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Visita de León XIV a Uruguay tendrá un costo de hasta US$ 2,5 millones y ya moviliza una colecta nacional

El presupuesto para la visita apostólica de noviembre de 2026 oscila entre US$ 2 y 2,5 millones. La Iglesia Católica Uruguaya asumirá la mayor parte de los gastos, mientras el Estado se hará cargo de la seguridad del pontífice.

Foto cortesía de Vatican News
Foto cortesía de Vatican News

La confirmación oficial del viaje de León XIV a Uruguay, prevista para noviembre de 2026, ha dejado de ser una expectativa pastoral para convertirse en un desafío logístico y financiero de alta precisión. Según las previsiones actuales a las que accedió este medio, el presupuesto estimado para la visita apostólica se sitúa en el entorno de los US$2.5 millones.

La cifra, que aún no está cerrada en su totalidad, cubre los actos litúrgicos, la infraestructura en las tres ciudades uruguayas que recibirán al pontífice y la comunicación del evento. Para hacer frente a esta erogación, la Iglesia Católica Uruguaya ha puesto en marcha un plan de financiamiento masivo que involucra a todas las comunidades del país.

El pasado fin de semana, las parroquias y capillas de todo el territorio nacional realizaron una colecta nacional destinada exclusivamente a este fin. A esta iniciativa se suman rifas solidarias, donaciones individuales de fieles y aportes directos de diversas instituciones educativas católicas. La estructura de financiamiento refleja un modelo mixto donde la gestión eclesiástica asume el liderazgo económico.

Quién paga qué: el desglose de responsabilidades

El obispo de San José, Mons. Fabián Antúnez, explicó recientemente que la institución eclesiástica asumirá la mayor parte de las erogaciones asociadas a los actos, la infraestructura y la comunicación del viaje apostólico. “La Iglesia asume el costo de la organización pastoral y logística de los encuentros, mientras que el Estado garantiza la seguridad”, señaló el prelado en declaraciones a medios locales.

La cobertura de los esquemas de seguridad y custodia física recaerá sobre el Estado uruguayo. Esta decisión se fundamenta en la investidura de León XIV como jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano, lo que activa protocolos diplomáticos y de seguridad nacional similares a los de una visita presidencial. Fuentes del Ministerio del Interior confirmaron que se está trabajando en un operativo conjunto con la Guardia Suiza y la seguridad vaticana.

Un itinerario que combina fe y acción social

El viaje apostólico, confirmado oficialmente el 5 de agosto de 2026 por Matteo Bruni, director de la Oficina de Prensa vaticana, se extiende del 6 al 17 de noviembre y abarca diez ciudades en tres países. Uruguay será la primera escala, con una agenda que comienza el 6 de noviembre y se extiende hasta el 8.

En Montevideo, la agenda contempla un recorrido por obras sociales en el barrio Casavalle, una visita a la Universidad Católica del Uruguay y una celebración masiva en el Estadio Centenario. El cardenal Daniel Sturla, arzobispo de Montevideo, fue una de las voces que impulsó y adelantó la confirmación de la visita, según pudo reconstruir este medio a partir de fuentes eclesiásticas.

El itinerario incluye además a Florida y a un departamento del norte —definido finalmente como Paysandú—. Esta será la segunda visita de un papa a Uruguay después de las escalas de Juan Pablo II en 1987 y 1988. La elección de Paysandú responde a un criterio de descentralización pastoral que León XIV ha priorizado en sus viajes anteriores.

Perú y Argentina: el contexto regional

La escala uruguaya es solo una parte de una gira más amplia que tiene un fuerte componente personal para el pontífice. En Perú, el tramo más extenso (del 11 al 17 de noviembre), León XIV visitará Chiclayo, donde ejerció como obispo durante más de dos décadas antes de su pontificado. Allí se prevén actividades en la Catedral de Chiclayo, el Santuario de Nuestra Señora de la Paz y la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo, además de traslados en helicóptero a comunidades quechuahablantes de Lambayeque.

En Argentina, la escala tiene un peso simbólico particular por ser la tierra natal del papa Francisco, antecesor de León XIV. El presidente Javier Milei celebró públicamente el anuncio y el recorrido incluye Buenos Aires, Córdoba y el santuario de Luján. Se organizó incluso un concurso nacional para elegir la canción oficial de la visita, un detalle que confirma la expectativa cultural que ha generado el evento en la región.

Un modelo de financiamiento que marca precedentes

La estructura de costos de esta visita refleja un cambio de paradigma en la organización de eventos religiosos masivos en la región. A diferencia de visitas anteriores donde el Estado asumía un porcentaje mayor de los gastos, en este caso la Iglesia Uruguaya ha optado por un modelo de autofinanciamiento que involucra a las bases.

El obispo Antúnez subrayó que “la transparencia en el manejo de los fondos es una prioridad absoluta” y confirmó que se publicarán informes periódicos sobre la recaudación y la ejecución del presupuesto. Esta decisión responde a un contexto de mayor escrutinio público sobre el uso de recursos en instituciones religiosas.

La colecta nacional del pasado fin de semana es solo el primer hito de una serie de actividades de recaudación que se extenderán hasta octubre de 2026. Las instituciones educativas católicas, que ya confirmaron su aporte, jugarán un rol clave en la recta final del financiamiento.

 

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