesarios en la sierra del Mangrullo, en la estancia El Aguila», convencido de que «allí estará el basamento indestructible de la economía del país, la verdadera recuperación nacional que todos aspiramos».

Su solicitud no fue tenida en cuenta y con el correr del tiempo el Movimiento Nacional del Petróleo y sus actividades dejaron de figurar en las portadas de los diarios y en las conversaciones cotidianas de los uruguayos.

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