López Mena quiere un puerto de Buquebus en Punta Carretas y el control total en el Puerto de Montevideo
López Mena busca reflotar su idea de un puerto de buques en el popular barrio montevideano, al tiempo que coquetea con la idea de volver a tener el control absoluto de la terminal en el Puerto de Montevideo.

El sol se pone sobre la bahía de Punta Carretas, pintando de naranja las grúas que coronan el nuevo puerto deportivo, una obra pública que tras años de parálisis avanza hacia su conclusión. En este escenario, un visitante habitual pero nunca indiferente vuelve a caminar por el muelle: Juan Carlos López Mena.
El empresario, acompañado por un equipo técnico de Buquebus, recorre las instalaciones con una mirada que trasciende el ocio náutico. Insiste, una vez más. El viejo anhelo de instalar allí una terminal privada para sus ferris resurge con la fuerza de la marea alta, aprovechando la coyuntura de una obra que remodela la costa capitalina.
Fuentes cercanas a la delegación confirmaron a este medio que la evaluación es concreta. El foco está puesto en las condiciones operativas que ofrecería el sitio para el buque Francisco, la nave que actualmente cubre la ruta directa Montevideo-Buenos Aires.
La proximidad con una zona comercial de alto poder adquisitivo, lejos de la lógica industrial del puerto comercial, es el argumento de oro. No es una idea nueva. Es un fantasma que reaparece con obstinación cada cierto tiempo en el laberinto de la política y los negocios uruguayos.
López Mena siempre quiso hacerse de Punta Carretas
La historia se remonta a décadas. Punta Carretas siempre estuvo en el radar de Buquebus. Incluso hubo conversaciones serias con la Intendencia de Montevideo, antes de que el gobierno de Jorge Batlle le diera el destino recreativo que hoy, finalmente, se materializa.
El momento de mayor ebullición ocurrió en junio de 2020. En la puerta de la Torre Ejecutiva, tras una reunión con el entonces flamante presidente Luis Lacalle Pou, López Mena no disimuló su entusiasmo.
Calificó el lugar como «excelente» y apeló al «gobierno amigo de los empresarios» para evitar trámites largos. Prometía inaugurar en dos años, una velocidad imposible en el Dique Mauá, otro sitio codiciado y políticamente sensible.
Sin embargo, ese impulso inicial, que encontró eco receptivo en el Ministerio de Transporte de la época, se estrelló contra la realidad hidrográfica. Estudios técnicos determinaron que el dragado necesario para operar ferris de gran calado generaría complicaciones y costos que el propio gobierno decidió no afrontar.
La idea se archivó, pero no se olvidó. Ahora, con las obras del puerto deportivo en su fase final, ejecutadas por la constructora Saceem con una inversión que ronda los 17 millones de dólares y ampliaciones varias, el escenario físico cambia. Y con él, renacen las especulaciones.
En paralelo a este merodeo por Punta Carretas, Buquebus mantiene sobre la mesa desde 2023 una iniciativa privada para renovar y modernizar la terminal de pasajeros en el puerto de Montevideo, su ubicación actual.
Ese proyecto, que incluye inversiones millonarias en muelles e incluso puentes sobre la rambla, sigue en estudio por una comisión tripartita entre la Administración Nacional de Puertos, el MTOP y la IMM. Es un plan B ambicioso, pero que no satisface del todo la visión del empresario.
López Mena preocupado con la competencia
López Mena mira con recelo el avance de su principal competencia, Colonia Express, que ya está a poco de inaugurar una ruta directa entre Montevideo y Buenos Aires -sin pasar por Colonia del Sacramento-, que entraría a competir directamente con el buque Francisco. El expediente de aprobación de esta solicitud está en trámite, con vistas dadas a ambas compañías para que presenten información.
El núcleo del deseo de López Mena es, en el fondo, volver a tener el control absoluto de una terminal, como lo tuvo entre 1996 y 2013, cuando el gobierno de José Mujica decidió no prorrogar la concesión para terminar con el monopolio. Trascendió a la prensa hace poco, además, que la empresa le transmitió a Orsi que sería «estupendo» recuperar el dominio de la terminal en el puerto actual.
La respuesta del nuevo mandatario, más alineado con la tradición frenteamplista que quitó esa concesión, es una de las grandes incógnitas. ¿Le darán la derecha a Buquebus para apoderarse del mercado o harán que las condiciones sean más propicias para una competencia equiparada? Está por verse.
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